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Escuela de aprendices de San Isidro (Jockey Club)

Un semillero de campeones que ya festejó más de 10 mil triunfos.

A la Escuela de Aprendices del Hipódromo llegan aspirantes a jockey de todo el país.

La Escuela de Aprendices del Hipódromo de San Isidro, el mayor semillero de jockeys del país.

“Los caballos nos empiezan a decir verdades a partir de que nos ponemos en su lugar”. La frase es del ex jockey Héctor Libre. Se trata del director de la Escuela de Aprendices del Hipódromo de San Isidro, que se dedica a promover nuevos valores en el mundo del turf desde 2004 cuando reabrió sus puertas.

Hace apenas tres semanas, la escuela festejó a la impactante cifra de 10 mil carreras ganadas por jockeys formados en ella, jóvenes que reciben un programa de trabajo y entrenamiento integral en las instalaciones del hipódromo.

Es que son muchos los campeones de hoy que alguna vez pasaron por el caballo mecánico, un zaino negro en el que los aprendices practican cada movimiento, encima de él y también abajo, ensillándolo y poniéndole las riendas.

El principal de todos los ex alumnos seguramente es Juan Cruz Villagra quien lleva más de mil victorias y con Sixties Song se adjudicó el GP Carlos Pellegrini a finales de 2016 y la Copa Latinoamericana disputada en Santiago de Chile.

El Pellegrini fue especialmente celebrado por los amantes del turf, por la espectacular atropellada de Villagra para ganar después de haber corrido de atrás casi toda la carrera (mirá el video).

Precisamente, Villagra recuerda: “La escuela fue un paso muy importante en mi carrera porque no sólo me formó como profesional sino también como persona. Estuve en 2009 y adquirí un profesionalismo que me está sirviendo muchísimo en mi carrera. Trabajé mucho en el caballo mecánico, que permite cambiar de postura, realizar trabajo de piernas y también practicar el cambio de lado”. Y destaca: “Cuando estuve en la escuela ni pensaba si alguna vez iba a ganar un Carlos Pellegrini, que para mí fue como tocar el cielo con las manos. Pero ahí sí me acordé de tantos años de aprendizaje”.

“Muchos me preguntan la diferencia de esta escuela con otras en cuanto a los resultados. Y creo que la mejor respuesta está en que acá se habla mucho de caballos, se los cuida y se trata de entenderlos”, apunta Libre, quien intenta transmitirles su experiencia a los nuevos aspirantes a jockey día a día.

“Intento que entiendan que tienen una milésima de segundo para pensar y decidir qué hacer y lo lógico es que se equivoquen –dice–. El interés de la escuela es que, a través de la experiencia ganada en los entrenamientos, los jockeys no duden en tomar una decisión, porque la inacción es peligrosa y hasta puede provocar caídas”.

Los alumnos son de San Isidro y alrededores, pero también llegan chicos y chicas del interior del país como es el caso de Florencia Giménez (20), oriunda de Mendoza. “Hace un año y medio que corro en mi provincia, pero quiero seguir aprendiendo y formándome por eso vine a San Isidro, que para un jockey del interior del país es como jugar en primera”, destaca.

“El tema de los jockeys siempre fue el peso y eso es lo principal que hay que cuidar. En mi época se hablaba de la dieta de la luna, de la manzana… todas mentiras”.

Franco Correa, de apenas 17 años es vecino del Partido y destaca qué fue lo que lo llevó a anotarse en la escuela: “Me acerqué porque mi familia forma parte del turf y mi papá me traía de chiquito al hipódromo todos los fines de semana, cuando trabajaba. Ahí fue que me empezó a gustar este mundo y decidí ser jockey. Creo que para resultar bueno en esto hay que ser constante y dejar todo”, revela Franco.

Así, entre sueños de ganar Grandes Premios y lograr las mejores montas, es que funciona la Escuela de Aprendices que actualmente tiene unos 20 alumnos que cuentan con un staff profesional de nutricionistas y psicólogos para apoyarlos en su formación deportiva.

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“Lo primero que nos importa es formarlos como personas, por eso fomentamos que vayan a la escuela y terminen la secundaria. Luego nos enfocamos en el profesional”, destaca Libre.

Y asegura que existen pocos cambios desde la época en la que él se formó como jockey hasta ahora: “El tema de los jockeys siempre fue el peso y eso es lo principal que hay que cuidar. En mi época se hablaba de la dieta de la luna, de la manzana… todas mentiras. Ahora, por suerte, hay nutricionistas que sirven de guía para que ellos puedan tener una alimentación saludable”.

Por: Gustavo Rapetti/gustavorapetticoncordia@hotmail.com

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