El texto oficial establece: "El equipamiento no debe tener lemas, declaraciones o imágenes políticas, religiosas o personales. Los jugadores no deben mostrar ropa interior con lemas, declaraciones o imágenes políticas, religiosas o personales, ni publicidad que no sea el logotipo del fabricante".
Asimismo, la lista de elementos vedados por la FIFA censura: "Cualquier material, incluidos, entre otros, pancartas, banderas, folletos, prendas de vestir y demás parafernalia, que sea de naturaleza política, ofensiva o discriminatoria, que contenga palabras, símbolos o cualquier otro atributo destinado a discriminar de cualquier tipo contra un país, una persona privada o un grupo por motivos de raza, color de piel, etnia, origen nacional o social, identidad y expresión de género, discapacidad, idioma, religión, opinión política o cualquier otra opinión, nacimiento, riqueza o cualquier otra condición, orientación sexual o por cualquier otro motivo".
Ante el incumplimiento evidente, el reglamento advierte sobre las consecuencias para los protagonistas de la acción. La letra chica precisa que "el jugador y/o el equipo serán sancionados por el organizador de la competición, la federación nacional de fútbol o la FIFA". Sin embargo, no se aclara si la sanción será deportiva o económica.

















