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Padres indignados ante la falta de médicos de guardia en el hospital Carrillo

Algunos padres manifestaron ante nuestro medio que concurrieron el lunes a la noche con sus pequeños hijos al Hospital Materno Infantil Ramón Carrillo y que luego de larga espera salió una enfermera para darles la peor noticia: “no hay médico en la guardia”. Estos padres comentaron lo que tuvieron que padecer con sus hijos en brazos.

Sebastián, uno de los padres que se comunicó con cronistas de EL SOL-Tele5 comento que “mi pequeña hija de un año se sentía mal, había estado vomitando y decidimos llevarla al hospital Carrillo, primero porque es un hospital de niños y segundo que me quedaba cerca porque vivo en la zona”, y detalló que: “estuvimos largo rato esperando para que luego cuando nos tocó el turno, la enfermera nos comunicó que no había pediatra de turno. Realmente no lo podíamos creer, que en un hospital público y de niños no hubiera ningún pediatra fue para mí una patada entre las piernas”.

Del mismo modo el indignado padre contó que “después me fui a un instituto privado para niños y me quisieron cobrar un dineral ($2.000) más la orden. Acá si tus hijos se enferman se pueden morir porque nuestro sistema de Salud es un desastre, no es posible que en un hospital público no haya médicos”, rezongó.

«CUANDO ENTRÉ A LA GUARDIA ME DIJERON QUE NO HABÍA MÉDICO»

Manuel, otro padre que sufrió en carne propia la lesión que presentaba su pequeño hijo en un dedo de una de sus manos, ante nuestros cronistas dijo: “llevé al hospital Masvernat a mi nene en un llanto con un dedo torcido que parecía a simple vista que estaba fracturado” y recordó que “después de dos horas, si, estuve dos horas con mi hijo en brazos, un empleado del hospital me dijo que tenía para rato y que por el estado de mi hijo lo llevara al Carrillo y eso es lo que hice”.

Con profunda indignación por lo vivido, Manuel dijo que “cuando fui al Carrillo hice una larga cola hasta que por fin nos tocó, pero ni bien entré a la guardia se despacharon diciéndome que no había médico, y eso no es todo, encima una enfermera le entablilló el dedo a mi hijo y me largaron a la calle”.

Finalmente, el indignado padre remató opinando que “esto es increíble, esto es lo que está pasando en salud pública”. 

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