
LA MUNICIPALIDAD, AL BORDE DE CONVERTIRSE EN UN CAMPAMENTO DE DOLOR Y RESISTENCIA
El ingreso a la Municipalidad de Concordia podría transformarse, en cuestión de horas, en un campamento permanente de protesta. No es una metáfora: es la consecuencia palpable de los más de cien despidos que golpearon a familias enteras y que hoy laten en cada escalón del Palacio Municipal.




Allí el intendente Francisco Azcué, junto a funcionarios del gabinete, remarcó el compromiso de la gestión de seguir trabajando por los chicos de Concordia para que se desarrollen en una ciudad con oportunidades, educación, deporte, cultura e inclusión. “Son lo más importante que tenemos y todos, desde el lugar que nos corresponde, debemos trabajar por el presente y el futuro de cada uno de ellos” remarcó.












