Violencia de género: sobreseyeron a madre e hija que mataron de 185 puñaladas a su abusador

Nacionales 30 de mayo de 2021 Por Editor
Un juzgado de Garantías sostuvo que la esposa de aquel hombre actuó inmersa en “un contexto de extrema violencia física, psicológica, económica, simbólica y sexual”; en tanto, explicó que su hija lo hizo en “legítima defensa de terceros”
madre e hija
Madre e hija, tiempo atrás, al ser detenidas.

Un juez sobreseyó a una mujer que mató de 185 puñaladas a su esposo en marzo de 2019 en la localidad bonaerense de José C. Paz, al asegurar que actuó en “un estado de necesidad disculpante” por estar inmersa en “un contexto de extrema violencia física, psicológica, económica, simbólica y sexual”.

El juez de Garantías 4 del Departamento Judicial de San Martín, Alberto Ramón Brizuela, también sobreseyó a su hija dado que sostuvo que medió una “legítima defensa de terceros” cuando colaboró con su madre en el homicidio de Alberto Elvio Naiaretti.

”Hoy es un día trascendente en la Justicia argentina y también muy importante para todas las mujeres de este país. Hoy empezó a reivindicarse de alguna manera el Estado, la Justicia, con una resolución ejemplar del doctor Brizuela, un juez de Garantías que las vio, las escuchó, las miró, las oyó”, dijo Andrés López, defensor oficial de ambas junto a Javier Chirinos.

mensaje

El fallo

Según el fallo de 132 páginas del juez Brizuela, del “contenido de las declaraciones de las imputadas, se desprende -concordantemente- un contexto de extrema violencia física, psicológica, económica, simbólica y sexual ejercida por parte de Alberto Elvio Naiaretti sustancialmente contra la imputada Córdoba, pero también contra todo el grupo familiar, lo que encuadraría como violencia doméstica”.

Lo manifestado por ambas imputadas en sus respectivas declaraciones indagatorias realizadas ante la fiscal Silvia González Bazzani, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 23 descentralizada de Malvinas Argentinas, fueron contrastados por el magistrado con testimonios del Juzgado de Paz de la localidad de José C. Paz y -tal como dice este documento- “dan cuenta de la existencia de antecedentes de violencia padecidos”.

La autenticidad de los dichos de Córdoba y su hija también fueron corroborados por los informes psicológicos posteriores al asesinato, los cuales determinaron que las mujeres “se encontraban lúcidas, vigiles y orientadas psíquicamente”.

”Se ha advertido con claridad meridiana un contexto de violencia doméstica en sus diferentes modalidades (…) que se fue construyendo progresivamente de forma sistemática y reiterada en el tiempo, y que entiendo es concordante lógico y concluyente con lo expuesto por las imputadas”, dijo el juez Brizuela.

En otro tramo del escrito, el magistrado sostuvo que, a pesar de que Córdoba “denunció más de una vez a Alberto Elvio Naiaretti por distintos hechos de violencia sufridos por parte de la víctima en autos, cierto es que no obtuvo una respuesta acorde por parte del Estado”. Sin embargo, agregó: “No puede soslayarse que la causante se encontró envuelta en una dinámica sin salida”.

”Del análisis de los hechos aquí ventilados, es posible esbozar que la imputada y su familia se encontraron en una situación de extrema vulnerabilidad y que, por problemas sistémicos y culturales, careció de una capacidad de reacción que la sociedad hubiera esperado de ella, lo cual, en definitiva, la puso frente a un marco en el que su vida y la de sus hijos se vieron amenazadas”, expresó el magistrado.

A raíz de ello, Brizuela concluyó: “El fundamento del estado de necesidad disculpante (en los términos del artículo 34 inciso 2 del Código Penal) ha sido la notoria reducción del ámbito de autodeterminación de la imputada en autos, todo lo cual entiendo neutraliza la posibilidad de reproche; ergo, la culpabilidad de la autora es nula al haber actuado para preservar su vida y la de sus hijos”. Por este motivo, decidió sobreseer a Córdoba del delito de “homicidio calificado por el vínculo y ensañamiento”.

Igual decisión tomó el magistrado en cuanto a la hija de esta mujer, aunque por entender que se trató de una “legítima defensa de terceros”, ya que la joven advirtió “la existencia de una agresión ilegítima por parte de su padre que estaba venciendo la resistencias de su madre, lo que la llevó a intervenir atacando a su progenitor por miedo a que éste termine con la vida de su madre”.

”Los elementos aunados a la pesquisa me llevan a una conclusión diametralmente opuesta a aquella brindada por la fiscalía, por cuanto no considero que las imputadas actuaron de forma deliberada, previo acuerdo y distribución de tareas, y con el único objetivo de terminar con la vida de Alberto Naiaretti”, aseveró el juez.

Madre e hija se encontraban en libertad desde marzo de 2019, cuando la Cámara de Apelaciones de San Martín excarceló formalmente a Córdoba al considerar que tanto ella como su familia se encontraban “sometidas a una sistemática violencia de toda índole” por parte del fallecido. Cuatro días antes, su hija había sido liberada a pedido del mismo juez Brizuela.

Naiaretti fue hallado asesinado el 9 de marzo en su casa de la calle 18 de Octubre 889 de José C. Paz, y su esposa e hija quedaron detenidas por el crimen. Luego, confesaron ante la Justicia haberlo asesinado porque -durante años- fueron víctimas de violencia intrafamiliar. -Telam-

Te puede interesar