Así terminó una temporada de sufrimiento para el equipo paranaense, que sufrió hasta el último segundo pero logró evitar el descenso. Ahora es momento de celebrar y descansar, para luego barajar y dar de nuevo de cara a lo que se viene.

DEPORTES
Así terminó una temporada de sufrimiento para el equipo paranaense, que sufrió hasta el último segundo pero logró evitar el descenso. Ahora es momento de celebrar y descansar, para luego barajar y dar de nuevo de cara a lo que se viene.
A los 11 minutos, Patronato tuvo la primera, luego de que Franco Soldano habilitara de cabeza a Renzo Reynaga, quien definió de puntín y lo encontró bien parado al arquero Mayco Bergia. Tres minutos más tarde, el propio Reynaga fue el que no llegó a empujar la pelota al lado del arco.
Ante un rival sin ningún tipo de presión, era el visitante el que intentaba ser el protagonista.
El dueño de casa respondió con una jugada sucia, que tras una serie de rebotes terminó con Joel Bonifacio conectando de tijera para que la pelota pique al lado del palo Rojinegro.
Tras la pausa de hidratación, Alejo Miró probó con un disparo apenas alto y, a los 33 minutos, el Rojinegro tuvo la chance más clara del partido, luego de que Reynaga pivoteara y habilite a Gonzalo Salega, quien se fue solo mano a mano con el arquero, quien se impuso en el duelo. La falta de gol fue una carencia que el Santo padeció a lo largo del año.
Por obligación, el equipo de Marcelo Fuentes fue más que el dueño de casa, pero no lo reflejó en el tanteador y se fue al descanso sin goles.
Tras el reinicio de las acciones, a Patronato le costó hacer pie en el campo de juego del Nuevo Monumental. Atlético de Rafaela tomó las riendas del encuentro ante un Santo que mostraba una merma física.
No obstante, las buenas noticias llegaron desde San Martín, ya que Chacarita marcó por duplicado en pocos minutos. A los seis del complemento Maximiliano Meléndez abrió la cuenta para el Funebrero y, a los 11, el ex-Patronato Nicolás Pantaleone amplió la ventaja.
Entre medio de los goles del Tricolor, Alejo Miró desperdició una chance inmejorable de gol luego de que Reynaga le aguantara la pelota, pero el canterano definió alto.
Patronato era superado por su rival. Maximiliano Rueda cerró milagrosamente ante Lucas Albertengo y, luego, Agustín Obando tuvo un disparo que pasó apenas desviado. El Negro sufría y Fuentes, que se dio cuenta de esto, y movió el banco.
Conociendo el resultado del otro partido, el Negro se aferró con uñas y dientes al punto en Rafaela, cediéndole el control del balón al dueño de casa. Pese a esto, el recientemente ingresado Joaquín Barolín quedó solo para abrir el marcador, pero definió fuerte y al cuerpo del arquero.
Sobre la hora, el paranaense Juan Ignacio Cavallaro estrelló un cabezazo en el palo y Patronato respiró aliviado. Fue final y tuvo que esperar la definición en el estadio de Chacarita, que se demoró unos minutos pero finalmente llegó y trajo alivio a barrio Villa Sarmiento.











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