Crece la tensión en Francia: detuvieron a más de 100 manifestantes que irrumpieron en un mercado de la región de París

Internacionales 01/02/2024 Por Editor
Miles de agricultores de todo el país han estado barricando las autopistas en protestas en las que el gobierno ha adoptado en gran medida un tono conciliador.
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Agentes de policía en la entrada del mercado internacional de Rungis

La tensión entre los agricultores franceses y las fuerzas del orden subió un escalón este miércoles, cuando se produjeron los primeros arrestos de productores que trataron de entrar en el mercado de abastos de Rungis, al sur de París, considerado una “línea roja” por el Gobierno.

La policía francesa detuvo el miércoles a 106 personas después de que manifestantes irrumpieran en el principal complejo del mercado mayorista de la región de París, causando daños. Fueron sacados por las fuerzas de seguridad.

Imágenes de televisión mostraron una fuerte presencia de seguridad alrededor del mercado, incluidos vehículos blindados de la gendarmería. La magnitud del daño no quedó clara de inmediato.

La acción tuvo lugar después de que decenas de agricultores del departamento de Lot-et-Garonne, en el suroeste de Francia, llegaran al mercado. 

Anteriormente, 18 personas que intentaban bloquear Rungis habían sido arrestadas por “interferir en el tráfico”, dijo la policía. Los fiscales dijeron que 15 de ellos fueron detenidos.

Miles de agricultores de todo el país han estado convergiendo en París y otras ciudades, estableciendo barricadas para detener el tráfico en las autopistas en protestas en las que el gobierno ha adoptado en gran medida un tono conciliador.

Pero el ministro del Interior, Gerald Darmanin, ha dejado claro que las acciones en Rungis, que proporciona alimentos y otros artículos esenciales a gran parte de la región parisina de 12 millones de habitantes, y otras infraestructuras clave como los aeropuertos de París constituirían una línea roja.

La hasta ahora tregua aparente entre los convoyes de tractores que desde hace una semana bloquean numerosas carreteras y la policía dio los primeros signos de agotamiento. La tensión ya se percibía desde la mañana. La imagen de tractores apostados cara a cara frente a las tanquetas policiales que vigilaban uno de los puntos de bloqueo de una autopista que conduce a París, auguraba que podían saltar chispas.

Un convoy que había salido el pasado lunes desde Agen, en el sur del país, epicentro de la protesta, con destino a Rungis, se topó con un destacamento policial que los detuvo sobre un puente en el Loira, a 80 kilómetros de su destino.

Al volante de los tractores iban campesinos del sindicato Coordinación Rural, que aunque no es el más mayoritario sí está siendo el más combativo, y ha sido acusado de cercanía con la extrema derecha del país.

En paralelo se producían los primeros arrestos. Más tarde, algunos de ellos, con el sello de la Coordinación Rural, lograron burlar la vigilancia de los agentes e ingresaron a pie en el mercado mayorista.

Por primera vez desde el inicio de las protestas se vieron importantes despliegues de antidisturbios, muy discretos hasta el momento pese a que Interior mantenía desplegados a 15.000 agentes.

Al tiempo, los portavoces del Gobierno, hasta ahora comprensivos con las demandas de los agricultores, comenzaban a elevar el tono y a asegurar que su trabajo, que ha comenzado a dar sus frutos, no tiene el reconocimiento del campo.

Repiten que el presidente, Emmanuel Macron, de visita de Estado en Suecia, ha cedido en algunas de las reivindicaciones agrarias: renunció a suprimir las ayudas al gasóleo, simplificó algunos trámites y obtuvo de Bruselas concesiones sobre el barbecho y las importaciones de cereal ucraniano.

Para el Elíseo es un paso adelante que el propio Macron tratará de consolidar este jueves durante la cumbre de jefes de Estado y Gobierno de la UE que comienza en Bruselas.

Pero no es suficiente para los campesinos, que en los cien puntos de bloqueo que mantienen a lo largo del país mostraron su voluntad de mantener la protesta e incrementar la presión, aunque los líderes de los sindicatos mayoritarios reiteraron el mensaje de mantener la calma y evitar acciones violentas.

Una encuesta publicada por el canal BFMTV mostró que casi el 80% de los franceses respalda las demandas de los agricultores.

LA SITUACIÓN EN ESPAÑA

La Plataforma de Defensa del Sector del Transporte de Mercancías por Carretera, que promovió la huelga de transporte de 20 días en marzo de 2022 en España, está en conversaciones con los agricultores para manifestarse juntos “contra la especulación”.

Así lo ha detallado este miércoles el portavoz de esta plataforma de transportistas autónomos y pymes, Manuel Hernández, a través de un mensaje compartido en redes sociales en el que ha señalado que “los problemas del campo y del transporte son los mismos”.

“Nuestro trabajo no se remunera como se debe y no somos capaces de mantener nuestros negocios. No puede ser que los trabajadores del transporte y del campo dependamos de la especulación y de poderes económicos que lo único que están haciendo es sustituirnos para mantener un sistema barato de producción y de transporte, desleal en el mercado”, ha apuntado Hernández.

El portavoz se ha mostrado a favor de “unificar fuerzas” y llegar a un acuerdo sobre la forma de salir a la calle, puesto que se necesita “hacer presión” y ser “capaces de paralizarlo todo”.

Ante la posibilidad de sumarse a una protesta el próximo 6 de febrero, como están planteando agricultores en distintos grupos de redes sociales, Hernández ha afirmado que necesitan más tiempo para movilizarse y ha pedido consensuar una única fecha, teniendo en cuenta que muchos transportistas tienen camiones actualmente en ruta y deben planificarlo.

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