Silva, el encargado del edificio de la calle Juncal y Uruguay donde vivía la expresidenta Cristina Kirchner denunció que cuando fue a declarar en la etapa de instrucción al juzgado a cargo de Claudio Bonadio, se puso “incómodo” cuando le dijeron que “pensara en sus hijas” al prestar la declaración en la causa Cuadernos.