Lucas había nacido en Argentina, su papá es venezolano y hacia cuatro meses habían decidido volver a Caracas, por eso el caso tomó relevancia entre argentinos y venezolanos por igual. El niño estaba con su tío en el momento en que los dos terremotos que sacudieron Venezuela.
La búsqueda se extendió por 14 días y tanto el padre como la madre no habían perdido la esperanza y seguían encomendándose a Dios.

















