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Actividad Física: Con marchas los “gimnastas” siguen esperando respuestas

La gente de los gimnasios, algunos propietarios, concurrentes y trabajadores de los mismos, hicieron el día viernes al mediodía otra marcha solicitando la reapertura de los locales de nuestra ciudad.

La cita contó con un centenar de personas que se movilizaron hasta la Municipalidad de Concordia, quedando en la Peatonal del Bicentenario (en la puerta), pero obviamente que no fueron atendidos por ningún funcionario ni cosa que se le parezca.

Luego de concentrarse por un momento en Urquiza y dicha peatonal, marcharon hasta Urquiza y 1° de Mayo, donde cortaron la calle por unos minutos, y luego despejaron el paso de los vehículos a pesar de que siguieron de protesta por un buen rato. “90 días encerrados” decía uno de los carteles más importantes que portaban, entre otros que dejaron ver.

La marcha fue pacífica, no tuvo altavoces, ni arengadores, ni nada, porque los carteles decían todo.

En cuanto a la situación de los gimnasios, la misma es crítica porque no trabajan hace rato y hay mucha gente que obviamente está parada, no sólo los propietarios sino los empleados que tienen.

¿Cuándo podrían volver a trabajar? Es algo que a ciencia cierta no se sabe, pero por lo bajo se ha escuchado a funcionarios decir que será de las “últimas cosas que se abran, con la pandemia mucho más controlada”. Pero nadie oficialmente ha salido a decirles o al menos darles una fecha aproximada de regreso a la actividad. El extensísimo protocolo, con todos los detalles, fue enviado a la Municipalidad, y desde allí habría “volado” hacia Casa de Gobierno en Paraná, pero sin duda que no ha habido respuesta alguna, lo que ha motivado que se haya realizado otra marcha solicitando que al menos se les diga algo.

En estas páginas ya hemos publicado dos veces el protocolo entero con el que solicitan volver a trabajar, y si uno lo lee realmente se toman todos los recaudos para que nada pase, por supuesto que reduciendo la cantidad de personas, y por ende máquinas, en cada uno de los locales.

Desde aquí, se sabe, se sigue muy de cerca lo que pasa en Buenos Aires, qué se hace, qué se habilita y cómo hacen para reabrir actividades. De allí se pueden copiar datos para autorizar a que lo propio ocurra en la ciudad. También es cierto que se comenta, también por lo bajo, que el virus aquí no ha llegado en la forma que podría esperárselo, y por ello ninguna autoridad quiere que haya circulación comunitaria, en señal de prevención para que los casos, de haberlos, sean el mínimo posible por una cuestión de capacidad sanitaria.

No creemos que haya animosidad contra los gimnasios, ni con ninguna actividad, sino que vemos que no se quieren “enloquecer” (los políticos) en dar licencias sin tener plena seguridad de que no pase nada. El protocolo está, los muchachos marchan en tono de protesta, y los gimnasios siguen cerrados y, más que nunca, parece que por tiempo indeterminado.

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