Diario EL SOL Matutino Independiente (Concordia - Entre Ríos) "Un sello de calidad en la comunicación informativa"

La crónica en primera persona de Carina Bradanini

“Nunca creía que iba a tener que escribir una crónica policial sobre mi y mis hijas”, escribió la reconocida periodista, víctima -junta a sus hijas- de un violento robo en su casa, en la que recibió un fuerte golpe en la cabeza que le produjo un profundo corte.

Ana Carina Bradanini fue sorprendida el jueves a la noche por tres sujetos fuertemente armados que ingresaron a su casa ubicada en la ruta nacional 015 Miguel Huarte, kilómetro 6 ½, donde se encontraba únicamente en compañía de sus hijas de 24 y 13 años, las que fueron encerradas en un baño, mientras los ladrones la golpeaban y amenazaban en otra habitación. 

A continuación el descargo de la periodista por las redes sociales: 

“El miércoles a la noche estábamos de sobremesa de cena con María Irigaray, cuando tres hombres armados, vestidos exactamente igual (desde el pasamontaña hasta el calzado) patearon con precisión profesional, la puerta de entrada de mi casa. La misma estaba cerrada con llave y alarma. Ingresaron violentamente apuntándonos, nos pidieron que desactivemos la alarma y querían la plata.

(En este punto, deseo aclarar que somos una familia de trabajadores mi marido, mis hijas mayores, a hasta mi hija de 12 hace fotos a veces, y yo TRABAJAMOS y con mucho sacrificio pudimos construir una linda casa prefabricada y un pileta IGUI que pagamos en cuotas). En casa nunca hay plata, como la no hay en la mayoría de nuestros bolsillos!

Lo cierto es que maniataron y encerraron en un baño a mi hija de 12, y lo mismo con María de 24. Las encerraron con el perro bajo pena de matarlos si el perro ladraba. Segundos antes le habían dicho a Leticia que se siente en el inodoro, creímos que la mataban.

En cuanto a mí, uno de los delincuentes me llevo a mi pieza y me golpeó repetidamente pidiéndome la plata, los dólares y si teníamos armas. Cada respuesta negativa era un golpe de precisión profesional y/o algún otro tipo de intimidación mayor. Así conductas como cargar la pistola, levantarme la ropa y decirme “encima estas rebuena” vamos para el otro cuarto, acóstate boca abajo, que bajara la cabeza mientras sacaba la traba de la pistola, atarme las manos atrás fuertemente con precintos y volverme a pegar. Alternadamente yo perdía la conciencia y sangraba mucho.

Cuando finalmente, se convencieron de que no había dinero, no querían ningún bien material, nos avisaron que se llevaban los celulares para tirarlos y me pidieron la llave del auto. En el R9 se escaparon. Nos amenazaron con que uno se iba a quedar y que la primera que se paraba, la mataban.

Estuvimos quietas un rato pero mis manos atadas con precintos, no soportaban la presión. Por eso nos encerramos en el pequeño baño de servicio, trabamos la puerta donde habían estado encerradas las nenas, nos hicimos de una de las computadores viejas y a través de facebook logramos comunicarnos con mi hermano. Quien alertó a la policía y la ambulancia.

Mi marido, Daniel, trabaja arduamente en Buenos Aires y nunca está ese día, creo que sabían, por esa razón, mi querido hermano, me llevó al hospital donde me dieron una rápida, profesional, seria, serie de estudios y curaciones del caso.

La fotos que voy a publicar, para que no haya confusiones, pertenecen a unas horas después del episodio. Desgraciadamente, mis hijas también fueron lastimadas por las ataduras.

Es increíble que en estas circunstancias yo tenga que agradecer a uno de los delincuentes que mantuvo la calma, que evito que me violaran o disparan, velo por mis hijas y me arrojó agua para que vuelva en mi, tapándome con una frazada.

Excelente la actuación del fiscal y su equipo. Gracias a la policía de la zona, Criminalística e Investigaciones.

Tomaremos todas las medidas para que no nos pase más pero sin que las fuerzas de seguridad nos den una mano, va a estar difícil.

Gracias a todos por preocuparse, en este momento me encuentro en internación domiciliaria, recuperándome rápidamente”.

Dejar un comentario