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En Paraná, un alquiler familiar promedio supera el valor del salario mínimo

En Paraná, el valor de los departamentos de dos dormitorios dentro de bulevares, que son los que generalmente busca una familia tipo, promedia los 12 mil pesos. Si hay que sumarle las expensas, en numerosas ocasiones el importe asciende a los 14 mil.

Con expensas, el alquiler excede el valor del salario mínimo, vital y móvil (SMVM), que hoy es de 12.500 pesos, y que en la Argentina es “la menor remuneración que debe percibir en efectivo el trabajador sin cargas de familia, en su jornada legal de trabajo, de modo que le asegure alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte y esparcimiento, vacaciones y previsión”, según consta en el artículo 14 bis de la Constitución nacional y el artículo 3 de la ley nacional 16.459.

Si bien hay empleos donde el sueldo es superior a este monto, como por ejemplo en el caso de los empleados de comercio, que perciben en promedio unos 28.000 –el monto varía según antigüedad y otros conceptos– muchas veces es insuficiente para satisfacer la totalidad de las necesidades de una familia: si el trabajador no cuenta con vivienda propia y tiene familia a cargo, deberá resignar el 50% de lo que gana a arrendar un lugar para habitar al menos dos habitaciones junto a su pareja y sus hijos.

Con la fuerte pérdida del poder adquisitivo, producto sobre todo de la inflación, hay sectores donde los ingresos son menores, y si es uno solo en la familia el que trabaja se torna cuesta arriba. En este marco, el relevamiento de la FIN dio cuenta de que el 30% de los argentinos debió rescindir el contrato antes de tiempo por no llegar a cubrir el importe mensual acordado.

“Hoy en día las locaciones familiares de dos dormitorios están entre 8.000 y 12.000, dependiendo de la ubicación, si es con o sin expensas, que a veces en determinados edificios modifican los valores: hay de 1.200, 1.500, 2.000 pesos y más, según el estilo del edificio, porque hay leyes que para determinada cantidad de departamentos pueden ser uno o dos porteros”, señaló a UNO Roberto Ruiz, quien hace 42 años está al frente de una inmobiliaria de la capital entrerriana.

Respecto de un departamento de tres dormitorios, indicó que oscilan entre los 14.000 o 15.000 pesos, hasta los 20.000 pesos, también dependiendo de la ubicación, las expensas y si tienen o no cochera.

En este contexto, el empresario explicó que la gente busca una vivienda para alquilar de dos o tres dormitorios, considerando la cantidad de hijos que tiene, pero sobre todo su capacidad de pago.

La mayoría de lo que se consigue en el centro son departamentos, y las pocas casas disponibles alcanzan valores exorbitantes, rondando los 30.000 pesos, por lo que se tornan inaccesibles para una familia asalariada: “Hay muy pocas casas en el centro y por lo general las alquila el Estado, que paga entre un 30% y un 40% más del valor real, sobre todo las más antiguas, que son muy amplias. La explicación es que no pagan periódicamente y en general la devuelven deteriorada, por eso el propietario se resguarda”, expresó Ruiz.

También mencionó que se ven muchos casos de personas que alquilan en una zona accesible al centro a las que se les vence el contrato y en lugar de renovarlo optan por irse fuera de bulevares, y aseguró: “Es por un valor locativo, no por comodidad”.

El empresario refirió que los valores del alquiler se ajustan un 12,5% semestral para que “acompañe un poco la inflación”: “Con el acumulado da más o menos el 30%, pero tenemos una inflación que hoy está superando el 40% y también hay que proteger al propietario, porque si no retira del mercado locativo ese inmueble y la situación empeora, porque hay menos oferta”, analizó, y recordó que cuando comenzó a trabajar en la actividad la rentabilidad para el locador era del 1% del valor del inmueble, y hoy es del 0,30%.

Por su parte Ernesto, referente de una inmobiliaria de calle Echagüe, contó que la oferta de inmuebles en alquiler destinados a vivienda familiar está basada prácticamente en departamentos, por una cuestión de disponibilidad, y a la vez, admitió: “También hay poca demanda. Está deprimido el mercado”.

Consultado por los motivos, evaluó: “Mucha gente que se ha ido de su casa materna vuelve. Y además con el Procrear se construyeron muchas viviendas familiares. El fuerte del mercado de alquiler hoy es con los estudiantes, sobre todo en los meses de diciembre, enero y febrero”.

A su vez, indicó que los requisitos que se piden para alquilar suelen ser un titular con recibo de sueldo y dos garantes, que también estén empleados en relación de dependencia. Pero con salarios que se fueron deteriorando, esto también se modificó en algunos casos: “La cantidad de los recibos de sueldo depende de los montos. Si son recibos de 20.000 pesos, en vez de dos garantes se piden tres”, explicó.

Por otra parte, subrayó: “La relación ideal entre los ingresos y lo que se paga de alquiler debe ser del 30%, no del 50%, porque si no no da para subsistir después con lo que le queda a la familia para cubrir sus necesidades”.

  • DÉFICIT HABITACIONAL

“La única solución para resolver el problema locativo es construir, que el Estado construya y financie es hoy en día la única forma que tiene una familia para salir de la locación”, analizó Roberto Ruiz.

A su vez, afirmó: “Siempre hay demanda de viviendas familiares. Desde la Federación Inmobiliaria de la República Argentina hace unos 12 años hicimos un estudio nacional y había entre 3 millones y 3,2 millones de unidades de viviendas para alquilar en el mercado locativo, y hoy sigue siendo igual. No se ha logrado reducir la cantidad de gente alquilando”.

Sobre la opción del plan Procrear –que exige que el grupo familiar tenga ingresos equivalentes o superiores a dos SMVM para poder inscribirse–, evaluó: “Anduvo muy bien hasta que, por el sistema de actualización, la cuota mensual superaba la capacidad de pago. Entonces, en vez de una solución se les generó un problema a los compradores”.

“Hasta que no haya un sistema de financiación que se ajuste por el ingreso esto no se va a revertir, porque hoy en día no es factible la alternativa de comprar o construir una vivienda sacando un crédito UVA”, concluyó.

Fuente: APFDigital

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