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Fin de temporada del fútbol: Un paso atrás para tomar impulso

Las repercusiones sobre la decisión de la Liga Concordiense de Fútbol de dar por terminada la temporada 2020, han sido realmente múltiples en el día de ayer. Supimos que el Presidente de la Liga, Dr. Julio Larrocca, tuvo el teléfono a full, y que realizó incluso algunas entrevistas con los medios para poco menos que redundar en lo que venía anticipando, de que en Concordia veía difícil que haya fútbol. Por suerte, las repercusiones fueron positivas en su mayoría. Por supuesto que hay total derecho a expresarse contrariamente a lo decidido, aunque claro está que poco o nada se puede hacer porque ya está todo firmado y es oficial por parte de la Liga.

Y, en nuestra opinión, se ha obrado con total sentido común y además la Liga ha ejercido su potestad de cuidar a los clubes, que es lo que corresponde, porque no se ve de ninguna manera, se den las vueltas que se den, para que haya una plataforma económica que les permita a los clubes afrontar los gastos. Y esos gastos los hemos venido enumerando desde siempre, casi desde que se cortó todo por esta pandemia, cuando creíamos que era solo hasta el 30 de marzo y volvía todo a la normalidad.

Abrir un club tiene un costo aproximado de 30 mil pesos, porque hay que contar empleados y árbitros, como mínimo, y tal vez algún que otro policía, como corresponde y por las dudas. La idea del gobierno nacional es que todo se desarrolle a puertas cerradas, llegado el caso, porque de ninguna manera se permite, y no se permitirá por un buen tiempo, el amontonamiento de gente en algún lugar, aunque como antítesis veamos todos los días interminables colas en los bancos, sea para el cajero automático o para hacer una gestión dentro de los mismos. Y como ahora la modalidad es esperar afuera, incluso gente mayor soporta las bajas temperaturas de estos días. Pero, claro, casi todo se hace pensando en Capital Federal, y no se mira, y mucho menos se analiza, lo que pasa en el Interior, o si es aplicable lo que se decide o no, obviamente.

Entonces, aquí entendemos perfectamente que estamos a “años luz” de lo que ocurre en Capital Federal con respecto al fútbol, donde volvió a los entrenamientos, a pesar de los casos positivos que se han encontrado y que han sido controlados, felizmente, porque no es que se haya disparado nada.

Pero, de volver a entrenar en Concordia significa hoy asumir un protocolo que debe ser estricto y detallado, porque no se debe “pifiar” en nada, porque ello puede llevar a tener que cortar todo, llegado el caso, lo que sería lo de menos, porque ello significaría tener el riesgo de gente infectada y eso sería lo realmente importante a cuidar. Y para que todo esté “normalmente” bien (porque normalidad sin comillas no habrá por ahora) tiene que haber hisopados. Nada de estudios serológicos, que en el fútbol de AFA causó problemas por falsos positivos. Y cada hisopado ronda los 7000 pesos, números más números menos. Y el protocolo indicaría que hay que hacérselo a todo el plantel con el que se cuenta. Promedio 25 jugadores, que podría ser el mínimo que tendría cada entrenador para trabajar con cierto recambio. Y ahí nomás hablamos de 175 mil pesos.

Pero hay que agregar al utilero, al entrenador, a su ayudante, al preparador físico, al médico, que son esenciales en el día a día de un plantel. Hay que sumarle a la gente que trabaja en el club, y que debe acondicionar todo para que justamente todo funcione de acuerdo a las reglas. Entonces sumemos, siendo “pijoteros”, cinco empleados. Algunos dirigentes, por caso el presidente, tienen que andar tras el equipo porque también hay que ir solucionando cosas en lo administrativo. Pongámosle 4 dirigentes más. Entonces, en total, suman 39 personas, lo que alcanza el número 273 mil pesos en hisopados. Y hablamos primariamente.

Esto es para mover toda la estructura, que además debe tener a los jugadores yendo en forma individual en sus autos, que deben ir cambiados desde su casa, porque no se puede usar vestuarios, y deben volver a bañarse y cambiarse en sus hogares, más el alcohol en gel y todo lo sanitizante que se debe montar en el club como indica precisamente el protocolo a seguir. Y todo eso es gastos y gastos. Y aquí, en nuestra ciudad, en ese sentido se debe ser profesionales a rajatabla. El fútbol puede ser amateur, pero los cuidados, cuando se trata de salud mediante, deben ser profesionales al máximo. Y ello va de la mano con la responsabilidad.

Y cuando hablamos de antes de un partido, en muchos países los controles se hacen cada quince días, y luego se debe presentar los negativos de los 18 jugadores de la lista para poder jugar, cuando hay torneo. Eso indica “seguridad”, y volvemos a lo mismo, la seguridad sin comillas es relativa en esta pandemia. Pero es lo correcto, en este y en todos los casos de protocolo de esta época que sin ninguna duda quedará en la historia mundial.

En definitiva, en nuestra opinión, el final de la temporada estuvo bien definido por parte de la Liga, que de ninguna manera puede, ni debe, exponerse ante tamaño problema que estamos viviendo o transitando.

Porque estamos absolutamente convencidos que ningún club de Concordia, por más grande que sea, está capacitado para contar con esos 273 mil pesos para arrancar, simplemente para eso, que podrían ser 300 mil si contamos abrir una cancha, pero esos 30 mil adicionales son al menos fin de semana por medio. Y no hay instituciones ricas, sino todo lo contrario. No hay una Conmebol que auxilia. Mucho menos una AFA, que tiene sus problemas. Menos aún un Gobierno Provincial, que tiene los cinco sentidos puestos en controlar y acompañar a la gente de la mejor manera. Tampoco tiene la capacidad económica para hisopar a la gente para seguir encontrando casos, como ocurre en Capital Federal y Provincia de Buenos Aires, donde tienen ese respaldo de Nación.

Por supuesto que menos aún la Municipalidad, donde Alfredo Francolini mantiene el bloqueo de entrada y salida de la ciudad, sosteniendo una frágil burbuja, que al menor descuido puede reventar, o bien volar al cielo infinitamente, sin posibilidades de hacer otra para remplazarla. Y gracias a esa burbuja es que no lamentamos más cosas en nuestra ciudad o no estamos más aislados, con el regreso de la cuarentena estricta, como aquella de marzo. Entonces, desde ese punto de vista, debemos decir que hay que aprovechar esta oportunidad y cuidarnos al máximo para que nuestra libertad no se reduzca a mirar por la ventana.

La Liga cerró la puerta por ahora, pero no tiró la llave, sino que la guardó para un momento mejor. Quizá ese momento llegue cerca de fin de año y al menos haya una juntada para analizar lo que se viene, que ya sería dar un paso adelante. Por ahí lo lamentamos por los chicos, que son el futuro del deporte, y caen en esta “volteada”, pero obvio que son seres humanos y no se los puede exponer, y a ellos también les apuntó la Liga con esta “protección” de decir un “hasta pronto”. Pero este pequeño paso atrás, el de la Liga, como el de todos, es para tomar impulso, seguramente para volver más fuertes que antes. Que así sea.   

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