Diario EL SOL Matutino Independiente (Concordia - Entre Ríos) "Un sello de calidad en la comunicación informativa"

“Después de las denuncias de las otras chicas podría haber una imputación”

La fiscal María José Fonseca ayer habló con EL SOL y confirmó a nuestros cronistas que el titular del Registro del Automotor Nº 2, Roberto Larrarte, fue denunciado por una mujer que se desempeñaba en dicha repartición pública. Fonseca también adelantó que citará a las otras personas que hablaron con este medio en calidad de testigos para que dichos testimonios sean incorporados a la causa como denuncias. Dicha citación está prevista para la semana entrante.

Consultada por la situación de Roberto Larrarte, titular del Registro de la Propiedad Automotor 2, Fonseca indicó que una vez que las dos mujeres restantes declaren sería citado y posiblemente podría ser imputado, aunque no informó la calificación del delito.

EL CASO QUE COMENTA LA CIUDAD

Las mujeres eligieron y confiaron en nuestro medio para denunciar lo que habían sufrido en la repartición pública con el abuso de poder y acoso sexual de quien sería su jefe. Una joven mujer llamada Florencia fue la denunciante de la situación de acoso sexual y laboral que la tuvo como víctima. De 22 años, contó que su padecimiento comenzó hace dos años cuando realizaba tareas administrativas en el RNPA 2 (Registro de la Propiedad del Automotor N°2).

“Esto empezó hace dos años en su oficina, me corrió el pelo, me agarró del brazo y me dio un beso en el cuello; es el encargado del Registro del Automotor 2, Roberto Larrarte. Me fui de ahí, le dije que no me había gustado lo que me había hecho y al otro día llegué a trabajar con un pañuelo en el cuello y cuando nos íbamos me preguntó si le iba a mostrar mi cuellito. Le contesté que no y me respondió: “ándate entonces”, pero yo para eso les había avisado a mi familia, a mis padres, a todos y ellos me apoyaron, estuve mal por no hacer nada”.

A este caso se sumó el testimonio de María, de 26 años, que accedió a contar su experiencia mientras acompañaba a Florencia. Con tres años y medio de trabajo en el RNPA 2. “Comencé a trabajar en 2015 y a mediados de 2016 empezó, cuando iba a su oficina a pedirle las firmas de los pagarés de patentes. El único autorizado a la firma era él, me decía ‘Flaca, esa remera te queda linda, que lindo traste’, me decía que lo volvía loco y me acariciaba la mano cada vez que le daba un papel, cuando lo iba a saludar y nos íbamos me abrazaba, me daba besos cerca de mi boca. Una lo primero que hace es correr la cara hasta que un día me toqueteó la cola y me besó en la boca, esa vez dije basta y renuncié”, remató.

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