La decisión es hoy uno de los focos de la investigación: la querella intenta determinar por qué se avanzó con esa restitución a pesar de las advertencias del círculo familiar que lo había criado durante sus primeros años, en un caso que recuerda al del pequeño Lucio Dupuy, fallecido en La Pampa en 2021.
"A Ángel lo sacaron de un lugar donde estaba bien para llevarlo a un lugar de tortura"
Lorena Andrade, pareja del padre del nene, fue quien puso en palabras el conflicto de la tenencia.
En un testimonio cargado de angustia, aseguró en diálogo con El Trece que el chico “tenía miedo” y que fue obligado a regresar a un entorno -el de su mamá biológica- que describió como violento.
“A Ángel lo sacaron de un lugar donde estaba bien para llevarlo a un lugar de tortura. A Ángel lo mataron”, afirmó.
De acuerdo a su relato, la madre -cuya identidad se mantiene bajo reserva por el secreto de sumario- "se había ausentado durante tres años" y recién volvió a Chubut a comienzos de 2025 para reclamar la tenencia.
El expediente también empieza a mirar otros posibles niveles de responsabilidad. La familia sostiene que el chico asistía al jardín con signos de violencia que no fueron reportados, lo que abre interrogantes sobre el rol de las autoridades educativas.
Por ahora, las pericias forenses indicaron que el cuerpo del pequeño presentaba lesiones internas en la cabeza, compatibles con una muerte violenta. Ese hallazgo refuerza la principal hipótesis de la investigación y profundiza el eje central del caso: si el desenlace pudo haberse evitado. De todos modos, aún no hay detenidos.