Intenso calor disparó el deseo de una familia de piromaníacos de incendiar la casa de su vecina
Al ser advertidos por los funcionarios que debían cesar en su acoso a los vecinos, dijeron que se quedarían tranquilos y se fueron.
Pero el móvil policial no alcanzó a volver a su base cuando recibió un nuevo pedido de asistencia urgente al mismo lugar.
Los uniformados regresaron a la escena para ver a uno de los masculinos que iba camino a la casa de la vecina con un bidón plástico de color blanco con nafta y con el evidente deseo de rociar la vivienda para prenderle fuego con sus habitantes dentro.
Sin embargo, al advertir que la Policía había regresado, el piromaníaco, siendo el menor de los dos, arrojó el bidón hacia la banquina poniendo pies en polvorosa.
El informe dice que “rápidamente fue reducido” y demorado hasta que el fiscal de turno, de instrucciones de medidas a disponer.
El padre del demorado, al ver a su hijo en esa condición, trató de quitarle la escopeta a otro de los funcionarios policiales, trabándose en lucha cuerpo a cuerpo, siendo finalmente reducido, esposado e introducido “suavemente” en el patrullero.
El fiscal Azcué, ordenó que ambos masculinos sean llevados a la Alcaidía en calidad de imputados de tentativa de incendio, resistencia y atentado a la autoridad y amenazas y, además, ordenó el secuestro del bidón de 5 litros, conteniendo en su interior líquido inflamable, el que por su olor sería nafta super.