Diario EL SOL Matutino Independiente (Concordia - Entre Ríos) "Un sello de calidad en la comunicación informativa"

Alerta: La seguridad aérea en riesgo para el G20

La insólita interferencia en las comunicaciones entre la torre de control de Aeroparque y un avión de Aerolíneas alertó a los responsables del cuidado de los presidentes que arriben al país.

En la Argentina, a veces, el viajar no siempre es un placer. Sobre todo si se trata de hacerlo en avión. Al menos, así lo sintieron algunos de los pasajeros que el domingo 11 se llevaron la sorpresa de que sus vuelos estaban demorados por un hecho insólito y grave: una persona, (luego identificada como el piloto privado Fabián Roberto Penin), había interferido en las comunicaciones entre la torre de control de Aeroparque y un avión de Aerolíneas Argentinas que estaba a punto de despegar con rumbo a Bariloche.

Una situación que si bien ahora está en manos del juez federal Sebastián Ramos, para los gremios aeronáuticos, es más que frecuente. Así lo manifestaron a NOTICIAS algunos de sus referentes como Pablo Biró, secretario General de la Asociación de Pilotos de Lineas Aéreas (APLA), y Jonatan Doino, secretario General de la Asociación de Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad de la Aeronavegación (ATEPSA), quienes aseguran que en reiteradas oportunidades han denunciado que este tipo de problemáticas ponen en riesgo la seguridad de los aviones. Sucede que a través de la frecuencia se establece la comunicación entre las aeronaves que están por despegar y aterrizar en un aeropuerto; con la torre de control, que tiene la visión de la tierra.
Tal como cuenta Doino a este medio, las interferencias en las frecuencias son un problema con el que se enfrentan hace décadas, pero que se agravaron hace dos años porque se intensificaron los vuelos. “Aeroparque, por ejemplo, de 9 frecuencias que tiene, le funciona sólo una, y fue interferida. El cuatro de octubre, por ejemplo, se cayó la comunicación por más de siete horas. No hay nadie que esté controlando la frecuencia. Se están dando todos los condimentos para que se de una situación insegura”, revela el secretario de ATEPSA.

“El espectro está saturado permanentemente. Muchas veces se escuchan radios, algunas truchas. Si en el momento en el que esta persona le dijo al avión que ocupara cabecera, llegaba a aterrizar otra, lo del domingo pudo haber terminado en una tragedia”, agrega Pablo Biró.

En el 2017, sin ir más lejos, la fragilidad de la comunicación entre los aviones y la torre de control de Ezeiza ya había quedado en evidencia cuando un piloto dejó activado el botón intercomunicador y durante quince minutos todos los aviones comerciales quedaron incomunicados. La perlita de aquel hecho, que de milagro no terminó en tragedia, fue que todos podían escuchar a quien estaba al control de la aeronave cantando el hit de Luis Fonzi, Despacito.

A unas semanas de realizarse el G20 en la ciudad de Buenos Aires, evento para el cual se decretó feriado para resguardar la seguridad de los líderes internacionales que estarán en suelo argentino, parece haber pocas garantías de que la situación esté bajo control. “Hemos reclamado a la Administración Nacional de aviación civil (ANAC) y no te contestan, tampoco del Ministerio de transporte. ¿Qué estamos esperando? ¿El Once aeronáutico?”, se pregunta Doino. Y cierra: “Con o sin el G20, la seguridad aérea está igual que siempre: puesta en riesgo todos los días. Que cada uno saque sus propias conclusiones”.

Dejar un comentario