Diario EL SOL Matutino Independiente (Concordia - Entre Ríos) "Un sello de calidad en la comunicación informativa"

Lula: «El pueblo argentino tiene que recuperar el derecho a ser feliz»

En una entrevista exclusiva con los periodistas Gisela Marziotta y Nicolás Trotta de Página 12, el ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se refirió a la expectativa que genera el triunfo de la fórmula del Frente de Todos para Argentina y la Región.

“Voy a cumplir 73 años pero tengo la energía de un pibe de 20”, dijo el ex presidente Lula Da Silva durante la primera entrevista que le dio a un medio argentino desde que fue detenido hace ya 526 días.

Sentado detrás de un pequeño escritorio, escoltado por un policía y a cuatro metros de distancia de los periodistas, Lula confesó que tiene previsto vivir “hasta los 120 años” y que para eso, agregó, necesita tener “mucha fuerza” porque sino “la vida se transforma en algo aburrido”.

Lula está en la cárcel de Curitiba que, paradojas de la vida, él mismo inauguró en el 2007 con el objetivo de mejorar la calidad del servicio penitenciario brasileño y solamente para detenidos en tránsito, de hecho, en ese moderno bloque de cemento se alojan 20 presos pero el ex presidente es el único que está en forma permanente y aislado, y que pasa en soledad 22 de las 24 horas del día.

  • LAZOS FRATERNOS

Siempre priorizó su vínculo con la Argentina. No le resultó sencillo desarticular la histórica desconfianza entre la dirigencia de ambos países. Su primer viaje al exterior como presidente electo, a fines de 2002, fue a la Argentina, al igual que su primera salida como ex presidente luego de traspasarle el mando a la primera presidenta del Brasil, Dilma Rousseff.

“Hay algún torcedor de Racing, del equipo de Kirchner”, pregunta Lula apenas ingresa a la sala donde se realizó la entrevista. La amistad construida con los Kirchner siempre aparece en los encuentros con el ex presidente brasileño. La afinidad entre presidentes fue un elemento que potenció la agenda de integración.

¿Qué impacto piensa que va a tener el triunfo de Alberto Fernández y Cristina Kirchner en la política doméstica de Brasil?

Pienso que el impacto más deseable es que el pueblo argentino recupere el derecho a ser feliz. Viví el período del gobierno Kirchner y les puedo decir como observador y compañero de que Argentina le debe mucho al rol de Kirchner, a la capacidad de Kirchner y al coraje de Kirchner. Porque afrontar la situación que afrontó, no era fácil. Él era valiente e hice una alianza extraordinaria con él. Después con Cristina. Ahora, con Fernández candidato, obviamente no puedo opinar sobre las elecciones de otro país, sería una intromisión indebida. Brasil necesita paz, necesita armonía con Argentina, armonía con todos los países, para que podamos, en tiempos de paz, en tiempos de democracia, crecer y mejorar la vida del pueblo que representamos. Y es por esta razón que la victoria de Fernández significa la posibilidad de mejorar mucho la relación entre Brasil y Argentina.

¿Qué consejo le daría a Alberto Fernández que se va a encontrar con una crisis?

El consejo que le podría dar a mi amigo Fernández es uno solo: gobernar para el pueblo pobre. No mentirle nunca al pueblo que tiene expectativas para que la Argentina mejore. No aceptar el terrorismo que el mercado crea. Al mercado no le interesa el pueblo argentino, el mercado tiene interés en ganar dinero. Al mercado no le preocupa si las personas pasan hambre, si las personas viven en las calles. El mercado quiere saber si hay rentabilidad. Y Fernández tiene que tener un compromiso con Dios y con el pueblo: no mentirle nunca al pueblo y gobernar prioritariamente para el pueblo trabajador y para el pueblo pobre argentino. Ese es el consejo que podría darle al compañero Fernández y a la compañera Cristina.

¿Hasta dónde puede llegar la degradación institucional y política de Brasil?

Estoy asustado porque ellos transformaron el desmantelamiento de los derechos laborales y de la seguridad social, en conquistas. Tenemos hoy en Brasil más de 40 millones de personas trabajando en la informalidad. Tenemos un 12% de desempleado. Ellos dicen en la televisión que va a mejorar. Es como si el pueblo brasileño estuviera anestesiado. Por eso quiero salir de acá. Porque necesito ir a la calle para hablar con este pueblo y decirles la verdad sobre este gobierno y sobre estas personas que están gobernando Brasil. El proceso de privatización es peor de lo que Menem hizo en Argentina. Estas personas no están gobernando Brasil, están vendiendo Brasil.

Deja un Comentario