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Pasó seis minutos pidiendo auxilio antes de morir asfixiado por guardias del shopping de Paysandú

Según la fiscal si uno de los imputados le hubiera soltado una mano para dejarlo tomar aire, se podía haber salvado.

El hombre de 30 años que murió en el shopping de Paysandú a manos de guardias de seguridad estuvo seis minutos en el piso con las manos, brazos, espalda y nuca sujetados. Gritó para que lo soltaran pero al cabo de unos minutos su voz se disipó. «Aire, aire, me desmayo». Esas fueron sus últimas palabras.

La Justicia de Paysandú dictó prisión preventiva por 90 días para los dos guardias de seguridad que participaron en la detención de este hombre que intentó robar dentro del shopping de ese departamento. La fiscal Andrea Fuidio pidió imputar a los dos hombres el delito de homicidio a título de dolo eventual.

El informe del Instituto Técnico Forense (ITF) determinó que la causa de la muerte fue «por una opresión y/o compresión sobre la caja toráxica del ahora fallecido, lo que impidió la ventilación de aire normal de los pulmones», según consta en el acta de imputación del caso. Esa fue una de las evidencias que presentó la fiscalía para pedir la imputación de los dos guardias de seguridad.

La investigación primaria señala que el hombre que murió había intentado previamente robar una moto que se encontraba estacionada en la calle. Allí fue sorprendido por la dueña del vehículo y por uno de los guardias luego imputados, que lo persiguió hasta llegar al shopping.

El acta de la imputación señaló que el fallecido ingresó a Mac Center Shopping intimidando a la empleada de una de las tiendas con una botella de vidrio. En ese momento comenzó a ser perseguido por los dos imputados. Uno de ellos lo alcanzó y el hombre lo amenazó con la botella, por lo que el guardia pidió ayuda a su compañero de trabajo.

El hombre se fugó y cayó por la escalera mecánica ya que tomó en sentido contrario al funcionamiento, según el acta judicial. Allí fue alcanzado por uno de los guardias que logró reducirlo, ponerlo boca abajo y sujetarle las manos por detrás de la espalda. De acuerdo al documento oficial, en ese momento llegó el otro guardia imputado, que sujetó al hombre con un brazo y su rodilla la espalda y la nuca, impidiendo cualquier movimiento. Mientras tanto, otro empleado de la seguridad del shopping llamaba a la policía e intentaba que la gente que rodeaba la escena no se acercara.

Luego de seis minutos de retención llegó la Policía y al intentar esposar al hombre los efectivos comprobaron que estaba desvanecido. El mismo guardia que le colocó la rodilla en la espalda fue quien le realizó las maniobras de reanimación hasta que llegó una ambulancia, que constató la muerte.

«Si bien el resultado (la muerte) no fue querido pudo ser previsto por los dos agentes en la situación», explicó la fiscal en conferencia de prensa.

Fuidio había pedido 120 días de prisión preventiva, pero el juez determinó que fueran 90. La muerte del hombre detenido fue por asfixia mecánica.

En la solicitud de formalización, la fiscal informa que el «aseguramiento del ciudadano arrestado no puede sobrepujar la imposibilidad de la función de respirar», como ocurrió en este caso. Además indica que si uno de los guardias le hubiera permitido soltar una de sus manos para aspirar aire,  se hubiera salvado.

«UN EXCESO»

El abogado Enrique Moller que defiende a los imputados pidió «ponerse en la situación» de los dos trabajadores, así como tener en cuenta «la adrenalina que corre cuando se hace una detención ciudadana». No obstante, reconoció que pudo haberse cometido «un exceso». Ambos eran empleados del shopping y no tercerizados de una empresa de seguridad.

Además pidió al juez revisar el lugar de reclusión, para que no sea en Paysandú sino en la cárcel de otro departamento, ya que los dos guardias de seguridad recibieron amenazas en redes sociales, algo por lo que se presentó una denuncia.

«En principio, dadas las circunstancias, serán alojados en otro departamento», aseguró Moller. Esa decisión, sin embargo, recae sobre el Ministerio del Interior y concretamente sobre el Instituto Nacional de Rehabilitación (INR).

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