Diario EL SOL Matutino Independiente (Concordia - Entre Ríos) "Un sello de calidad en la comunicación informativa"

Forzaron una puerta y entraron a robar en una peluquería

La torrencial lluvia del lunes a la noche fue la tormenta perfecta para los delincuentes, que ingresaron a robar en una humilde peluquería en el barrio Gruta de Lourdes. El estilista con voz quebrada le dijo a nuestro medio que le llevaron cosas muy útiles para poder trabajar. “Así no se puede vivir más porque entran y te roban, después te dicen que son menores de edad y vuelven a salir a robar”, lamentó.

Sobre el trago amargo que le toca vivir, el peluquero Darío Leiva le dijo a El Sol que “en la noche de la tormenta y cuando llovía mucho se ve que me forzaron la puerta de la peluquería y me entraron a robar. Yo cierro a las 9 de la noche y entre esa hora y las 8 de la mañana me llama mi vecino diciéndome que venga al local. Salgo y veo que me habían reventado la puerta. Esto pasó en medio de la tormenta, nosotros no escuchamos nada, me rompieron la puerta, me llevaron el espejo grande que tiene un marco azul, una máquina patillera, el otro espejo de atrás del sillón, además de las tinturas que eran más de seis cajas, varias botellas de agua oxigenada de 30, de 40 y de 50 volumen”, describió.

“Menos mal que no alcanzaron a llevarse el televisor porque no lo pudieron desprender -aseguró- tampoco el calefón del bañito porque ya estaba desconectado pero me llevaron un sillón que tenía para que se sentaran los clientes”.

El desconsolado coiffeur prosiguió su relato diciendo: “yo con mucho esfuerzo saqué un préstamo y con la ayuda de vecinos pude construirme esta pequeña peluquería, esto es muy humilde pero digna porque yo me gano la vida con esto, llevo un plato de comida a mi casa y que te pase esto es muy lamentable para nosotros. Tengo un bolsito con el que hago domicilio y me lo había llevado al fondo a mi casa, así que pude salvar esa herramienta, de lo contrario hoy no tenía para trabajar ni para darle de comer a mi familia. No tengo vehículo, no tengo nada, yo vivo acá. Gracias a un amigo que me pagó el curso de peluquería pude terminar los estudios y ponerme a trabajar”.

Leiva reconoció que “obviamente que tengo que hacer rejas acá y un montón de cosas pero la situación no da”, precisó y agregó: “Varios vinieron a mi casa a decirme quienes habrían sido pero dicen que la mayoría son menores, hay uno que es discapacitado de por acá a la vuelta que están en sus andanzas pero la verdad es que da mucha impotencia que pase todo esto, realmente a mi me han hecho un daño muy grande, así no se puede seguir”, lamentó.

Dejar un comentario