De esta forma, el segundo tanto cayó por decantación, y por la diferencia de jerarquía. A los 47’, Guimaraes ensayó un centro pasado al segundo palo, y Vinicius se elevó más que su marcador para meter el cabezazo y anotar el 2 a 0 con el que se fueron al descanso.
Brasil baila al ritmo de Vinicius Jr:
El complemento tuvo la misma tónica. Escocia trató de crecer con la pelota como herramienta, pero no contó con poder de fuego para lastimar. Por el contrario, cada vez que perdió el balón sufrió demasiado.
En una de esas contras lanzadas por Brasil llegó el tercero. Tras una excelente acción colectiva, Bruno Guimaraes condujo y esperó que Matheus Cunha le pase por detrás para cederle el gol. A falta de media hora, ya era baile en Miami.
El resto del partido sobró, debido a que Brasil bajó los decibeles y reguló porque Escocia no tenía puntería. Lo más destacado de ese tramo final fue el ingreso de Neymar Junior, que generó la alegría de toda la parcialidad.
Cunha liquidó la historia:
Gran alegría de Brasil, que ratificó su buen momento y se suma a la lista de equipos apuntados como favoritos para dar pelea en el Mundial 2026. Con Vinicius en estado de gracia, y Neymar como el ancho de bastos que todavía no se utilizó, la Verdeamarela va.