Diario EL SOL Matutino Independiente (Concordia - Entre Ríos) "Un sello de calidad en la comunicación informativa"

Narcotráfico: Denuncian el poderío de Celis en Paraná y la zona y reafirman los vínculos con la política

Desordenado pero sólido. Así podría calificarse la extensísima declaración que desarrolló este lunes el perito desgrabador de la Policía Federal, Carlos Alberto Frías. Es sargento pero actualmente está retirado. Tiene una amenaza de muerte, por lo cual tramita una causa en el Juzgado Federal N°1 de Paraná. Cuando le preguntaron los defensores por esa amenaza, Frías la vinculó “a esta causa” en referencia a Narcoavioneta y Narcomunicipio.

Su testimonial duró casi 6 horas y respondió decenas de preguntas que le hicieron las partes y el propio Tribunal Oral Federal (TOF) de Paraná. Es que Frías fue perito desgrabador en las dos causas. Explicó que la elección para ocupar ese rol fue aleatoria en la primera investigación, y que especialmente se lo pidió para la segunda porque ya conocía las voces, según informó Análisis.

Cerca de las 14.30 de ayer, después explicar cómo fueron las dos investigaciones, a Frías se lo fue consultando específicamente por escucha. La mecánica fue la siguiente: se amplificaba una conversación telefónica entre dos o tres imputados y Frías debía responder si recordaba esa charla y a qué se refería.

Para hoy había citado otros dos testigos que no pudieron declarar: Joaquín Truffe y Guillermo García. La audiencia se suspendió cerca de las 16, en medio de una pausa que duraría 15 minutos. Se retomará este martes al mediodía, tras la actividad de calendario de la Cámara Federal de Apelaciones (donde se lleva a cabo el debate).

  • AUSENCIAS

Las faltas con aviso al debate son dos: Varisco y Esther Márquez. A ellos se sumaron otros dos imputados este lunes.

Luciana Lemos no tuvo con quién dejar sus hijos. La persona que se los cuida durante las jornadas de juicio debió asistir al Hospital San Martín, según justificó la mujer.

Luis Orlando Céparo, alias “Luigi”, no fue al juicio simplemente porque se negó a hacerlo.

  • EL JEFE

El policía recordó el inicio de la primera investigación que terminó con la interceptación de los 317 kilos de marihuana que aterrizaron en una avioneta. “Celis manejaba por completo la Unidad Municipal 2”, dijo Frías apenas comenzó su testimonio y agregó que eran “muy allegados con (Griselda) Bordeira”.

Aseguró que “un pedido de Celis para disponer de camiones sin GPS” los alertó. Coincidió con los testigos anteriores que declararon en el juicio y habló del asalto en Las Cuevas (departamento Diamante), por lo cual estaba preso Daniel “Tavi” Celis. “Bordeira dijo que Celis estuvo en ese lugar por una cuestión de drogas y no por un robo”, refirió y lo vinculo al descubrimiento del tráiler conteniendo droga cerca del predio de la Fiesta de Disfraces en 2015. “Cuando vimos las actuaciones encontramos que se trataba de un carro de Airaldi (Leonardo, presidente de la Sociedad Rural de Diamante)”.

“Escuchaba a Varisco hablar con Bordeira”, aseguró Frías y acotó: “En una oportunidad salieron panfletos con la cara de Varisco y Celis. Bordeira lo llamó a Varisco diciendo que ya había levantado los panfletos y había quedado todo limpio”.

Recordó que antes de quedar preso, “Tavi” fue en una oportunidad a la casa de su hermano “Titi”. “Tavi le dijo por teléfono a Titi que llevaba al jefe”, arrojó el policía y cerró el círculo: “Pensamos que se refería al intendente”.

  • LA PISTA

Cuando Celis queda preso “empieza a pedirle cosas a Fernanda (Orundes Ayala, la novia), le pedía que vaya a la casa de Titi a buscar cajones que pensamos que era marihuana”, relató.

Es que a Celis lo estaban escuchando permanentemente, según la declaración de Frías. “Hablaba con Silva (Cristian, empleado municipal). Planeaban la llegada de una avioneta y necesitaban combustible de alto octanaje y bidones”, aseguró. 

“Escuchamos que Celis estaba construyendo una pista nueva. Las comunicaciones rebotaban en la antena de María Grande. Hablaban de un camino antes de las Termas, es el único que hay. Además había un vecino que avisó a la Policía que en el lugar estaban acondicionando una pista de aterrizaje, marcada con bolsas y botellas”, contó. “Sacamos fotos y también se veía en google maps”, acotó.

Según el testimonio de Frías, en escena empezó a aparecer Titi Celis. “Un correntino le traía droga. Titi tenían un colaborador que era Miqueas Córdoba, a quien le pedían la balanza electrónica. Tenían uno o dos días la droga y luego la llevaban a Santa Fe por el túnel. De eso se encargaba Vartorelli (Julio César) que como tenía un hijo con discapacidad le pedía a los policías del túnel que lo dejen pasar cargado con 100 o 200 kilos”.

Después el policía fue mencionando imputados como interlocutores de distintas comunicaciones. Nombró a Marcos Javier Velázquez, a Marcelo Baldi y a Gastón De la Fuente. Dijo que buscaban otras pistas de aterrizaje con Titi Celis.

Refirió también al campo de los hermanos Ghibaudo y aseguró que los escuchaba “ansiosos porque baje el avión”. “Luigi (Céparo) les pidió un tanque para los chicos del avión. Los hermanos Ghibaudo lo llevaron en su camioneta, una Toyota Hillux color gris  hasta la ruta, pararon en una Shell y le cargaron más de 10.000 pesos de nafta V-Power y lo llevaron hasta un campo en María Grande”, describió.

Frías dijo que buscaron un punto para observar. “Estuvimos dos meses tirados, hasta cuatro o cinco días seguidos porque llovía mucho. Cuando mejoraba el tiempo los Ghibaudo marcaban con bolsas blancas y mantenían la comunicación con Luigi. Ellos también se comunicaban con la señora Esther (Márquez), a quien le pedían que les proteja el lugar. Esther les decía que se queden tranquilos”, describió.

“Estoy seguro que a esa pista la construyó Daniel Celis”, involucró.

  • EL ATERRIZAJE

Eran los últimos días de mayo de 2017. “Estaba mirando al campo y veo llegar la camioneta S10 gris que fue encontrada cargada con marihuana. En la calle lo crucé a Patricio Larrosa que era colaborador de Titi Celis, había gente pescando en el lugar. Vi la avioneta y escuché el ruido. Inmediatamente le comuniqué a Mendoza (Gonzalo), mi jefe que estaba con el grupo especial, esperando en María Grande. Cuando los interceptamos estaban los hermanos Ghibaudo y Luis Céparo. Los detuvimos. Los ladrillos ya estaban cargados en la camioneta. En el monte detuvimos a (José Marcial) Caballero. Después me enteré que él manejaba la camioneta”, aseveró.

  • LOS TRES GHIBAUDO

En la causa Narcoavioneta hay dos Ghibaudo imputados: Omar Horacio y José Raúl. “Había tres hermanos Ghibaudo y estaban todos al tanto. Pero el día del aterrizaje uno de ellos se quedó en la casa”, afirmó el policía.

–¿A cuanto estaba la casa de la pista? – se preguntó desde el TOF.

–A 1000 metros – respondió el testigo.

–¿Y no pasaron cuando terminaron con el operativo del avión por la casa?– se repreguntó.

–No porque éramos muy pocos y era una investigación muy grande– dijo Frías.

Esa respuesta casi se convirtió en una muletilla en distintas ocasiones, y para distintas preguntas que le hicieron.

  • LA ENCARGADA DE MATERIAL

En otro tramo también habló de Laura Zurita. “Era encargada de llevar material a Tavi Celis a la UP, teléfonos, chips y otras cosas. También desarrollaba actividades de almacenamiento y ventas en su casa”, aseguró.

  • EL PROVEEDOR DEL RESTO

Cuando habló de la segunda causa, Frías dijo que le secuestraron un celular a Daniel Celis en la UP. “Tenía un audio que hablaba del ingreso de 50.000 pesos por mes. Celis decía que a esa plata se la llevaría un tal González. Comenzamos a intervenir teléfonos. Escuchamos a Alan Viola que le llevaba dinero a Luciana Lemos. Ese dinero venía de la Municipalidad. Lemos además hacía otras cosas para Celis, hacía todo lo que él le pedía. Sacaba fotos de la mercadería, la controlaba, la distribuía a iba a presionar a la Municipalidad para que le den plata”, indicó.

También habló de la variedad de teléfonos, que había teléfonos “buenos” y otros “malos”. “Nosotros le decimos teléfonos buenos a los que ellos usaban para hablar de estupefacientes. Lemos a veces hablaba de eso por los teléfonos malos y Celis la retaba”, reafirmó y más adelante agregó: “En más de una oportunidad Celis le dijo que le iba a mandar un sicario para que la mate”.

Después recordó que en una oportunidad Lemos le pidió tres yogures a Nahuel Celis. “Nos habíamos enterado que llegaban 10 kilos a Paraná y cuando fuimos a allanar su casa encontramos tres kilos”, conectó.

Después describió el allanamiento en la casa de Celis. Y mencionó a Pablo Hernández como “amigo” de Daniel Celis. “Hablaban de plata que se debía de la campaña y la Fiesta del Mate. Además, Hernández aparece como adquiriente de uno de los embarques que recibió Lemos”, aseveró.

“Celis la mandaba a Lemos a ver a Pablo Hernández. Pero era Viola quien le entregaba el dinero a Lemos. Esa era plata que le debían a Tavi y él digitaba a quién se le entregaba, si a Lemos o a Orundes Ayala u otra persona de su familia. El problema era que no le daban todo junto, sino en goteo, por eso le decía a Lemos que vaya a patearle la puerta del despacho, que se meta, que le diga que tiene hijos”, contó.

En uno de los tantos tramos de su exposición, Frías dijo que Celis tenía contacto con los vendedores de droga más renombrados de Paraná: en ese orden señaló a Víctor González, alias “Cabeza de Fierro”; Lisandro Giménez alias “Pokemón” y Nicolás Castroggiovanni, alias “El Gordo Nico”. 

Deja un Comentario