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El obispo Collazuol lamentó el aborto practicado a una menor en su 5to. mes de gestación

Desde la Diócesis de Concordia expresaron su profundo dolor por el caso de un aborto practicado por una orden judicial, a una menor de edad en el quinto mes de gestación. Expresaron su dolor manifestando que “el bebé nació con vida y estuvo debatiéndose varias horas por seguir viviendo hasta que su corazón dejó de latir”.

Sobre el acontecimiento, el Obispo Luis Armando Collazuol, le manifestó a cronistas de EL SOL que “ante todo para nosotros es un hecho muy doloroso, toda vida vale, a eso lo repetimos mucho y lo tenemos que seguir repitiendo, y cuando decimos toda vida vale sostenemos que vale la vida de la madre que está gestando y la vida del niño que se está gestando en su interior y que él también está llamado a vivir porque como persona tiene derecho a la vida, el derecho fundamental que sostiene todo los demás derechos, entonces esto que ha ocurrido de un aborto provocado en una menor por una orden judicial y donde el bebé de 5 meses de gestación nace vivo y sobrevive como luchando durante varias horas para poder continuar viviendo hasta que su corazoncito deja de latir, es para nosotros un mensaje muy fuerte porque ese niño que no ha podido vivir entre nosotros nos está diciendo precisamente esto, que vale la vida que podemos y queremos poder vivirla en plenitud, lo dijo sin palabras porque no pudo expresarse pero esto es lo que nos ha dicho a toda la sociedad”, describió.

“Yo no puedo juzgar qué pasa por la mente de alguien que autoriza eso, no puedo hacer eso -aclaró- yo simplemente veo el hecho y frente a este hecho el dolor y el llamado es que nos hace a que sigamos trabajando por la vida. Esto no se trata de una cuestión religiosa, por supuesto que no, es una cuestión de dignidad natural del valor de la vida de una persona desde el momento de su concepción tiene su ADN propio, tiene un proyecto genético que se va desarrollando y que tiene que alcanzar una plenitud porque nace y tiene que seguir creciendo en este mundo, esto no es una cuestión religiosa”, insistió lamentando lo ocurrido, Monseñor Collazuol.

COMUNICADO DE LA DIÓSESIS DE CONCORDIA

Ningún derecho individual puede justificar la eliminación de la vida humana del que no se puede defender. Cuando una mujer está embarazada, no hablamos de una vida sino de dos, la de la madre y la de su hijo o hija en gestación. Ambas deben ser preservadas y respetadas. El derecho a la vida es el derecho humano fundamental.

Ningún “protocolo” de actuación puede alterar el contenido de la Constitución Nacional en cuanto protege a la persona humana desde la concepción, ni su correspondiente derecho a la vida garantizado palmariamente por la Constitución Nacional y por los Tratados Internacionales incorporados a nuestra Carta Magna, con jerarquía constitucional.

Nos referimos a la Resolución 2.883 del 29 de agosto de 2017 del Ministerio de Salud de la Provincia, por la cual el Gobierno provincial adoptó el “Protocolo para la atención integral de las personas con derecho a la interrupción legal de embarazo” (ILE) elaborado por el Ministerio de Salud de la Nación durante la gestión anterior, y no removido por el actual gobierno.

La Constitución de la Provincia de Entre Ríos en su art. 16 establece que: “La Provincia reconoce y garantiza a las personas el derecho a la vida y, en general, desde la concepción hasta la muerte digna. Nadie puede ser privado de ella arbitrariamente”. Este derecho fundamental no puede ser alterado por una reglamentación de orden inferior.

Por ello entendemos que la autoridad provincial competente debería dictar una Resolución que deje sin efecto la anterior.

Hacemos nuestras las palabras del Papa Francisco, quien nos invita a mirar a todos desde los más pequeños: “La defensa del inocente que no ha nacido… debe ser clara, firme y apasionada, porque allí está en juego la dignidad de la vida humana, siempre sagrada, y lo exige el amor a cada persona más allá de su desarrollo” (Gaudete et Exsultate, 101).

Foto: Monseñor Luis Armando Collazuo

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