DE “RÁBANOS” Y “RAB ANITOS”

Editorial 05/10/2021 Por Editor
Cuando no hay respuestas o se dice que “lo estamos estudiando”, es porque nadie está haciendo un rábano y así las cosas van tomando presión y si no tienen una vía de escape que actúe como una válvula de salida es probable que, en algún momento, estalle.
LES IMPORTA UN RÁBANO 001

Que tenga que salir Leonardo Schey a conversar con los transportistas es el botón de muestra de la situación en la que los “operadores” no operan, y los funcionarios “no funcionan”, o les importa un carajo lo que suceda, pareciera como si estuvieran demasiado cómodos en su “zona de confort” y no la quieren abandonar para escuchar reclamos.

Es como esta situación insólita, de que ya casi sin contagios en cada orilla del río no dejen que se reencuentren las familias argentinas-uruguayas y viceversa. Si no podemos solucionar esto, ¿de qué MERCOSUR vamos a hablar? Esto es un proceso de desintegración familiar y si no podemos unir ni siquiera a las familias, menos lo vamos a hacer con los pueblos; era más fácil cruzar el río Uruguay a caballo en los tiempos de Artigas que ahora con un puente internacional coronando una represa binacional.

Las familias ya han agotado todos sus recursos imaginables y hasta aquellos emotivos como juntarse en cada orilla para saludarse a menos de 800 metros de distancia –separados solo por el charco-, pero esa gesta de hondo contenido humanista que debía movilizar la conciencia de los funcionarios no tuvo ninguna respuesta, salvo el silencio.

Qué impotencia terrible para quienes no pueden cruzar 800 metros de agua para juntarse con sus seres queridos. Creo que esto sucede por la natural bonhomía de nuestra gente por lo que no aplica la terrible frase “con nuestros dirigentes a la cabeza o con la cabeza de nuestros dirigentes”, nadie va a intentar cortar la cabeza de los INEPTOS, pues le repugnaría ensuciarse de sangre sus manos y porque son familia no asesinos.

Sabedores de esto, los RÁBANOS crecen sanos, fuertes y sordos, importándoles como dije antes, un RÁBANO lo que suceda.

Habría que aplicar un plan que acabe con su parsimonia y los traiga a la realidad como si se lo tomase de las solapas del traje y se los sacudiera con vehemencia y fuerza. Si no fuera suficiente, propongo dirigirnos a los beneméritos con el título honorífico de “RÁBANO”, dirigiéndoles notas al “Excelentísimo Sr. Rábano” y despidiéndose con la fórmula: “Saluda al dignísimo esperando que tome nota de lo que estamos poniendo en su conocimiento y no se comporte como siempre, como UN RABANO.”

A los funcionarios inferiores, un título honorífico de “RAB ANITO” les vendría bien porque, para no herir susceptibilidades, hay que bajar el nivel de que “les importa todo un culo” por la fórmula más simpática de que “les importa todo un anito”, queda más bien y no resulta afeminada sino más apropiada para los tiempos binarios que se viven.

Hagan con su anito lo que quieran, es suyo, pero póngase a trabajar para solucionar los problemas, funcionen o expliquen porque no caminan, no marchan, no escuchan, no contestan, no están…

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