La Policía desmantela el campamento propalestino en la universidad de Los Ángeles y Biden advierte de que "la protesta violenta no está protegida"

"La disidencia es esencial para la democracia", dijo el presidente estadounidense, "pero nunca debe conducir al desorden"

Internacionales 03/05/2024 Editor Editor
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La batalla campal vivida el miércoles en universidades de Nueva York tuvo su réplica de madrugada en Los Ángeles. Pocos minutos después de las tres de la mañana, la policía comenzó a atravesar las barricadas de los estudiantes propalestinos, instaladas desde hace una semana en la Universidad de Los Ángeles en California (UCLA), y a realizar arrestos. De acuerdo a las autoridades californianas, de momento se han registrado más de 130 detenidos durante las protestas por la guerra de Gaza como parte de un movimiento a nivel nacional que finalmente llevó al presidente Joe Biden a pronunciarse.

En una breve intervención desde Washington, el mandatario defendió el derecho a manifestarse de forma pacífica pero condenó la situación de "caos" que se ha vivido en varios campus universitarios a lo largo del país, desde Texas hasta Nueva Orleans. Dejó claro que la presión ejercida por los estudiantes no hará que varíe ni un ápice su política con respecto a la franja de Gaza, donde ya han perdido la vida más de 33.000 palestinos desde que comenzó el conflicto con Israel hace seis meses. "La disidencia es esencial para la democracia", dijo el presidente estadounidense. "Pero la disidencia nunca debe conducir al desorden o la negación de los derechos del otro".

"Las protestas violentas no están protegidas. Las protestas pacíficas sí. Destruir la propiedad no es una protesta pacífica. Va contra la ley. Vandalismo, allanamiento, cerrar el campus, cancelación de clases. Nada de eso es una protesta pacífica", añadió el presidente estadounidense.

"No somos una nación autoritaria que silencia a la gente, la protesta pacífica es la mejor tradición. Pero tampoco somos un país sin ley. Somos una sociedad civil y el orden debe prevalecer. Existe el derecho a protestar, pero no el derecho al caos", dijo el presidente Biden en su intervención.

Los arrestos en UCLA son la culminación de dos días de tensión que comenzaron el martes tras la decisión de la universidad de declarar ilegal el campamento estudiantil. La crisis fue aumentado tras la irrupción de un grupo de contramanifestantes que trataron de entrar a la fuerza en el campamento propalestino y que provocó la intervención de las autoridades.

Finalmente, el jueves de madrugada un grupo nutrido de agentes de policía, equipados con chalecos antibalas, cascos y escudos, fueron desmontando las barricadas y realizando arrestos. La policía lanzó bengalas y pelotas de goma para dispersar a la multitud y los manifestantes respondieron con humo de extintores, en una escena similar a la de otras partes del país.

La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, denunció además el uso de pirotecnia y productos químicos contra los agentes de policía y anunció una investigación completa para determinar lo sucedido. "Aquellos involucrados en lanzar fuegos artificiales a otras personas, rociar productos químicos y agredir físicamente a otros serán encontrados, arrestados y procesados, así como cualquier persona involucrada en cualquier forma de violencia o anarquía", indicó. "Quiero asegurarme de que el mensaje para las fuerzas del orden y otros funcionarios hoy sea claro: la libertad de expresión será protegida. La violencia y el fanatismo no".

Más de 1.300 manifestantes han sido detenidos en campus de todo el país, de acuerdo a cifras de The New York Times, que AP eleva a 2.000. Más de una veintena de Estados están afectados por la cadena de protestas contra las políticas de Benjamin Netanyahu, el primer ministro israelí, y el apoyo constante que ha recibido por parte de Estados Unidos. El último paquete de ayuda ratificado por el Congreso la semana pasada asciende a 26.000 millones de dólares.

 

 

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