Van Dijk puso el primero para Países Bajos:
Hubo un solo lapso del primer tiempo en el cual el esférico pasó a ser dominio de Japón. Entre los 40 y 44 minutos, cambió de roles con Países Bajos y estuvo cerca del gol, aunque Nakamura y Ueda fallaron en la definición.
El complemento parecía ser una réplica exacta de la etapa inicial, pero todo cambió a los 5 minutos. A la salida de una pelota parada, Ryan Gravenberch recibió abierto por derecha y mandó un centro pasado para Van Dijk, que la desvió con un gran cabezazo y superó la estirada de Suzuki. Fue un gol merecido para la Naranja, que era superior.
Japón lo empató rápido:
La respuesta de Japón llegó de forma instantánea, cuando Nakamura ensayó una pared para posicionarse de frente al arco y sacar un remate que se desvió en Maeda y complicó la respuesta de Bart Verbruggen. Todo de nuevo como al principio.
Las emociones no frenaron allí. A los pocos minutos y con el partido abierto, Países Bajos sacó fuerzas de flaquezas y volvió a ponerse en ventaja con un remate pegado al palo de Crysencio Summerville.
Summerville anotó el 2 a 1:
El encuentro tuvo un parate de cinco minutos entre el cooling break y los cambios de Ronald Koeman. En la reanudación, el equipo de Asia redobló los esfuerzos para ir a buscar el empate y estuvo mejor plantado. Imprimió velocidad y juego por los costados, y después de un gran esfuerzo logró igualarlo en un tiro de esquina cerca del final, con el cabezazo de Ogawa y el desvío en Kamada.
Japón estuvo dos veces abajo en el marcador, y parecía que no tenía armas para obtener algún tipo de réditos ante la potencia futbolística que es Países Bajos. Sin embargo, nunca perdió la esperanza y salvó las ropas sobre el cierre. En la próxima fecha, la número 2, Países Bajos enfrentará a Suecia el sábado 20 desde las 14 horas. Mientras tanto, Japón jugará el domingo a la 1 de la madrugada ante Túnez.