En medio de la tragedia, las labores de rescate avanzan sin tregua. Hasta el momento, los organismos de socorro han logrado salvar a 354 personas de entre los escombros, mientras la angustia de las familias se concentra en los 379 ciudadanos que aún permanecen desaparecidos.
El director de la UNGRD, David Santiago Tamayo, enfatizó que la prioridad absoluta sigue siendo el despliegue de los equipos de búsqueda en estructuras colapsadas, contando con el apoyo clave de brigadas internacionales especializadas.
Aunque las autoridades reconocen que las probabilidades de hallar sobrevivientes disminuyen a medida que pasan las horas, la consigna oficial es no descansar hasta encontrar a la última persona reportada.



















