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Omar Narváez no viene a Concordia: La pelea será en Rosario

Finalmente, Rivero cortó camino y anunció por tv que la pelea se trasladó a Rosario, sin siquiera contestar un solo mensaje más a la gente de Concordia. La pelea, desde la Municipalidad, contaba con el apoyo para hacerse.

Finalmente, todo se cayó y Omar “Huracán” Narváez no peleará en Concordia este fin de semana. Hubo una especie de juego de “teléfono roto” y en el medio quedó el promotor local Sergio Krunfli, quien ni siquiera pudo comunicar la medida a nadie, aunque en realidad su intención era comunicar que se hacía. Una mezcla que trataremos de explicar aquí. Lo cierto es que se perdió una oportunidad histórica de tener por primera vez a este gran campeón en nuestra ciudad.

Pero vamos a tratar de ser cronológicos con los hechos. Hace unos diez días, Osvaldo Rivero (el gran promotor nacional e internacional) se comunicó con Sergio Krunfli para ofrecerle a Narváez y organizar la velada en Concordia, en principio para el sábado 21, fecha que luego quedó fijada allí. El de Concordia se mostró más que entusiasmado porque es un boxeador de un grueso calibre, muy querido por la gente y, por ende, taquillero, lo que haría poco menos que “explotar” el lugar de la pelea.

Krunfli aceptó trabajar contra reloj para organizarla, pero le quedaba una pata vital para cerrar todo, y que era el okey del Intendente Enrique Cresto, quien siempre ha apoyado este tipo de realizaciones y las ha vivido desde muy cerca. Entonces, lo primero que hizo Krunfli fue hablar con la gente de Club Ferrocarril para saber si estaba disponible. En menos de 24 horas estos dirigentes contestaron afirmativamente y la institución quedó como la sede de otra velada impactante. A lo demás Krunfli lo conoce muy bien y contar con pocos días no era problema, porque sabe los tiempos y tiene un manejo aceitado de todo, cosa que también Rivero conoce perfectamente y por eso confió en él, ya que se pusieron rápidamente de acuerdo.

A todo esto, el Intendente andaba fuera de la ciudad, donde primero atendió cuestiones de su agenda en Buenos Aires, como lo hace casi todas las semanas, y de paso estuvo en la asunción del Presidente Alberto Fernández. De allí “voló” hacia Paraná, donde también estuvo en la asunción de Gustavo Bordet, con quienes justamente habían compartido juntos el acto de Fernández. Y para terminar su vorágine de eventos, Cresto tuvo su reasunción como Intendente en una ceremonia que tuvo lugar el viernes en las puertas del Palacio Arruabarrena, en homenaje a los 100 años de su construcción, y justamente otra vez con el Gobernador Bordet presente.

Mientras tanto, en medio de todo eso, le llegaron varios mensajes de Krunfli preguntando qué iba a hacer con la velada, porque tenía que contestarle a Rivero. Este promotor, casi dando por descontada la velada, mandó videos de Narváez primero anunciando la pelea, y luego otro donde muestra sus intenciones de conocer personalmente el mismo Intendente Cresto. Pero el teléfono de Cresto era todo silencio, ni una palabra, ni siquiera a través de algún allegado.

Por supuesto que en el entorno y conociéndolo, todos daban por descontado que diría que sí, cuando logre “acomodarse” nuevamente en la ciudad luego de tanto viaje. Aunque también más de uno imagino que algún lugarcito se podía dar mientras cenaba o antes de acostarse, en Buenos Aires o Paraná, podía atender la solicitud y decir “Sí o No”, porque no era obligación que dijera que sí, aunque insistimos en que es amante del deporte y sabe lo que son este tipo de veladas, y cómo venden la ciudad al país y Latinoamérica, por la señal de TyC Sports.

Los días fueron pasando, entre Rivero y Krunfli estaba todo más que arreglado, y el promotor local se dio el plazo de que viernes a la noche o más tardar sábado 14 de diciembre por la mañana tenía que mandarle la contestación a Rivero. Pero desde el teléfono del Intendente….silencio.

Hasta que lo que se pensaba iba a ocurrir antes, ocurrió luego de la reasunción en el Palacio Arruabarrena, y cenando con un amigo en común con Krunfli, éste le trasladó al promotor que daba el okey, que vaya para adelante con la organización y así Concordia era sede de la velada. Incluso, lo anunciamos en Tapa de nuestro diario el sábado por la mañana, con la alegría lógica de recibir a semejante boxeador en Concordia.

Pero, claro, lo que Krunfli no imaginaba era que la pelota, casi imperceptiblemente, había pasado para el otro lado. El viernes mismo por la noche quiso comunicarse con Rivero y no pudo, le dejó audios de whatsapp confirmando la pelea, y no tuvo respuesta. El sábado intentó de nuevo y Rivero parecía poco menos que perdido. Hasta que el sábado por la noche, por la vía menos esperada (o tal vez no tanto) llegó la confirmación: Rivero daba a Rosario como la sede de la pelea de Narváez a través de la transmisión de TyC Sports.

Y así, sin contestarle nada a Krunfli (y Krunfli sin llegar a contestarle nada a él) se llevó la pelea para dicha ciudad. Y así, también, terminó la historia del “teléfono roto” que tuvo a dos protagonistas que tuvieron una cierta diferencia para definir. Uno (Cresto) por demorarse en dar el sí, y el otro (Rivero) por definir rápido y llevarla para otro lado.

Desde aquí, que quede claro, no estamos culpando a nadie sino simplemente ponemos sobre la mesa (la página, en realidad) los hechos como fueron para esta velada que estuvo en duda, que se confirmó y que sorpresivamente se hará en otro lado. Aunque no tan sorpresivamente, porque Rivero cuida sus intereses y debía definir, y quizá Rosario le allanó el camino que no pudo conseguir que suceda aquí, a la ciudad (Concordia) a la que le había dado la prioridad por los éxitos anteriores. Es entonces, la historia de ver el vaso medio lleno o medio vacío, como quiera. O también puede ser el juego del teléfono roto.

Y esto nos llama a hacer dos lecturas, porque es evidente que la parte económica juega un papel importante.

La primera lectura es que Rivero apuró a Concordia quizá sabiendo que los ponía en un aprieto por los tiempos, y a su vez usó esa duda de nuestra ciudad para negociar con Rosario. Le dio sorpresivamente la espalda a Concordia, sin contestar ningún mensaje más, haciendo que se enteren por televisión, cuando al menos hubiera enviado un mensaje.

La segunda es que a lo mejor Cresto no estuvo muy convencido de principio de hacer la velada y dejó que todo se dilate para que los tiempos no den para hacerla (lo pensamos como posibilidad, pero por conocerlo creemos que no pasó tal cosa). Y él tiene absoluto derecho a cuidar los intereses de la ciudad, de las arcas de la muni, ya que para eso el pueblo lo sentó en el Sillón de Zorraquín. Como así queda claro que sin su apoyo es imposible realizar estos eventos. Lo cierto es que ya está absolutamente confirmado de que Narváez va a pelear este sábado y no tendremos que ir a ninguna parte para verlo, ya que lo veremos por televisión. Así de clarito, así de simple.

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