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“No me imagino una vida sin el básquetbol, pues me dio todo”

Claudio “Lolo” Farabello nació en Colón, Entre Ríos, en 1971, comenzó a jugar básquet en 1982 en el club La Armonía de su ciudad. Sus primeros pasos en el ámbito de Liga los dio en la Liga “C” en 1986 jugando para Social y Deportivo San José, equipo al que dirigía Miguel Volcan Sánchez, y ya en 1987 y hasta 1989 vistió la casaca “verde” de Estudiantes Concordia jugando Liga Nacional.

Su trayectoria lo muestra luego como jugador importante en Deportivo San Andrés, Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia, Regatas de San Nicolás, Boca Juniors, Estudiantes de Olavarría, Libertad de Sunchales, Estudiantes de Bahía Blanca, La Unión de Colón y Peñarol de Mar del Plata, para recalar nuevamente y luego de una extensa carrera en Estudiantes Concordia, donde jugó desde 2007 y hasta el 2010. Luego, y para volver definitivamente como en una vuelta a sus orígenes, sella su carrera en Social y Deportivo San José. En esta nota con “Lolo” hablamos de todo un poco, hasta de su “hobby”, el automovilismo…

-Lolo, una larga historia, una extensa carrera …

Una larga historia, y es raro por ahí, el jugador de básquetbol por ahí no se identifica tanto con un solo club por eso de que se hacen contratos cortos, nunca de más de uno o dos años, lo que nos hace ser muy nómades. Pero fue una linda vida – y es- no me puedo quejar.

-Claudio, ¿Cómo era tu vida cuando eras chico? ¿Hubo injerencia de tu padre con el tema estudios?

No, mi viejo fue lamentablemente medio ausente porque él trabajaba en barcos de ultramar y no estaba por muchos periodos de tiempo, mi vieja sí, y nosotros éramos dos varones bastante inquietos, fanáticos de todos los deportes. Yo dejé la secundaria para poder dedicarme al básquetbol profesional – y de eso me arrepiento -.

-¿Cómo te iniciaste jugando al básquet?, ¿Qué te motivó?…

Mi viejo había jugado al básquet, y siempre nos insistía, que si hacíamos deportes hiciéramos básquetbol. A mí y a mi hermano medio que no nos gustaba. A fines de 1981 nos mudamos de casa, justo a la vuelta del club La Armonía y justo, ya para enero del 82 comienza a haber actividades en ese club, primero con esas “colonias” de vacaciones donde se practicaba fútbol, básquet, vóley y otros deportes. En marzo comienza la actividad completa del básquet y nos enganchamos en eso, digo “nos enganchamos” porque con mi hermano andábamos para todos lados juntos. En esa época yo era más alto y corpulento que Dani, él era más chico, así que me hacía notar más…y bueno, así empezó todo.

-Lo primero que recuerdo ya con vos aquí en Concordia, viéndote como ese juvenil que “prometía”, eran tus grandes condiciones. ¿Ahí es cuando pensás “esto es lo mío?…

Sí, aunque ya el año anterior (1986), San José juega aquella Liga “C”, que si bien era provincial era una división importante, tanto que se jugaba con extranjeros. De Concordia me acuerdo que jugaba Capuchinos. Yo tenía 14 años y estaba en ese equipo que digamos que era “semi profesional”. Ese año también tuve la suerte de ir a selecciones de Entre Ríos, a selección Argentina, entonces ya vislumbraba que podía ir por ahí  mi futuro. Pero sí, ya cuando estoy en Estudiantes  que era un equipo de “A”, puedo decir que fue el inicio de mi carrera profesional.

-En ese equipo de San José te dirigió Volcan Sánchez…

Exactamente, y fue uno de los que me marcó en mi vida basquetbolistica, gran técnico.

-Me acuerdo que Peñarol de Tala lo había llevado a Booker Jones que había estado en Estudiantes en 1985, y Capuchinos lo había traído a Nezy Hurst que también había venido a Estudiantes ese año. ¿Te acordás que extranjero tenía San José?

Nosotros lo teníamos a Michael Jonhson , más dos uruguayos que andaban bien. Incluso ganamos esa serie provincial. Pero bueno, después en otra fase que ya era regional no nos fue tan bien. Pero era un buen equipo ese.

-O sea que Estudiantes está “ligado” a tu vida basquetbolistica tanto en el principio como en el final. En ese sentido ¿Qué te quedó a vos de aquella primera etapa en el “verde”?

Fue en 1988, para mí fue un año espectacular, yo me había ido de casa por primera vez para estar en un equipo profesional, era comenzar a vivir de esto. Fue un lindo año en lo deportivo, jugando con los mejores equipos del país. Máxime si se tiene en cuenta que sin tener un gran equipo  – porque el año anterior Estudiantes había tenido a Choco Raffaelli, a Gustavo Aguirre, a Esteban De La Fuente, y esos jugadores ya se habían ido cuando yo llego.
El equipo nuestro era el “Pepe” López, el “Zurdo” López, Gerardo Secrestat, Barbieri, Mel Daniels, el “Huevo” Desimone y otros más. Ese equipo lo dirigió el “Turco” Ricardo Jachuk, era un equipo humilde pero dábamos pelea. Terminamos en mitad de tabla, pero creo que hicimos una liga buena.

-Eso fue en 1988, ¿en 1989 estabas también?

Sí, ese año jugamos 7 u 8 partidos y después se retira Estudiantes. Ese año habíamos empezado con todo, tanto que le ganamos a Ferro en Buenos Aires un partidazo. Y bueno, después se vino la debacle. Ahí termina esa etapa en Estudiantes, quedamos varios jugadores en el aire, sin competencia. En esa época es que incursiono en Italia, me contrata un equipo allá, y no me puedo quedar porque se me trabaron unos papeles para nacionalizarme italiano. Entonces me vuelvo y termino fichando para la temporada siguiente en Deportivo San Andrés, un equipo que había sido campeón de Liga, con muy buenos jugadores y que tenía a León Najnudel de técnico.

-Para eso, y en forma independiente a vos tu hermano Daniel venía haciendo su carrera, tanto es así que el apellido Farabello a través de vos y de tu hermano han construído mucha historia grande dentro del básquet argentino…

Sí, tal cual, Dani hizo sus inicios en Sport Club de Cañada de Gómez, luego siguió en Andino de La Rioja, Quilmes de Mar del Plata, se fue al exterior, y después en Boca y en Estudiantes de Olavarría también. Sí, nos ha ido bien a los dos.

-¿Que instituciones recordás más por tus logros deportivos?

Mirá, yo en todos los clubes que estuve creo que logré los objetivos puestos para ese año. Salí campeón con Boca en la 97/98, luego campeón con Estudiantes de Olavarría en la 99/2000. Entonces, por logros deportivos debería decir que esos dos, pero en general de acuerdo a lo proyectado por otros equipos, también se cumplieron objetivos de acuerdo a las herramientas que teníamos en esos momentos.

Quizás donde no se cumplieron fue en La Unión, en un equipo que se había armado para ascender y lamentablemente no funcionó.

Porque por ejemplo, en Regatas de San Nicolás teníamos un equipo para aspirar a la mitad de tabla y terminamos entre los siete primeros. En Gimnasia de Comodoro jugamos semifinales, en Libertad de Sunchales  llegamos a la final. O sea, por logro deportivo, sí, Boca y Estudiantes de Olavarría, pero por lo demás también, siempre estuvimos en los objetivos propuestos.

-Dicen que la experiencia es una linterna que te alumbra de la espalda para atrás, por eso te pregunto: ¿Qué significa la palabra básquet para vos?

Uh, a mí el básquet me dio todo, todo. Yo no puedo imaginarme una vida sin básquet, a mí me formó como persona, me ayudó a construir una familia de la que estoy orgulloso, conocí un montón de lugares y muchísima gente que seguro no hubiera conocido si no me dedicaba a esto. No sé si hubo algún día en mi vida que yo no haya pensado en básquet. Le debo todo a este deporte y también yo le dí todo.

-Hoy día – dejando de lado esta situación de pandemia – estás trabajando en formativas, con femenino, y alguna primera de orden local. ¿Qué pretendés a futuro?, sabiendo que ya has tenido tus experiencias como asistente y como técnico en equipos de Liga Argentina (Rocamora) o Torneo Federal (Ferro de Concordia).

Hoy justamente estoy en una disyuntiva, no es un problema, pero es una situación difícil. Mi señora y mis hijas ya están viviendo en España, y debo definirme si me voy a radicar y trabajar allá, mi sueño sería conseguir un equipo en Europa y seguir mi carrera como entrenador allá.

A mí me quedó un gustito amargo después de haber dirigido a Ferro ahí en Concordia, no sé que me pasó, fue un momento de calentura, pero bueno, me gustaría seguir dirigiendo profesionales, es lindo, a mí me gusta el básquetbol profesional.

No quiero desmerecer el básquet formativo, a mí también me encanta trabajar con chicos, me gusta ver la progresión que llevan a cabo. Cuando ves que asimilan lo que enseñás. No tengo problemas en hacer cualquiera de las dos ramas. Pero bueno, en estos momentos estoy en esa incertidumbre de lo que voy a hacer y de lo que va a pasar con todo esto.

El tema es formar, si vos me preguntabas hace diez años atrás si yo me imaginaba trabajando con formativas femeninas seguro yo te hubiera dicho que no, sin embargo lo estoy disfrutando a eso también.

-Estudiantes, ya volviendo por sus raíces, primero Liga Provincial, luego Liga “B”, ¿Qué imagen te queda de esa época más reciente?

Muchos y lindos recuerdos. Yo termino de jugar en Peñarol de Mar del Plata, y al tiempito, muy cerquita, me llaman de Estudiantes para ir a jugar un repechaje a Rosario. Bueno, como era algo corto y pasajero les digo que sí, que no tenía problemas para ir, y bueno, era solamente eso. Nosotros terminamos ganando esa serie y luego por un problema de papeles en alguna inscripción quedamos eliminados. Cuando termina eso quedamos en hablar, y que si no me salía algo de Liga Nacional les daba mi palabra que arreglaba con ellos, y así fue, a los tres o cuatro meses vuelvo a Estudiantes. Así fue que primero con ese equipo ganamos la Liga Provincial y luego transito un año de Liga “B”.

Es muy lindo recuerdo, la gente de Concordia siempre es muy efusiva, muy buen marco, siempre con estadio casi lleno, una linda experiencia.

-Justamente en este “parate”, con Liga cancelada incluida. ¿Pensás que es el momento de hacer cambios y de refundar muchas cosas, como el formato de Liga por ejemplo?…

Yo creo que si vos preguntás a cualquier entendido de básquet cual es el mejor torneo, te va a decir que es el Torneo Federal. Vos tenés una semana de entrenamiento  bien marcada y jugás solo los fines de semana. Nosotros tenemos que empezar a copiar el modelo de competición europeo, a Italia o España, no a la NBA. En España e Italia solo se juega los fines de semana, entonces vos tenés una semana de trabajo, no tanta cantidad de partidos y sí partidos de calidad.

En la época que jugaba yo, lo hacíamos viernes y domingos, una vez de local, y al fin de semana siguiente ibas de visitante. Para mí es lo ideal porque tenés tiempo de preparar los juegos, a trabajar con el equipo, a ir mejorando día a día.

Con este formato de hoy  que jugás cuatro partidos en ocho días no tenés tiempo de mejorar ni de trabajar, no tenés tiempo de nada. Al final tenés que tratar de hacer una pre-temporada muy fuerte y luego tratar que en el transcurso de la temporada los jugadores no se te lesionen. Después otra, elegir los partidos, que se yo, te toca ir a jugar con San Lorenzo y vos sabés que en ese partido tenés pocas chances de ganar, y así, tenés que ir a jugar y ver que pasa, donde ves que no tenés chances lo regalás y ponete a pensar en el siguiente, porque aparte sinó ya no les va a dar el cuero en la parte física.

Bueno, es mi humilde opinión.

-Te aclaro que tu “humilde opinión coincide con el 100% de quienes hemos entrevistado…

Es que aparte también ves muy poca gente en los partidos. Y es lógico, si vos tenés cuatro partidos en una semana y te dicen juega tu equipo con San Lorenzo, con Boca y con Obras, vos terminás eligiendo que ver, no está tu economía para ir a todos los partidos. No está para tirar manteca al techo y pagarte ocho o nueve partidos en el mes.

-Muchos jugadores están “saltando el charco” para jugar al Uruguay un torneo de segundo orden – el ascenso allá- con tal de ejercer su profesión y de paso sanear su economía…

Y va a seguir pasando, sobre todo por como está nuestra economía muchos jugadores se van a terminar yendo a jugar ligas menores. Acá no sé como van a hacer muchos clubes, algunos están a la altura del mercado, pero otros definitivamente no. En otros lados quizás pueden ganar no sé, 5.000 o 6.000 dólares por mes y acá va a ser muy difícil conseguir un club que pague eso. No sé que va a pasar, estamos en una situación muy complicada.

-¿Pensás que habrá básquet este año?

Muy difícil, yo creo que no, hasta diciembre o enero que vuelva un poco el calor no habrá actividad. Yo, que trabajo en formativas, creo que el año ya se perdió, y tendremos que apuntar al 2021 directamente.

-¿Te parece tan incoherente como a mí la libre contratación de extranjeros?, particularmente pienso que se tira por la borda el principal postulado de la Liga…

Exactamente, aparte de la falta de identidad. Fijate que yo te decía que somos jugadores nómades y uno pierde identidad con un club, pero ya esto es una falta de identidad total, encima con libre cambio, no te sirve uno, venga otro y así permanentemente. Si bien con el dólar alto no va a ser tan fácil traer extranjeros. Pero sí, debería ser el momento para que se cambien cosas…obvio que para bien.

-¿Cómo pensás que debería ser un “nuevo” formato de liga? ¿Habría que disminuir la cantidad de equipos?

Disminuir la cantidad de equipos estaría bien. Hay demasiados, entre LNB, Liga Argentina y el Torneo Federal hay muchísimos equipos. El tema es NO SACUDIR la economía de los clubes, si bien hoy son más los grupos empresarios lo que manejan el básquet profesional, es el momento para cambiar cosas, una de esas cosas sería no jugar tan seguido, no más de dos partidos por semana, que se pueda trabajar más profundo.

Todavía queda algo positivo, y es que la Liga a pesar de todo sigue sacando buenos valores, en eso hay que darle la derecha. Por ahí es contraproducente lo que digo…pero bueno.

-Hoy está latente ese cambio de Estatuto que propone la CABB, y como verás ya son varias Federaciones que a través de sus asociaciones están disconformes y se oponen, entre ellas nuestra provincia…

Claro, pero a ver, nosotros tenemos una visión de las asociaciones y de nuestra Federación, que aquí está muy organizado todo. Acá se juegan campeonatos provinciales de todas las categorías menores, se juegan torneos de selecciones, y hay muchas provincias que a esto no lo tienen. Nunca juegan torneos entre asociaciones, y te digo que sacando Provincia de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, no sé si quedan federaciones que estén organizadas como acá.

Y por supuesto que sería una lástima que se corte eso, a mí me gusta mucho ver a los chicos compitiendo en torneos de estos. Yo de chico me moría por jugar con la camiseta de tu club, de tu ciudad o de tu provincia.

-¿Qué anécdotas te quedan de los años de jugador?, sea por situaciones o por algún partido en especial…

Me acuerdo que en un partido en Esperanza, jugando para Estudiantes Concordia, le pego una “piña” a una cajita que había cerquita del campo de juego y se corta la luz del estadio. Lo mismo, desde lo deportivo siempre me voy a acordar las ligas ganadas con Estudiantes de Olavarría y Boca,ya decir Boca es palabra mayor en la Argentina, y salir campeón con Boca es algo espectacular. Hay de todo un poco, se podría escribir un libro de anécdotas…de las malas y de las buenas.

-Tuviste a Volcan Sánches y a Najnudel entre otros técnicos y me dijiste que te marcaron en tu carrera..

Todos los técnicos cumplieron una función en el tiempo que me tocó ser dirigido por ellos. Por ejemplo, con el “Turco” Jachuk en Estudiantes Concordia yo jugué muchos partidos de titular con solo 16 años y nada menos que en Liga Nacional. A un chico de esa edad hoy es muy difícil hacerlo jugar.

Yo reconozco que tuve suerte con los técnicos que me tocaron, lo tuve a León Najnudel, a Julio Lamas en Boca, la “Oveja” Hernández fue técnico mío en Estudiantes de Olavarría. Lo tuve a Vecchio en todas las selecciones formativas, así que si tendría que poner a alguien en particular sería injusto, todos me dejaron algo y tuve buena relación con todos, y de todos asimilé conocimiento. Yo nunca fui un “talentoso” pero me las rebusqué para jugar 16 temporadas de Liga y eso se lo debo agradecer a ellos, sin duda.

-Menos mal que vos decís que no has sido talentoso…

No, (risas), yo no fui un talentoso, siempre fui un caradura y un cabeza dura, pensaba “vos no podés hacer esto”, y decía sí, lo voy a hacer. Yo traté de dar siempre lo mejor, es como decir lo que tenga que hacer trataré de hacerlo lo mejor posible.

-Esperando el fin de la pandemia y las restricciones, ¿sería un próximo objetivo volver a dirigir algún equipo “profesional”?

Sí, pero es como te decía, yo vivo de esto, a veces tengo que conformarme con lo que salga. Yo hace dos temporadas atrás fui asistente técnico en Rocamora, en la Liga Argentina y también lo disfruté. Y hasta quizás me apresuré en agarrar la dirección técnica y no haber estado un tiempo más como asistente para aprender un poco más. Hay veces que como jugador ves las cosas de un modo y luego como entrenador las ves totalmente diferente. Ya en poco tiempo tendré 49 años y bueno, espero poder seguir en esto que tanto me gusta.

-Dijiste que tenías como hobby el automovilismo, contame como fue, la verdad que eso no lo sabía…

Uh, fue hace muchos años, porque con unos amigos habíamos armado un auto de rally, yo era chico, 20 años a lo sumo. Y luego en Olavarría, que es una ciudad muy fierrera, ahí me hice amigo de muchos pilotos y preparadores. Allí tuve la oportunidad de correr en una categoría promocional que había, donde eran todos Fiat 128. Era competitiva y muy linda para correrla, corrí algunas carreras, pero después yo seguí con mi vida basquetbolística y me tuve que ir a otra ciudad y tuve que dejarlo al “hobby”. Pero igual, me gusta ese mundo, tanto que cuando hay carreras importantes en Concordia he ido a verlas.

-¿Qué recuerdo te deja el paso por Estudiantes Concordia sumando ambos pasos, tanto en la primera como en la segunda etapa?, una parte con el incipiente juvenil que prometía y luego este último jugador experto con 16 ligas al hombro…

Agradecerle al hincha antes que nada, la cantidad de amigos que tengo en Concordia es increible, siempre con el recuerdo de esa cancha llena cuando ganamos la Liga Provincial. Siempre tengo en un rinconcito del corazón a ese montón de amigos que tengo en Concordia, y por suerte estamos cerca, así que de vez en cuando me doy una vuelta, siempre es lindo volver, me siento muy querido allí.

-Gracias Lolo por dejarnos recorrer muchos pasajes de tu vida…

Gracias a ustedes, siempre es una caricia al alma que se acuerden de uno cuando ya no se está en plena actividad. No veremos pronto, apenas se pueda viajar nuevamente y vaya por Concordia…

Esta nota fue realizada en Radio 24 – 98.7 MHZ
Pedro Berrutti / Carlos Fulladoza
PROGRAMA ACTITUD – 17 A 18 HS

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