Diario EL SOL Matutino Independiente (Concordia - Entre Ríos) "Un sello de calidad en la comunicación informativa"

Historias del 24 de marzo del 76

El Sol comparte experiencias de vecinos de la ciudad que recuerdan cómo vivieron el 24 de marzo de 1976 en Concordia.

Encontramos a Rubén Miño, de 83 años, mientras barría las hojas del otoño recuerda que era vendedor en un puesto de frutas en el mercado central de Buenos Aires. “Nosotros viajábamos con mi patrón desde Turdera al mercado de 3 de Febrero, en Caseros. A lo largo de todo el camino nos paraban los militares en la General Paz, una vez llevamos una batería de un auto en el baúl se ve que eso no le gustó al sargento que estaba en el operativo y la atravesó con la bayoneta para que no la podamos usar”, relató.

“Nosotros éramos laburantes, pero se vivía con miedo, porque no se sabía qué iba a pasar o con que se podía encontrar uno en la calle”, recordó Rubén, quien no tuvo ningún familiar ni amigo desaparecido.

 ALBERTO, UN JOVEN TRABAJADOR 

Alberto tenía 23 años y el 24 de marzo era la historia de siempre: despertarse y estaban sonando las marchas militares, “yo como siempre estaba trabajando, me levantaba a las cuatro de la mañana y tomaba colectivos y tren para llegar al laburo. Soy de Buenos Aires y viajaba de 11 a Florida”, rememoró.

“El golpe fue la sorpresa de algo que estábamos acostumbrados en el país. Nosotros veníamos desde los años 30 con dictaduras”, dijo Alberto quien actualmente trabaja de contratista.

 MARCELO, EL TRANSPORTISTA  

Marcelo Nejamki trabajaba con su padre. “El tenía transporte de combustibles, camiones cisterna. Estábamos en Concordia y ese día me acuerdo que había movimiento de tropas y los camiones del regimiento andaban en la calle; de noche ya no veías a nadie. Nos encontrábamos siempre trabajando y ni nos enterábamos de lo que estaba pasando, yo tenía como 20 años”.

Marcelo recordó que en la dictadura durante el conflicto con Chile en el Beagle los militares le confiscaron dos camiones cisterna a su padre que se devolvieron dos años después, esto le generó problemas económicos.

 LA MUNICIPALIDAD PARECÍA UN CUARTEL 

María Elena Iberti era empleada municipal y se desempeñaba en la tesorería. Había ingresado en 1973 cuando Méndez Graf era intendente y recuerda que después del golpe todo cambió para siempre. “Trabajé 35 años, recuerdo con mucho dolor todo lo que pasó, tenía un compañero de la escuela Vélez Sarsfield que lo secuestraron los militares en la esquina de la casa, era Julio Solaga, hicimos la primaria juntos y era un excelente compañero, una gran persona. Nosotros nos enteramos después; en ese momento nadie se enteraba de nada”.

Como anécdota contó que después del golpe militar en los pasillos del municipio no andaba nadie, los gremios habían desaparecido y nadie hablaba de nada, “Tiscornia los hacía marcar el paso, la Municipalidad parecía un cuartel, en el corralón se izaba la bandera y a los empleados que tenían el pelo largo les decía si mañana no viene con el pelo corto usted no entra a trabajar; todos le hacían caso porque había miedo”, dijo María Elena en la plaza 25.

 MANTENER VIVA LA MEMORIA 

Noemí era muy joven. Se había casado a los 18 años y sus padres no hablaban delante de sus hijos del tema de la dictadura. Ese día se acuerda que escucharon marchas militares por la radio, “después nosotros nos fuimos a vivir al campo y no nos enterábamos de lo que estaba pasando. Ahora digo que hay que mantener viva la memoria por eso vengo a correr la maratón”.

 EN CONCORDIA TODOS ERAN MILIQUEROS 

César no quiso fotografías y fue crítico con la sociedad concordiense. “Te digo la verdad, la sociedad civil de Concordia pedía a los militares, estaban los ricos de siempre de las familias tradicionales de los curas y la gente de la alta alcurnia que quería un gobierno militar como siempre lo quisieron, creo que los más pobres y los más humildes fueron lo que más sufrieron, en Concordia todos eran miliqueros y con esto no ofendo a nadie, porque era la verdad, las empresas los comercios, las fábricas que había en ese momento, me animo a decir que en la mayoría simpatizaban con los milicos, lamentablemente así nos fue como país y de eso nadie se acuerda”.

Dejar un comentario