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La Bombonerita recibe al clásico entre Capuchinos y Ferro

En la Bombonerita de Rivadavia y Espejo se juega hoy el clásico entre Capuchinos y Ferrocarril. Con el mismo, empieza la segunda rueda del Torneo Federal. Ambos ganaron el viernes de visitante.

Desde las 21.00 hs se juega la revancha por el Torneo Federal, abriendo la segunda rueda. Los dos llegan con buen presente y ganadores.

Cuando se juega un clásico se vive un momento especial y la semana previa, o los días previos se viven también de otra manera, hay otra adrenalina y los jugadores así lo sienten, y más aún los hinchas, los simpatizantes de cada equipo. Se vuelven a ver esta noche Capuchinos y Ferrocarril, nuestros representantes en el Torneo Federal de Básquetbol. Hoy será en la Bombonerita de Rivadavia y Espino, desde las 21.00 horas, abriendo la segunda rueda del torneo.

Para Capuchinos será revancha del que perdió en cancha de su rival en el comienzo. Pero luego los dos han tenido una actuación realmente notable, estando en los primeros puestos de la Zona Entre Ríos. Ferro con un buen invicto inicial y Capuchinos aguantando un par de tropiezos, pero luego enderezando el “barco” de manera notable para hacerse fuerte. Y mejor no pueden llegar los dos, porque el viernes cosecharon sendas victorias de visitante, lo que no es poca cosa en un torneo tan parejo como siempre. Capu ganó en Colón y Ferro en San José, como para ponerle un poquito más de “pimienta” a este gran clásico local, donde incluso ambos clubes son vecinos con sólo unas tres cuadras de diferencia. Casi el Independiente vs Racing en el fútbol, podríamos poner como ejemplo claro y directo.

Ambos equipos han llegado hasta el torneo con mucho esfuerzo, porque económicamente es demandante para armarse, también consume mucha energía porque se juega seguido y como en este fin de semana puntualmente, dos partidos en 48 horas. Y hay que estar bien de cuerpo y mente para aguantar todo esto, sin que se resienta la estructura que se ha armado para tal fin. Generalmente, claro, el jugador de básquetbol es alguien bien preparado, porque justamente se pone hincapié en lo físico para poder afrontar las situaciones, y obvio que ello acompaña al talento de cada uno para jugar, también. Pero, a su vez, los jugadores saben que las reglas de juego están puestas de antemano, y simplemente juegan, que es lo que además les gusta, claro.

Y este partido no es uno más, porque si bien no define nada todavía, se disfruta. Ferro, de ganar, podrá decir que venció las dos veces a su rival e inflar el pecho por ello. Capuchinos tiene la oportunidad de quedar a mano, y “desnivelar” la discusión con la posición final de los equipos en la tabla, más adelante. Pero, realmente, no hay burlas de ningún lado. Los dirigentes se respetan mucho y son de cuidar que ningún lío gane la pulseada y sobrepase al partido, al hecho deportivo. Así pasó el año pasado cuando Ferro le ganó el partido por el Descenso a Capu y casi ni festejó. Lo hicieron tibiamente en la mitad de la cancha, pero como si Capu no estuviera ahí. Fue una ignorancia consensuada, para que no se sientan agredidos, de alguna manera. La Bombonerita, como se le llama a la cancha de Capu, suele ser un hervidero, porque es chica, porque todos están ahí muy juntos rodeando el rectángulo de juego. Pero la premisa es la misma, gritar, protestar, todo durante el partido, pero hay cuidados para que nada raro pase y no se termine hablando de otra cosa que de la victoria de uno u otro.

Y lo más importante de puntualizar, sacando que generalmente no hay problemas, es que quien va a ver un partido de básquet tiene grandes posibilidades de ver un gran partido. Porque los dos tienen planteles muy bien armados, y el presente de ambos en la tabla habla a las claras de la producción que están teniendo. Entonces, es una de esas citas poco menos que imperdibles, donde toda la gente del básquet se junta a ver dicho partido. Porque además de los lógicos de Capu y Ferro, se pueden ver a dirigentes y simpatizantes de Estudiantes, por ejemplo. Porque este deporte es así, de apoyarse mutuamente. Y siempre destacamos que eso es muy bueno.

Por una cuestión lógica, Capuchinos está poco menos que obligado a ganar, porque es local y porque es obvio que quiere darle esa alegría a su gente. También para marcar el terreno, porque se sabe que su cancha es un lugar difícil para todos los que lo visitan. Pero como las canchas todas son iguales, tienen la misma medida, y no es como una cancha de fútbol donde la pelota puede picar para un lado o para el otro, las fuerzas pueden equipararse y Ferro tendrá su chance. Pero uno de los dos tendrá que ganar, y para ello indefectiblemente habrá que ser como mínimo más efectivo que su rival, marcar la diferencia al menos desde allí y si es con buen juego, seguramente mejor para el entrenador que ve en ello el ideal. Un partido realmente vibrante y en una instancia importante, como lo es el Federal, un torneo nacional y con la idea de terminar lo más arriba posible en esta fase regular.

Lo cierto, amigo lector, es que se juega un clásico, un gran partido que acapara la atención de los amantes del deporte de la ciudad y sin duda que a pesar de que no define nada, se juega de otra manera, se lo ve distinto y siempre es un partido especial. Un partido que los dos quieren ganar, aunque dentro de pocas horas ya tengan que dar otra vez vuelta la página y dejarlo atrás.

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