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Clausura Autódromo: ¿La Municipalidad podría rever la situación?

Dada la repercusión del caso puede haber pronta reapertura.

Como ya hemos comentado, la clausura del Autódromo de Concordia, por parte de la municipalidad, ha tenido una enorme repercusión y hasta ahora siguen las mismas. Todas, absolutamente todas las opiniones están a favor de la institución de la Avenida Monseñor Rosch porque consideran injusta la clausura, a raíz de las distintas declaraciones que se han realizado sobre que allí lo único que había era un entrenamiento de ciclismo, por parte de unos duatletas, y no una carrera como el funcionario creyó ver.

En realidad, a simple vista, puede ser una carrera, porque estaban tirando todos juntos los aproximadamente 20 ciclistas que estaban girando en todo el esplendor del circuito. Pero quienes conocen del tema, es obvio que se trataba de un entrenamiento, porque ellos ponen todo en cada uno y se quieren ganar también en cada sesión, aparte de cualquier carrera misma. Por más que vaya Federico “El Grande” Moreira a correr con ellos, todos se esforzarán al máximo para poder vencerlo, o al menos correrle de la mejor manera posible. Porque es una forma de medirse, sin que sea “por los puntos”, y es obvio que la derrota duele menos porque es solo un entrenamiento, pero que se hace con todo, eso es seguro.

Y esos ciclistas que, insistimos, son duatletas, estaban totalmente autorizados y hasta son socios de la institución. Decidieron anotarse para colaborar con el Auto Moto Club, y porque entrenando allí se sienten totalmente protegidos, porque el otro lugar común para entrenar es la ruta, con lo peligroso que ello puede ser, obviamente. Además, ellos saben que la gente del Auto Moto Club es responsable y se hizo responsable tras la autorización de la Municipalidad, a cumplir con todo el protocolo y lo cumplen a rajatabla.

Un celador riguroso es, por caso, Rubén Arrijuría, quien lleva tanto tiempo dentro del autódromo como la misma comisión que comanda Oscar Cutro, y no solo cuida su trabajo sino que también cuida a los pilotos, en este caso ciclistas, y a todos los que siempre ingresaron al circuito. Él sabe lo que se debe y lo que no se debe hacer, y vela porque ello se cumpla con todas las de la ley, y nos consta que ha retado o se ha peleado con personas que no cumplen con el reglamento en todas las épocas, no solamente ahora. Y detrás de él, el resto también son todos responsables que quieren lo mejor para todos. Es más, no sabemos cómo hace Arrijuría (conocido en el ambiente como “el muerto”) porque a la hora que uno vaya al autódromo, él está. Porque además ama su trabajo, y se nota mucho.

Por ello esta clausura, como a todos, a él lo sorprendió, como a todos los de la comisión. Oscar Cutro fue uno de los más críticos de la medida, porque la misma los “partió al medio”, tal el término que utilizó en entrevistas que dio en estos días. Porque de los pocos ingresos hoy están tratando de sobrevivir, y es obvio que no les alcanza, a la vez que entienden qué es lo que hay. El mismo Cutro que, contrariado, presentó la renuncia ante sus pares en las últimas horas, pero todos sus compañeros, en forma virtual y unánime, le dijeron que NO, así bien grande. No le aceptaban jamás la renuncia a quien los guía y muy bien desde su asunción. Sabemos, íntimamente, que si Cutro se va se irían todos detrás de él, porque actúan muy juntos y todos son compañeros.

Lo que sí le dijeron a Cutro es que se tome unos meses de licencia, que se quede tranquilo en su casa o en su negocio, hasta que todo se acomode y que a las gestiones las encaraban desde Gustavo Francois (vice) para abajo, aunque es obvio que lo tendrán al tanto de todo. Cutro agradeció y a la vez se quedó más tranquilo cuando se enteró que por la repercusión del caso, la municipalidad estaría a muy poco de levantar la clausura, o sea poco menos que reconocer el error cometido. A tal efecto, en estas horas hubo o habría una reunión para determinar los pasos a seguir, e incluso se tendría pensado contar con la gente del Auto Moto Club para escucharlos, o bien para pedirles disculpas personalmente, vaya uno a saber.

El tema recorrió el país, porque desde la ACTC y APAT (en plena renuncia de Hugo Paoletti) llamaron para saber qué había pasado. Pero no lo hicieron solo de curiosos, porque no solo hay una excelente relación con las dos categorías, sino que tienen al Autódromo de Concordia en la mira para realizar carreras este año o principio del que viene. El TN, por caso, siempre hizo arreglos rápidos con Concordia, porque es una ciudad súper taquillera para la categoría y porque hay una muy buena onda entre los dirigentes, esté quien esté al frente, pero la relación se potenció en este último tiempo.

Y esta clausura, también, obvio, paró toda intención o negociación que se pudiera hacer para el futuro con categorías a nivel nacional, pero también a nivel provincial o zonal, que también llegan mucho a este circuito normalmente. Pero ahora deberá recobrarse, primero, la confianza entre el Auto Moto Club y la Muni, más desde la institución de calle Mitre, para saber que el protocolo se hará a rajatabla y a ojos cerrados, tanto para entrenamientos como para carrera, si es que algún momento lo autorizan, cosa que es cuestión de poco tiempo, seguramente. Quizá la charla que mantengan por estas horas, también aliviana la espera y se encuentran con la cierta sorpresa de que puede haber competencia en breve tiempo. Pero para ello, las puertas deben estar abiertas de par en par.

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