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Batahola en el Hospital Delicia Concepción Masvernat

Poco después del mediodía de este sábado, se producen varios acontecimientos que bien valen el titulo de “PANDEMONIUM” en el hospital Delicia Concepcion Masvernat.

Se trató por una parte de una crisis nerviosa de una mujer que rompió a trompadas la CPU de la sala de guardia del hospital público, el intento de un hombre de prender fuego las instalaciones con un bidón de nafta, la rotura de la luneta de un auto, el apresamiento del delincuente y su posterior fuga, las peleas entre dos facciones de sujetos –fuera de sí y presumiblemente drogados- la llegada de la caballería que parecía estaba a cargo del General Alais (el que demoró semanas para llegar a Buenos Aires en la insurrección “carapintada”) y la información de que la mujer estaba para ser atendida por una herida de arma blanca producida el día anterior por una parte del grupo, quien –según la información- habrían robado juntos una moto y posteriormente la habrían prendido fuego.

Todo confuso, alocado, insólito y que demuestra la real dimensión de lo desprotegido que estamos los ciudadanos ante el accionar de este tipo de “bandas” que actúan fuera de sí, sin que se les ponga coto de inmediato y se los ponga a buen resguardo antes que cometan hechos de envergadura, como sería por ejemplo, prender fuego al mismísimo hospital Masvernat.

A las 13:10, dos personas que se desempeñan como seguridad privada en el nosocomio, le manifiestan al agente de facción que fueron amenazados afuera del hospital por familiares de una persona de sexo femenino, llamada Evangelina, quien se encuentra en la guardia para ser atendida por haber manifestado que ”fue asaltada y herida de arma blanca el día anterior”.

Mientras se recepciona el aviso y la información de que la femenina había dicho que vendría a buscarla su marido, conocido como “Toti”, otra persona del servicio de seguridad, ingresa raudamente a la oficina policial para dar cuenta que este hombre había ingresado al hospital con un bidón que aparentemente tenía nafta en su interior y con la evidente intención de prender fuego las instalaciones.

El Policía de facción dijo posteriormente que escuchó gritos y pedidos de auxilio, por lo que salió rápidamente del destacamento viendo al tal “Toti” con un bidón en una mano y en la otra el candado de una moto, mientras había observado que un hombre lo sigue y tres femeninas lo increpan por delante, las que luego fueron identificadas como “Carla” (20); “Juliana” (31) y una tercera que no pudo ser reconocida.

Según el informe, el Policía habla con el potencial piromaníaco para que se tranquilice, tratando de sacarlo afuera del hospital, el hombre estaba acompañado por otra persona de sexo masculino que tenía en sus manos una llave de tubo.

En esas circunstancias se produce un encuentro entre las femeninas “Juliana” y “Carla” quienes realizan una catarata de insultos verbales a “Toti” y al Policía que lo sacaba fuera de escena. Las femeninas lo persiguen y también salen fuera del hospital gritando y agrediendo verbalmente.

En ese momento “Toti” sale corriendo en dirección a un automóvil Peugeot 307 de color gris, que se encontraba estacionado por calle 11 de Noviembre, rompiéndole la luneta trasera. El Policía logra contenerlo para que no siga realizando actos contra la propiedad, sacándole el candado y el bidón de nafta pero es rodeado por otras personas que se acercan con una llave de tubo en la mano con intenciones de liberar al detenido.

Se acercan corriendo otras dos personas quienes manifiestan que fueron impactados por un auto Corsa gris de tres puerta, cuyos ocupantes luego de provocar el siniestro abandonan el auto y se dan a la fuga.

Por lo cual estas dos personas, quienes luego se conocen que serían “ Ariel” y “Ezequiel” se enfrentan con el grupo de “Toti” y en simultáneo llega una mujer, conocida como “Yanina” quien abraza a su marido solicitando que lo suelten, aprovechando esa ocasión el tal “Toti” para darse a la fuga en un auto Falcon gris. La mujer, en tanto, se retira de la escena en un remis con otra persona.

Al llegar refuerzos policiales, varias personas comentan que los revoltosos se estaban yendo y que las peleas venían del día anterior por haber apuñalado a “Evangelina” y que ambos grupos ahora contrincantes habían robado juntos una moto e incendiado otros días pasados y que por diferencias que tenían entre ellos, una parte de los revoltosos, había herido de arma blanca el día anterior a la femenina que ahora requería atención médica.

Al reingresar al hospital el Policía de facción, consulta con las enfermeras que se estaban retirando si había daños para constatarlos y se informa que en una crisis nerviosa  de la señora “Evangelina” de 43 años rompió la CPU de la computadora de la guardia, sin saber si era por la crisis de nervios o por alteración psicótica inducida por algún alcaloide.

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