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Juicio por narcotráfico: El TOF de Paraná condenó a 21 de los 22 procesados, entre ellos a varios narcos de Concordia y Federal

Condenaron a Elbio Gonzalo Gastón Caudana a 12 años de prisión por organización y financiamiento del delito de comercio de estupefacientes agravado por la participación de tres o más personas. Sólo Matías Caudana no fue considerado responsable en la organización.

El Tribunal Oral Federal (TOF) de Paraná, emitió este jueves por la tarde su veredicto en el juicio por narcotráfico más importante realizado en la provincia, por la cantidad de imputados y el monto de las penas otorgadas. Después de Caudana, en la línea de castigos siguió Walter Ramírez con 10 años; Natalia Bonasola condenada a 8 años; Sandra Bernal recibió 6 años y 2 meses; Juan José Martínez y Víctor Solioz fueron condenados a 6 años. El resto de los procesados recibieron penas de 4, 3 y 1 año de prisión condicional. Sólo Matías Caudana no fue considerado responsable del delito que se le imputó. La sentencia completa se conocerá los primeros días de febrero.

Elbio Gonzalo Gastón Caudana fue nuevamente condenado por narcotráfico. Esta vez, el TOF compuesto por los jueces Roberto López Arango, Lilia Carnero y Noemí Berros lo encontró responsable de organizar y financiar la comercialización de estupefacientes en Paraná y la zona; en Concordia y Federal.

En la línea de responsabilidades siguió Walter Ramírez, condenado a 10 años de prisión por ser partícipe necesario para organizar la estructura delictiva. Cabe señalar que según la investigación de la Delegación Paraná de la Policía Federal, Ramírez le facilitó a Caudana desde la UP1 –donde estaba alojado-, los contactos para proveerse de cocaína de máxima pureza y los contactos para revender al por mayor esa droga. A su vez, colaboró con la organización de la venta al menudeo en el barrio Villa Mabel, donde proveía de estupefacientes su pareja Sandra Bernal -recibió 6 años y 2 meses de prisión-.

Bajando en la escala de responsabilidades se condenó a Natalia Bonasola por organizar y financiar el comercio de estupefacientes en Concordia y Federal. La mujer de la ciudad del citrus, quien es la segunda vez que recibe una pena por parte de este tribunal, recibió 8 años de prisión. Según la pesquisa, Bonasola lideraba dos bocas de expendio al menudeo junto a su pareja Juan José Martínez -castigado a 6 años de cárcel-.

En un escalón menor se condenó a Víctor Solioz -padre de Sandra Bernal-. El hombre fue acusado de comandar la venta al menudeo en Villa Mabel. Según la acusación formal, al hombre lo proveía de cocaína Sandra Bernal.

Daniel Chon Gómez; Patricia Leiva; Norma Osorio; Taborda, Raúl Holotte y Keila Gutiérrez -todos de Paraná y la zona- recibieron 4 años de prisión. Asimismo, Celia Toledo y Jorge Rocha, de Concordia y Federal respectivamente, recibieron la misma pena. La investigación policial indica que cumplieron roles de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización o colaboraron con la organización.

En tanto, Rosalía Sánchez -pareja de Caudana-; Marcelo Osuna; Agustín Cabral y Juan Colliard recibieron 3 años de prisión condicional al ser considerados partícipes secundarios del delito.

Cabe recordar que Sánchez viajaba a Buenos Aires con Caudana, donde se compraba la cocaína y también lo acompañaba a Concordia cuando su pareja proveía de estupefacientes a Bonasola. Según la investigación de la Policía, la mujer conocía el negocio ilegal e incluso habría llegado a guardar el dinero producto del delito. En tanto, Osuna fue acusado de organizar la venta al menudeo en calle Guido Marizza al final. Para esa actividad habría prestado colaboración Keila Gutiérrez y Juan Colliard.

Según la investigación policial, la esposa de Agustín Cabral, una mujer de apellido Heinzenreder que falleció en pleno proceso, realizaba una actividad igual a la de Osuna y Gutiérrez. Cabral habría prestado colaboración en ese comercio ilegal que en principio habría concretado su esposa.

Por último fue condenado Daian Navarro a 1 año de prisión condicional por tenencia simple de estupefacientes. Cabe recordar que Navarro fue sorprendido en la casa de Keila Gutiérrez cuando la Policía llegó a allanar el lugar. Según los dichos de los efectivos, el muchacho arrojó un tubo de papar fritas al techo cuando vio los agentes de la fuerza.

Matías Caudana no fue sobreseído de la acusación formal. El joven, hijo de Gonzalo Caudana, fue acusado de ser colaborador o mano derecha de su padre en la organización del comercio de estupefacientes. Los jueces del TOF no encontraron elementos suficientes como para arribar a una condena en su caso.

De los 21 penados por el TOF, 15 recibieron penas de prisión efectiva, por lo cual deberán continuar en la cárcel.

ORGANIZACIÓN

La acusación del Ministerio Público Fiscal ubicó en la cúspide de la estructura a Elbio Gonzalo Gastón Caudana, que fue condenado como organizador y financiador del grupo. Esa estructura se ramificaba en estratos menores, con varios grupos en contacto con consumidores, dedicados a la comercialización de pequeñas dosis de cocaína. Uno de los roles clave lo desempeñó Walter Ramírez. Se trata de la pareja de Sandra Bernal -mientras estaba detenido en la UP1 de Paraná, cumpliendo una condena también por infracción a la Ley 23.737, por un camión estacionado en plena calle Ramírez de Paraná, cargado con 600 kilos de marihuana-. El hombre ostentaba una lista importante de contactos que, según los investigadores, Caudana usufructuó para organizar toda la estructura.

Cabe señalar la magnitud del grupo llevado a juicio. Una parte de sus integrantes ya contaban con condenas previas o habían sido rozados por investigaciones vinculadas al comercio de estupefacientes. Además de este detalle, el volumen de dinero y droga que manejaban era significativo. De hecho, cuando detuvieron a Caudana conduciendo su Wolkswagen UP! en la ruta 18, del auto sacaron más de 10 kilos de cocaína de máxima pureza. En todos los allanamientos que ocurrieron después de esa detención se encontró droga y mucho dinero -más de medio millón de pesos en el año 2016-, armas y municiones, entre otros elementos.

Según la investigación, Caudana habría utilizado como pantalla del negocio ilegal su fábrica de hielo ubicada en Avenida Almafuerte de la capital entrerriana. La mayor parte de la pesquisa se dio a través de las escuchas telefónicas que fueron complementadas con algunas tareas de vigilancia. Para los jueces del TOF, todo ese trabajo cumplió, al menos, el mínimo de los requisitos legales como para arribar a las condenas.

RÉPLICAS Y DÚPLICAS

Antes del veredicto, por la mañana se llevaron a cabo las réplicas y dúplicas correspondientes a los alegatos de partes. De este modo, los fiscales José Ignacio Candioti y Leandro Ardoy rechazaron los planteos de nulidad y pedidos de exclusiones probatorias realizadas por los defensores la semana pasada. Por otro lado, los abogados de los procesados ratificaron sus posiciones.

Básicamente, desde el Ministerio Público Fiscal se revalidó la investigación y se certificó que las tareas de la Policía se realizaron respetando los reglamentos correspondientes. Por eso los fiscales consideraron que los jueces no debían hacer lugar a ningún planteo de nulidad ni a ningún pedido de exclusión probatoria. “Hubo algunos planteos que no entendí cómo estaban fundamentados o cuáles garantías constitucionales se estaban violando, y la nulidad por la nulidad misma debe ser rechazada”, dijo el fiscal Candioti, contestando al abogado Augusto Lafferriere sobre el alegato de Matías Caudana.

“Todo ha estado a disposición de las partes, hubo control judicial y hasta ahora no se había dicho palabra alguna en relación a la admisión de prueba”, agregó el fiscal Adjunto cuando rechazó los cuestionamientos defensivos.

Enfrentados, los defensores revalidaron sus planteos uno a uno. Volvieron a criticar las tareas de investigación que desarrolló la Policía Federal, por ejemplo lo relacionado a la cantidad de escuchas telefónicas y las interpretaciones sobre las mismas, o a los allanamientos llevados a cabo. “Hubo escuchas que nunca se informaron a algunos imputados. Si las hubiésemos conocido nos hubiésemos defendido de otro modo”, dijo el abogado Retamar, que representa a Agustín Cabral y Rosalía Sánchez.

“No hubo testigos civiles que controlaran todo el accionar policial en un allanamiento”, aseguró, unos minutos antes la defensora oficial Noelia Quiroga.

LAS ÚLTIMAS PALABRAS

Los imputados también tuvieron la oportunidad de decir sus últimas palabras antes del veredicto. La mayoría prefirió el silencio. Sin embargo, algunos clamaron su inocencia, como fue el caso del hermano de Sandra Bernal, Daniel Chon Gómez.

Otros, marcaron que si cometieron un error, ya lo están pagando, tal como dijo Celia Toledo de Concordia. Rosalía Sánchez, en tanto, pidió que no la juzguen por ser la pareja de Gonzalo Caudana (N.B. de Análisis Digital).

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