Diario EL SOL Matutino Independiente (Concordia - Entre Ríos) "Un sello de calidad en la comunicación informativa"

Una cura para la desinformación

Soledad Arréguez Manozzo y Adrián Pino,  investigadores y miembros de Proyecto Desconfío (www.desconfio.org) dedicado a entrenar periodistas, medios y dirigentes en el combate a las campañas de desinformación, enviaron a nuestra redacción el siguiente escrito: “ Cada día circula una gran cantidad de datos engañosos, rumores y mentiras en el ecosistema digital. Videos, imágenes, placas o simples mensajes.

La desinformación, como llamamos a la información falsa o engañosa que se construye intencionalmente para perjudicar o dañar a una persona o colectivo, puede tomar distintos aspectos. Y también puede circular por diferentes plataformas, desde servicios de mensajería hasta cuentas en redes sociales. Esta contaminación de los datos y ruido en la conversación provoca profundas distorsiones en la conversación pública.

LAS MENTIRAS DEL CORONAVIRUS

La comunicación sobre el brote de coronavirus (Covid-19) se vio contaminada por una serie de contenidos falsos o engañosos vinculados a supuestas medidas de prevención y acciones para evitar la propagación del virus en el país. En el equipo de Proyecto Desconfío en el que trabajamos hemos creado una sección especial dedicada a detectar y denunciar engaños relacionados al coronavirus en Entre Ríos.

En esa sección especial sobre coronavirus (https://www.desconfio.org/coronavirus/) hemos publicado varias desmentidas de noticias que han circulado por estos días:

-Es FALSO que el Municipio de Concepción exima del pago de impuestos.

-Es VERDADERO que el Intendente de San José cerró la ciudad por decreto.

-Es FALSO el supuesto caso de coronavirus de ex pareja de una chica trans.

INFODEMIA: MENTIRAS SOBRE EL CORONAVIRUS EN ARGENTINA

La Organización Mundial de la Salud (OMS) habla de “infodemia” para referirse a la “epidemia” de informaciones engañosas y/o falsas que se propagan rápidamente entre los actores del espacio digital en medio de brote de una enfermedad.

Las “noticias falsas” no son un fenómeno nuevo ni exclusivo de este siglo. Sin embargo, este tipo de engaños cobra mayor relevancia en un escenario mediático que permite una amplia producción de contenidos y una más rápida distribución de esos contenidos. Es decir que el fenómeno de la desinformación se potencia con las dinámicas del mundo digital, donde los usuarios pueden publicar y compartir contenidos rápidamente con otros usuarios.

Hay varios estudios que tratan de explicar por qué funcionan las noticias falsas. Desde el equipo de Proyecto Desconfío, especializado en campañas de desinformación, estamos estudiando el tema desde hace dos años.

De las indagaciones e investigaciones existentes por el momento es posible señalar algunas consideraciones que explican el “éxito” de las denominadas “fake news”:

-Las noticias falsas construyen verosimilitud, con lo cual buscan parecerse a las noticias reales y parecer creíbles.

-Además, las campañas de desinformación apelan a la emotividad, con títulos llamativos o frases impactantes.

-Buscan provocar enojo, indignación, esperanza o incluso miedo, entre otros sentimientos.

-Estos engaños a su vez circulan en un contexto en el priman más las creencias y las emociones antes que los hechos. Por eso, es muy importante desarrollar estrategias para tener una mirada crítica frente a la información.

UNA GUÍA PARA FRENAR LOS ENGAÑOS

Desde Proyecto Desconfío, periodistas e investigadores en comunicación impulsamos proyectos y soluciones que contribuyan a combatir el fenómeno de la desinformación. En esa línea, los consejos más frecuentes que siguen siendo útiles refieren a los cuidados más elementales cuando se está delante de una noticia que nos llega por WhatsApp o desde las redes sociales: Las primeras acciones que se deben tomar desde los lectores, comienzan por:

-Chequear las fuentes. ¿Qué medio publicó la información? ¿Es un medio conocido? ¿El nombre o dirección del sitio está bien escrito?

-Identificar si el día y el horario del contenido se corresponde con lo que se está contando. ¿Es una información actual? ¿A qué hora se cargó el contenido?

-Analizar los títulos. ¿Busca llamar la atención? ¿Exagera o minimiza el tema?

-Leer todo el contenido. ¿Tiene coherencia interna el texto? ¿Está bien escrito?

Adicionalmente, desde Proyecto Desconfío estamos trabajando en la generación de material educativo para llevar el tema a las aulas y lograr que la alfabetización digital frente a las campañas de desinformación sea una tarea de todos.

No es sólo tarea de periodistas y de comunicadores sino de todos los usuarios de Internet. Cada uno puede contribuir a descontaminar el espacio de información y mejorar los canales de comunicación entre unos y otros, sobre todo en momentos como el que vivimos donde es fundamental estar bien informados”.

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