“Era obligada a tocarse frente a la cámara”, advirtieron
El condenado, identificado como Orlando Tristán Novillo, utilizó identidades falsas para manipular a la víctima y, mediante amenazas constantes de difundir material íntimo, logró controlar su voluntad y obligarla a realizar actos sexuales sobre su propio cuerpo frente a la cámara.
“Durante ese período, la víctima permaneció sometida a una situación de control y coacción permanente durante más de tres años, lo que en los hechos configuró un verdadero cautiverio de carácter psicológico y digital. En ese contexto, se trata de una sobreviviente”, destacaron.

















