AYUDAR AL SISTEMA PRIVADO

Editorial 20/01/2022 Por Editor
Defendemos a capa y espada el sistema de salud público, creemos que hay que fortalecerlo, mejorar los sueldos del personal de la salud y dotarlo de la mejor y más moderna tecnología para utilizarla en bien de nuestra gente.
Sistema de Salud

Esto no es una posición del último minuto, sino que ha sido expresada en nuestras páginas desde hace añares, pero entiéndase bien, ello no debe ir en desmedro del sistema privado que colabora con el público en la atención de la salud.

Son recurrentes las quejas del sistema privado hacia las obras sociales que pagan poco, tarde y mal. También porque como bien lo dice el Dr. Montangie, tienen interlocutores que los escuchan, pero no saben dónde van a parar sus problemas, si son trasladadas y dónde se deben resolver –habitualmente los escritorios de burócratas porteños-  no se resuelven.

Sabemos que vivimos en un país del tercer mundo, con carencias de todo tipo y que estamos con el síndrome de la frazada corta, siempre nos queda una parte del cuerpo sin poder tapar porque no alcanza para cubrirnos en su totalidad, es cierto, como también lo es que los privados están colaborando al máximo de sus posibilidades en la atención de una parte importante de la población que no puede ser atendida por el hospital público, ocupado principalmente por la Pandemia de Covid.

Hay que reconocerles que lo han hecho con hidalguía, con honor al juramento hipocrático, sin preguntar cuánto y cuándo le van a pagar  y eso es meritorio, merecen entonces más que el aplauso de la gente, que puedan trabajar sin estar pensando en cómo pagarán las cuentas de los proveedores de insumos que como bien lo dice el entrevistado de EL SOL, están “en dólares” y los servicios se cobran “en pesos”.

Todos recordamos que un hombre de la valía del Dr. René Favaloro terminó pegándose un tiro, acosado por las deudas de su Fundación y la falta de respuestas a sus pedidos que no recibían ni un “sí” ni un “no”, sino el silencio, que es la más dañina de las respuestas cuando el demandante acude porque está naufragando y hace todo tipo de señales, telefónicas, cartas, notas periodísticas, tal vez, del otro lado, creían que impostaba un S.O.S. para obtener más dinero, interpretando mal el mensaje, que a la postre terminó con el peor final, seguramente ahí alguien habrá reaccionado, pero tarde, demostrar ese error le costó la vida a un hombre bueno, a un científico reconocido en el mundo entero y a quienes muchos argentinos le deben nada menos que la vida.

Hay que ayudar al sistema de medicina privado, escuchar a los prestadores, tenderles la mano, agradecer y reconocerles su labor en la Pandemia y pagar por sus servicios lo que realmente cuestan, en tiempo y forma, que seguramente ello será reinvertido en mejor tecnología y en tranquilidad para dedicarse a lo que saben: curar.

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