La potencia y la puntería de Molina se convirtieron en un arma táctica fundamental para el esquema de Diego Simeone en partidos de alto riesgo. Aunque el lateral solo lleva dos tantos en la máxima categoría, ambos fueron disparos lejanos que demuestran su confianza absoluta para arriesgar cuando se presenta la oportunidad de gol.
Pese a la genialidad del argentino para establecer la paridad momentánea, el Real Madrid logró reaccionar rápido mediante Vinícius Júnior, quien anotó el tercer gol definitivo para el 3-2 final. El partido fue una montaña rusa de emociones que incluyó la expulsión de Federico Valverde y un doblete del delantero brasileño para mantener a los blancos en la pelea por el título.


















