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Con el dólar un 10% más barato: ¿Porqué no bajan también los precios?

La moneda estadounidense llegó a costar 41,42 pesos el viernes 28 de setiembre. La última semana rondó los 37. Con todo, los precios no bajan y hay rubros en los que todavía se esperan subas. Razones y expectativas.

“El dólar cuesta cuatro pesos menos que en setiembre: ¿porqué no bajan también los precios?”. La pregunta se instaló esta semana en la calle y en las redes sociales y fueron muchos los que destacaron que la baja de la moneda estadounidense en el mercado minorista, de más del 10% en las últimas tres semanas, no tuvo su correlato en la economía doméstica.

Como se sabe, en la última semana, el precio del dólar rondó los 37 pesos. Un valor significativamente menor al del viernes 28 de setiembre de este año, cuando alcanzó los 41,42 pesos y muchos precios sufrieron el impacto: aunque a un ritmo más lento que lo habitual, debido al contexto recesivo, hubo artículos que aumentaron y otros que, brevemente, se quedaron sin precio. Cuando las cosas se empezaron a acomodar, en esos días, reflejaron la curva ascendente de la divisa estadounidense.

A partir del 1 de octubre, cuando empezó a regir la nueva política de bandas de flotación del tipo de cambio, el precio de la moneda estadounidense comenzó a bajar hasta establecerse, durante la última semana, en el orden de los 37 pesos. Sin embargo, esta vez los precios no siguieron esa tendencia a la baja. Y las expectativas para el corto plazo tampoco apuntan en esa dirección: es más, todavía se esperan nuevos aumentos en algunos rubros, como los combustibles (ver aparte).

Mientras en la calle y en las redes sociales se instala con fuerza la pregunta de más arriba, economistas y referentes de distintos sectores consultados por este diario coinciden en indicar que los precios que subieron no van a bajar. En todo caso, creen que la baja de la divisa estadounidense puede favorecer un freno a la inflación -que en setiembre fue del 6,5% y acumula el 32,4% en los que va del año, según el Indec- en los próximos meses.

Las razones que se argumentan son múltiples. Algunas tienen que ver con un fenómeno que en la Argentina adquiere características singulares a partir de una larga historia de inestabilidad económica: el llamado “pass through” que es la forma en que una devaluación se traslada a los precios de bienes y servicios.

En promedio, ese indicador en la Argentina es del orden del 20%, un índice que es superior al de otros países de la región.

Lo cierto es que la baja del dólar registrada en estos días no fue acompañada por los precios.

RAZONES

“Uno piensa que si bajó el dólar los precios que subieron por esa causa deberían bajar, pero la verdad es que nada baja. Y tampoco es que sorprenda, porque la lógica que parece regir es la de ´aumentar los precios por las dudas, como para cubrirse´. Mientras tanto, la mayoría de la población tiene que hacer frente a los aumentos con el mismo sueldo. Y nada garantiza que las cosas no vuelvan a subir”, opina Francisco Fernández (29), vecino platense, mientras espera para cargar combustible en una estación de servicio.

Los economistas creen que es muy difícil que los precios retrocedan. Una de las razones es que, en un contexto recesivo como en el que actualmente se vive , no todos los precios se acomodaron al dólar a 42, cuando se produjo aquella fuerte suba de setiembre. De hecho, hoy la economía registra distintas situaciones, con sectores que trabajan considerando distintos valores para el dólar.

Otro de los argumentos para explicar por qué no hay bajas en los precios es la incertidumbre. Es cierto que cayó el precio del dólar, pero la sensación que queda no es la de una apreciación duradera del peso frente a la divisa estadounidense ni la de estabilidad. No se sabe si no habrá nuevas subas y hasta la banda de flotación fijada por el gobierno permite pensar que puede haberlas.

En ese sentido, muchos especialistas destacan que la suerte de los precios no está atada tanto a lo que pasó, sino a las expectativas de lo que está por venir. Y entre esas expectativas no se descartan nuevas subas del dólar.

Por otra parte, consignan que el valor del dólar es apenas uno de las variables que pesan en el movimiento general de los precios. Entre otras, también pesan las expectativas sobre la marcha de la economía económicas, el peso de las tarifas y de otros costos fijos.

Reconocen, a su vez, que existe cierto grado de inflexibilidad entre productores y comerciantes frente a la baja de precios. Una vez que se fija un precio, destacan los expertos, tanto el productor como el comerciante sienten que si lo bajan salen perdiendo.

Para el economista Hernán Letcher, director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), “el precio entraña una discusión por la distribución del ingreso. Cuando se incorpora un margen de ganancia adicional, la única manera de que se reduzca es que impida vender”, indica

Letcher destaca, además que el peso de las políticas vigentes hace que varios de los precios clave de la economía argentina estén atados al valor del dólar, entre ellos, los de los combustibles, las tarifas y los alimentos, que al estar desregulados se manejan de acuerdo con el movimiento del dólar.

Desde distintos sectores clave también coinciden en que los precios que subieron no van a bajar, Julio Alonso desde la Unión de Expendedores de Naftas y Afines de La Plata indica que el precio del combustible “todavía está retrasado respecto al precio internacional, así que no va a bajar”.

Mientras tanto, Marcelo García, desde el Colegio de Farmacéuticos de La Plata destaca que “en lo que va del año los medicamentos, que en todos los casos tienen principios activos importados directamente atados al dólar, tuvieron aumentos del 50% acompañando la suba del dólar y la evolución de la inflación. Pero cuando el dólar baja no retroceden. Al contrario, siguen aumentando”.

Según García, “el precio de los medicamentos hoy es establecido por los laboratorios. Y están completamente librados al mercado, por eso nosotros creemos que es bueno que el estado esté presente en este proceso. Mientras la inflación hasta hoy es el del 32% los precios de los fármacos aumentaron 50% en lo que va del año. Hoy un tratamiento simple, como el de una angina cuesta entre 500 y 700 pesos, entre un antibiótico y un antifebril. Y esos precios no reflejan los movimientos de la economía y están fuera del alcance de una persona sin cobertura”.

10%

Alrededor de ese porcentaje bajó el valor de la divisa norteamericana en el mercado minorista entre el 28 de setiembre -cuando alcanzó un pico de 41,42 pesos- y esta semana, cuando el precio rondó los 37 pesos.

6,5%

Fue la inflación registrada en setiembre, según el Indec. Para los analistas, la baja de más de cuatro pesos en la divisa norteamericana no provocará un retroceso de los precios, pero podría poner un freno en los índices de inflación de los próximos meses.

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