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La muerte de Orpen sacudió al Turf

La noticia sacudió la noche del martes en las redes sociales. Orpen, consagrado como padrillo del año de 2010 y uno de los sementales más destacados del turf argentino en las últimas dos décadas, no logró superar la operación por un cólico y murió, en el haras Carampangue. El 20 de mayo próximo iba a cumplir 25 años.

La cabaña dio la información pasadas las 10 de la noche. El panorama era desalentador ya en las horas previas. «Con una gran tristeza anunciamos la muerte de nuestro histórico padrillo. Gracias por tanta satisfacción», lamentaron. El hijo de Lure y Bonita Francita (Devil´s Bag) era propiedad de un sindicato que alcanzó a Orilla del Monte, San Benito, La Manija, La Biznaga y Santa María de Araras y Santa Inés, además de quienes compraron servicios mientras estuvieron en venta, algo que prácticamente no sucedió en los últimos años.

Nacido en Kentucky, Orpen cruzó el océano Atlántico tras ser rematado en 525.000 dólares en las ventas mixtas de Keeneland en 1996 y recaló en el stud de Aidan O´Brien. En su corta campaña de pistas, en Gran Bretaña, Francia y Irlanda, fue ganador de dos de sus seis carreras, incluyendo el Prix Morny (G1) en el hipódromo galo de Deauville. Tras mantenerse invicto en sus dos primeras presentaciones en 1998, a los 3 años tuvo como performance más destacada el tercero en las 2000 Guineas (G1) de Curragh.

Como padrillo se inició en el Viejo Continente, pero deja una huella enorme en la Argentina, donde llegó cuando ya había sido primero en la estadística general en Europa de 2005. Ya en suelo sudamericano, sumó además la estadística de 2 años de 2009 y el año pasado dominó el registro clásico de abuelos maternos. No sólo produjo decenas de ganadores clásicos, entre ellos 23 de Grupo 1, sino que su legado se extiende a un buen caudal de madres para seguir regando su calidad desde la combinación de sus genes por la parte baja de los pedigrees.

Lingote de Oro, La Laguna Azul, Doña Ley, Sólo un Momento, Pinball Wizard, Il Fornaio, Atómica Oro, Emotion Orpen, Feel the Race, Don Valiente, Enak, Malpensa, Hendaia, True Passion, Don Pedal y Sabayon son los 16 hijos vencedores en el más alto nivel en la Argentina. Otros siete se impusieron en la máxima categoría en otros cinco países: Torrestrella, en Francia; Rocks Off, War Artist y Private Jet, en Sudáfrica; Vorda, en Gran Bretaña; Lady Pelusa, en Chile, e Invincible Son, en Turquía.

En el Stud Book Argentino están registrados 1491 nacimientos en la Argentina, aunque se descuenta que son más de 1500 los hijos, a falta de una buena cantidad de las denuncias de pariciones y servicios del año pasado. Corrieron 809 de ellos en el país y 568 ya ganaron. Muchos, emigraron antes de debutar. Y todavía quedan cuatro de sus generaciones por debutar: la 2018, que está dando sus primeros pasos y se compone de 90 crías; la 2019, con 56; la 2020, con 55 ya inscriptos y la 2021, pues se mantuvo activo hasta la última temporada.

«Si tuviera que elegir un tipo de yegua para Orpen sería una de buen hueso, sin importar tanto el tamaño, porque él tiende a dar despegado», decía Ignacio Pavlovsky, director de Carampangue, años atrás. «Cuando nos lo ofrecieron había empezado a decaer la fertilidad de Equal Stripes y sólo tenía una hija ganadora de Grupo 3. Pertenecía a Coolmore por entonces, pero estaba en un haras satelital de ellos», recordaba sobre el inicio del vínculo, por el sistema de shuttle. Desde 2015 quedó en el país, ya no volvió más a Europa, donde servía en el primer semestre.

«Creo que si hay que tener suerte en la crianza, con Orpen y Pure Prize ya la gaste toda. Orpen es irrepetible, fueron 17 temporadas. Generoso, lindo, con grandes producciones todos los años, dio campeones y hay nietos ganadores clásicos en distintos continentes. Fue muy importante el apoyo inicial que tuvo y a los haras que lo respaldaron les fue muy bien de entrada», destaca Pavlovsky hoy, con el dolor de la pérdida y un cariño que no modificará la repentina despedida.

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