Diario EL SOL Matutino Independiente (Concordia - Entre Ríos) "Un sello de calidad en la comunicación informativa"

“Con los equipos de Estudiantes, que fui parte, podíamos enfrentarnos a cualquiera”

En el programa “Actitud”, que se emite por Radio 24 (98.7), que se emite de lunes a viernes de 17 a 18 horas, continúan las entrevistas a personalidades tanto a nivel social como deportivo. En este último caso el entrevistado fue nada menos que Carlos “Chocolate” Raffaelli, una gloria del básquetbol argentino, que tuvo no menos glorioso paso por Estudiantes Concordia en la década del 80.

Y recordemos que llegó acompañado de otro grande como el “Tola” Cadillac, causando una verdadera revolución en la ciudad, porque no solo llegaron a jugar al básquetbol, sino que también pusieron su negocio deportivo, que hasta hoy funciona con el mismo nombre, a pesar de que cambió de firma. “Choco” se prestó amablemente para la entrevista, y agradecemos a la mencionada emisora local por permitirnos reproducir la entrevista.

– Hola Carlos, gracias por prestarte a esta entrevista

“Hola, un saludo a toda la gente de Concordia y un placer charlar con ustedes”…

Carlos Alberto Raffaelli a quien se lo conoce con el apodo de “Chocolate”, nació el 2 de diciembre de 1954, en Rafaela. provincia de Santa Fe es un ex-jugador del básquetbol argentino.

Jugaba como escolta y tuvo una destacada actuación para Obras Sanitarias y luego en la Selección Argentina. Entre otros equipos, “Chocolate” militó tres temporadas en el equipo de Estudiantes de Concordia, siendo el referente principal del equipo que logró el ascenso en 1986.

Antes de jugar la Liga Nacional, Carlos Raffaelli se destacó notoriamente en Obras Sanitarias donde disputó los Sudamericanos de Clubes de 1975, 1982 y 1983, y las Ediciones 1976, 1978 y 1984 de la Copa William Jones. Participó en varias convocatorias de la Selección Argentina, como la Copa del Mundo de la FIBA de 1974, los Juegos Panamericanos de 1975 y 1979, los Sudamericanos de 1976, 1979, 1981 y 1982, y los Preolímpicos de 1980 y 1988.

En el Preolímpico de Moscú 1980 la selección argentina logró la clasificación pero debido al boicot del gobierno de los Estados Unidos a esos Juegos y apoyado por la dictadura militar argentina, finalmente no participó.

En 1990 fue premiado por la Fundación Konex con el Diploma al Mérito por su trayectoria deportiva.

“Si, es así, esa es la historia, y por supuesto, hay que repasarla, porque como bien decían ustedes, mucha gente no sabe, no conoce ni tiene idea de quien soy, hablamos de 1985, de mis primeros pasos en Concordia, y de eso ya han pasado 35 años y por supuesto que desde que empecé a jugar muchísimo más”.

– ¿A qué edad empezaste a practicar básquetbol?

“Mirá, yo empecé a los 9 años en Atlético Rafaela, ese club (muy conocido por el fútbol) también tenía otras disciplinas como el básquetbol y hasta el automovilismo. Allí hice todas las divisiones inferiores”…

– ¿Solo te entusiasmó el básquet?

“No, la verdad que yo jugaba al fútbol y al básquet al mismo tiempo, incluso jugaba al fútbol en forma oficial en Atlético. Pasa que al básquetbol tenía más condiciones para hacerlo, por mi físico y cualidades.

Allí comencé a participar en torneos, integrando seleccionados rafaelinos y santafesinos; y bueno, cuando empecé a tomarle el gusto a eso, a los viajes, a las convocatorias a selecciones provinciales, a jugar torneos superiores me fui involucrando cada vez más con el básquetbol”.

-¿A qué edad te citaron a la selección de Santa Fe?

“Bueno, medio que sigue siendo como ahora, primero te citan para los seleccionados juveniles, y después vienen las convocatorias a mayores. No llegué a jugar para la selección de Santa Fe para los Campeonatos Argentinos de Selecciones Mayores, en aquella época los campeonatos argentinos nucleaban a las mejores provincias y por autonomasia era considerado el mayor torneo que se jugaba en Argentina. Luego ya con la Liga Nacional medio que ese torneo se fue quedando, aunque igual se sigue haciendo.

Yo creo que debe haber sido por 1972 o 1973. En esos torneos que participé se dio que me observaran de Obras Sanitarias que participaba en el campeonato de la Federación de Capital Federal, llegué a Buenos Aires, y así fue que todavía es donde vivo”.

– Ahí es donde comenzás a mostrar lo tuyo en Obras Sanitarias donde jugaste los Sudamericanos de Clubes de 1975, 1982 y 1983, y las Ediciones 1976, 1978 y 1984 de la Copa William Jones.

“Sí, sí, en 1976 se juega la primera William Jones, yo en Obras estaba desde 1973. Después se repitió varios años más. Esa copa equivalía a una copa intercontinental, pues agrupaba al campeón de Europa, al de África, de América del Norte, y al campeón sudamericano.

Hoy en día hay algo similar, con los campeones de América y Europa, como por ejemplo San Lorenzo que ya la jugó en dos oportunidades, y la verdad que es una buena manera de medirse, para ver donde estamos parados respecto del básquetbol europeo”.

-¿Qué recordás de tu paso por Italia?…en ese momento la mejor liga de Europa

“Yo recuerdo haber ido y cambiar del básquet que hacíamos acá (hablo de Obras), y poco tiempo atrás, – ya que haría dos años que me había mudado de Rafaela- donde practicábamos al aire libre, con piso de mosaico, o de pulido de madera. No se entrenaba doble turno, solo a la noche y casi siempre luego de las 20 horas, porque la mayoría de los jugadores trabajaban y salían como a las 18 o 19 y recién podían ir a entrenar.

En Italia me encontré con todo muy distinto, se entrenaba en doble turno, con parquet o flotante de madera, buenos estadios, canchas siempre llenas, buenos entrenadores y obviamente con un nivel de competencia totalmente superior…”

– Leí en una nota que te hicieron hace un tiempo que decía que lograste un promedio de 20 puntos por partido…una friolera, máxime que no existían los triples…

“Sí, fue en la primera temporada, 19,6 para ser exactos. La verdad es que pude jugar muy bien en Italia. Sobre todo el primer año, fue mejor que el segundo. Esa primera temporada hicimos una excelente campaña, terminamos terceros, y era un equipo que se había preparado para media tabla, como evitando la cola. No perder la categoría como se dice ahora. Terminamos en un tercer lugar, con un equipo que funcionó bárbaro, y con mezcla, algunos jóvenes y otros más veteranos, aparte de un entrenador norteamericano joven y muy bueno. Eso fue en el primer año, en el segundo rendí un poquito menos”.

“Luego se dio la oportunidad de volver a Argentina, mi señora estaba esperando familia, a mis hijos (que son mellizos). Hubo razones para volver, me convencieron para que lo haga. Pude haberme quedado y hacer una carrera allá, pero bueno, volví y nuevamente a Obras, del lugar donde me había ido”.

-Volvés al país y recalás en Obras nuevamente, ¿Cómo fue eso?…aparte que llegabas a un equipazo.

“Obras había logrado desde el año 1974 juntar a los mejores jugadores del básquetbol argentino, por supuesto que siempre había algún otro equipo con buen plantel, pero vos mirabas la selección Argentina y de 12 jugadores, 8 eran de Obras. Casi hasta 1981, donde empieza a aparecer el Ferro de Najnudel con Cortijo, Maretto, Diego Maggi, y un tiempo antes había aparecido Gimnasia y Esgrima de La Plata con muy buenos extranjeros como Metcalfe, los dos Jackson y Mel Daniels. Obras siempre fue un equipo muy importante”.

– No había Liga, era el torneo de Capital Federal, pero igual, había grandes jugadores y muy buenos extranjeros, aunque la tendencia siempre la marcaban Obras, Ferro, Gimnasia y Lanús…y los otros muy atrás..

“Las principales potencias del básquet argentino eran Capital Federal, Córdoba, algo de Santa Fe, y por supuesto Bahía Blanca. Bahía siempre tenía un torneo local muy fuerte y buenos equipos.

Pero en Capital había una enorme cantidad de clubes, creo que eran 120. Eso hacía que los torneos duraran mucho tiempo, y después con la presencia de extranjeros, que comenzaron a llegar en el 75 y 76, y había equipos como el caso de Boca que jugaba con cuatro foráneos.

Bet Am era otro equipo (era de la zona de Lanús) y también jugaba con cuatro, Independiente de Avellaneda también jugaba. Se había hecho un torneo importante, que seguramente era el más grande de Argentina. Por eso es que los jugadores del interior venían para acá, se mostraban en este campeonato”.

– Se arma la Liga, y para ese entonces ya venías con un largo recorrido, edad, experiencia y muchos logros…¿Cómo llegás a Concordia?

“La Liga se larga con el Torneo de Transición en el 84, y ya con un formato definitivo en el 85. En aquel primer torneo la final la juegan San Andrés y River, y lo gana San Andrés. Pero para esto, el presidente de Obras no quería intervenir en la Liga, porque él decía que había hecho mucho esfuerzo, muchos años de contratar jugadores, de armar equipos competitivos y entonces, Obras iba a llenar estadios en el interior, pero cuando los del interior llegaran a Buenos Aires acá no iba a haber nadie. Entonces uno de los motivos de discusión era la división de la recaudación de local. Por eso, por un motivo u otro, dijo que no iba a jugar…y no jugó nomás.

O sea, la mayoría de los jugadores que estaban en Obras sanitarias en ese momento, como “Pichi” Campana, Esteban Camisassa, Gabriel Milovich, el Negro Romano, y otros más, quedaron parados ese primer año porque el sur no intervenía, y al no intervenir tenían que jugar el torneo de la Federación de Capital Federal, que no era el torneo de Liga Nacional. Sinceramente, para los dirigentes de Obras lo mejor es que fracasara la Liga. Y bueno, la Liga fue un éxito desde el principio, se engancharon todos y la Liga siguió adelante. Ahí yo y otros jugadores quedamos enganchados en Obras, teníamos que negociar esa salida. En esos días yo recibo una llamada si quería jugar en Concordia, que estaba Eduardo Armer, que había gente que quería armar un buen equipo, y que parecía una buena idea. De entrada les dije que me interesaba, luego nos reunimos y llegamos a un acuerdo con el presidente de Obras y así fue que llegué a Concordia”.

– ¿Qué significó para vos tu paso por Estudiantes?…lograste ascender a la “A” acompañado por muy buenos jugadores, tanto en 1985 como en el 86 cuando ganan el ascenso…

“Siempre jugué en equipos poderosos, y en este caso era otra historia, porque si bien le pusieron nombres importantes, era todo nuevo, tenías que armar el equipo, después ese equipo tiene que funcionar, tenés que lograr una química. Tenés que pegarle en muchas cosas, la elección de jugadores, el técnico, todo de cero…y creo que tuvimos todo eso…dirigentes, cuerpo técnico, apoyo del público, todo se fue amalgamando. Eso del 85 se pudo mantener y al año siguiente se logró lo que se buscaba…”

– A como empezó aquella experiencia de Liga, ¿pensaste que el básquetbol nuestro llegaría a brillar en el plano internacional apenas 20 años después?. A ser campeones olímpicos ni más ni menos…

“Nunca, en esa época nunca, ni se me pasaba por la cabeza, porque nosotros – y cuando hablo de nosotros hablo de mi generación – jugamos mucho tiempo en la selección y enfrentamos equipos muy poderosos y era muy difícil enfrentarlos. Dejá de lado Estados Unidos a los que es casi imposible ganarles ahora, pero te digo Canadá, Brasil, Puerto Rico, Cuba, Panamá también, era muy difícil ganarles, casi imposible también. Si a eso le agregás que los equipos europeos eran invencibles directamente no podíamos entrar a la cancha, entonces jamás se nos hubiera ocurrido que podíamos llegar ya en 2002 – en Indianápolis – a llegar donde había llegado. Aunque esta generación ya en 1999 –en Australia- venía arrasando.

Entonces si vos me preguntás si cuando yo jugaba en la selección pensaba que en algún momento estaríamos entre los tres mejores del mundo durante los últimos 18 años, obvio que te digo que no, nunca me hubiera imaginado. Uno ve estas cosas luego que pasa el tiempo, y el tiempo hoy te va diciendo que Argentina tiene muy buenos jugadores, buenos entrenadores, que la competencia interna mejoró muchísimo.

Y a favor de esto es que su abrió la puerta de Europa y de la NBA para todos los jugadores buenos que hemos tenido y tenemos”.

Siguiendo con el tema, pero trasladándome a Concordia, una vez en uno de los primeros entrenamientos de Estudiantes del 85, me pongo a charlar con “Chiche” Gornatti y me dice “Tenele fe a esta liga, en Venezuela cuando la empezaron marcaban las canchas con cinta, y fijate, informate como está el básquetbol de ellos hoy”…y sí, era notable el cambio.

-¿Qué pensás “Choco” cada vez que te nombran la ciudad de Concordia?

“Un gran recuerdo, siempre me reciben muy bien, hay muchos amigos que dejé en la ciudad. Aparte ahí con Estudiantes hicimos un basquet muy competitivo. Con los equipos de Estudiantes que fui parte podíamos enfrentarnos a cualquiera, se hicieron bien las cosas, muchos jugadores querían ir a jugar a Concordia. Yo guardo muy lindos recuerdos de allí”.

-Has venido hace un tiempo, te he visto compartiendo momentos, con Paco Siebzehener, con “Yoyi” y otros en la platea del “Verde”…

“Ahora hace un tiempo que no voy, hará unos 4 o 5 años, pero cuando puedo acompaño a mi hijo también. Él es representante de jugadores, tiene buena comunicación con gente del club, con “Yoyi” Siebzehener por ejemplo, un apellido que tanto por él, como también por Paco – que tiene mucho que ver con esto – , porque pudieron cumplir un sueño personal, lo llevan en la sangre, aman el basquet y el sueño de ellos era más que nada tener “SU” equipo en “SU” ciudad, y vaya si lo lograron. Obvio que no quiero dejar de nombrar a toda la gente que ha estado y está con Estudiantes aportando y apoyando”. Hoy “Yoyi” todavía está en eso al lado de gente muy comprometida con la institución, sin esos que apoyan no se podría hacer”.

– ¿Qué hacés hoy en lo laboral o empresarial? Teniendo en cuenta que a la actividad de representante de jugadores medio que tomó la posta uno de tus hijos…

“Y mirá, yo ya tengo 65 años, no te diría que estoy jubilado pero el ritmo va cambiando, y con mi otro hijo que está en Rafaela con los que tenemos algunos emprendimientos inmobiliarios, y acá en Buenos Aires estoy en sociedad con alguna actividad gastronómica, siempre tratando de hacer algo, no solo por la parte económica sino también para no quedarme siempre en casa, aunque ahora obligatoriamente hace tres meses que estamos encerrados por esta “causa mayor”.

-Te hago un paneo de recuerdos que tienen que ver con tu paso por Concordia. Una, James Bradley llegando a Concordia en tu compañía, bajando del avión; vos sumamente abrigado en un día muy gris y frío y James en camisa, con un piloto liviano…ni idea de adonde venía “Jaimito”…

“Síii, jajaja, me acuerdo de la situación, me acuerdo de ese momento, capaz apuntás también a como caminaba, te acordarás que caminaba un poco “rengo”, como que tenía una pierna más corta que la otra, él no era un jugador muy atlético. La verdad que nos miramos todos y dijimos que fue lo que trajimos, y mirá, fue de los jugadores más importantes que tuvimos en esa época en el equipo, porque era un jugador que sabía jugar muy bien al básquet, sabía lo que tenía que hacer, era muy profesional, James hacía de todo, y lo hacía todo muy bien.

Él había tenido una lesión y si bien no estaba demasiado bien físicamente, le bastaba la calidad y el profesionalismo que tenía, y sí, fue uno de los determinantes de ese plantel. Y aparte era muy buena persona, y se cuidaba mucho; él siempre en los partidos importantes marcaba presencia”.

– Haciendo un poco de memoria, en aquel partido con Firmat ¿le hiciste foul a Azuaga?, ya pasaron 35 años, podés decirlo…

“Que difícil recordar eso, pero bueno, si se cobró foul debe haber sido, digo, sí recuerdo como terminó, sí que Azuaga metió los dos tiros libres. Sí me acuerdo que fue una guerra ese partido, nos trataron mal, hubo una gran riña después del partido. Son partidos que tenés que ganarlos en la cancha y nosotros no lo pudimos ganar”.

-Disfrutaste mucho esa época del Capuchinos, ¡Como llenaba ese estadio Estudiantes! ¿No?…

“Eso sí que era una cosa rara, al menos para mí, algo que hoy por hoy no se ve en todos los lugares, tanta cantidad de gente.

Hoy por ejemplo en la Liga no se ve esa cantidad de gente, era capaz otra condición económica, no se jugaban tantos partidos por semana, y fijate que eso es muy importante, es cuando verdaderamente el público te deja un rédito económico. Cuando vos hacés un presupuesto de básquet la mayoría a eso ni lo cuentan, hoy se toma como para los gastos del día y nada más”.

– Siguiendo con ese tema, la cantidad de partidos debe ser la principal causa…

“Claro, la gente se cansa, y si a esa cantidad de partidos por semana encima le metés partidos de Sudamericana o de LDA a algún equipo, para ese aficionado, que a veces involucra a una familia entera, se le hace muy difícil.

No podés solventar tres partidos por semana, ni dos creo. Y realmente se le complica, y termina eligiendo a que partido ir”

-Vos en definitiva estás en Estudiantes tres temporadas, dos en Liga B y la primera de Liga.

A. ¿Qué tal si recordamos aquel equipo del 87?

– El otro día lo tuvimos de charla al “Zurdo” Eduardo López, compañero tuyo en el 86 y en el 87. Él nos recordaba que ese equipo estuvo 11 partidos invicto.

Empezamos a nombrar integrantes de esos planteles y vimos la cantidad de jugadores de calidad que habían pasado por Estudiantes. En el 85 lo tenías a tu lado a Gornatti, a Jorge Martín y a dos extranjeros buenos, y a ellos sumale a algunos de Concordia como el “Zurdo” Bes, Morales, el “Abuelito” Díaz Vélez que comenzaba a mostrar lo suyo. En el 86 se mantiene mucho de ese equipo y se agregan Gustavo Aguirre, Jorge Pagella, Esteban De La Fuente y otros.

En una nota reciente Guillermo Vecchio nos decía, ese equipo imponía respeto donde se presentara. Y si agregás a Vicente Pellegrino, el “Lolo” Farabello (juvenil), han pasado muchos que dejaron su firma en el básquetbol de Argentina…

“Sí, totalmente, éramos un equipo difícil de enfrentar, de local nos hacíamos más fuertes todavía.

Y yendo al 87 yo me acuerdo que de última tuve que jugar de base, porque estuvimos hasta último momento tratando de conseguir un base de nombre y no sé porqué motivo no se lo pudo encontrar y tuve que cubrir yo ese puesto, un puesto en el que no me sentía muy cómodo, te diría que nada cómodo, y si hubiéramos tenido ese base nos habría dado mucho más al equipo. Pero sí, los que vos nombraste eran jugadores hechos, con experiencia, gente que había jugado en selección. Y nombrando de Concordia, el “Zurdito” Bes fue un jugador muy importante que nos dio una gran mano, al nivel de cualquiera de los que venían de afuera”.

– Hago memoria y voy a 1985, ese año los clásicos eran con Echagüe de Paraná, y eran memorables tus duelos con Charlie Parker, otro jugadorazo…”

“Síi, tremendo, Charlie era uno de los americanos más importantes que vino a la Argentina. Era el clásico que todos querían ver porque era el clásico de la provincia y creo que en un partido en Concordia se había puesto tan personal la cosa que nos terminaron expulsando a los dos. Pero fue ese solo partido, Parker era un jugador exquisito y un señor, dentro y fuera de la cancha, pero no sé porqué ese día fue especial.

También me acuerdo que ese día también fue especial. Era una caldera, no faltaba nadie..”

– Chocolate, ¿alguna vez se te cruzó la idea de dirigir?

“No, o bueno, quizás al principio sí me hubiera gustado ser entrenador, pero me hubiera gustado ser entrenador de un equipo de Liga, de un equipo con pretensiones, que dispute torneos importantes, y eso no es tan fácil para un entrenador de básquet. Para ser entrenador primero tenés que tener una pasión, un gran amor por la profesión, entonces mañana te toca dirigir un equipo – no sé – ponele en Plaza Huincul y lo hacés con la mayor dignidad posible y por ahí te toca dirigir al mejor equipo de la Liga, y creo que no estaba preparado para eso. Intenté algo con divisiones inferiores, algo hice en Capital Federal tomé algún equipo, pero la verdad, no, no era para mí, no hubiera podido hacer una carrera larga como entrenador…”

-“Choco”, también dijimos al principio de la nota, que fuiste de los principales cracks que pasaron por Concordia. Sos de esos que cuando uno nombra al “Chocolate” inmediatamente se sabe que se habla de vos.

Por eso creemos que era importante contarle al público más joven que por Estudiantes y por Concordia pasó uno de los mejores jugadores que dio el básquetbol argentino, y que muchos tuvimos la suerte de tratarte y de verte jugar…

“Agradezco muchísimo tus palabras y para mí también es un honor haber ido a jugar ahí, y tal vez sembrado alguna semillita para gente que tanto se encariñó con este deporte, el que gracias a Dios todavía pueden disfrutar viendo al “verde” jugar en el básquet mayor de Argentina, que es la Liga Nacional”.

La nota fue realizada en el programa “Actitud” en Radio 24 /98.7 MHZ por Pedro Berrutti y Carlos Fulladoza.

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