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Los 2 casos de reforma laboral que analiza el gobierno para que imiten otros sectores

Entre los empresarios que concurrieron a la reunión de Mar del Plata el consenso generalizado es que los cambios en la legislación del trabajo no deben hacerse a través de una nueva ley, sino caso por caso.

Los cambios en las contrataciones laborales sin modificar la ley de Contrato de Trabajo como «Vaca Muerta» y «Toyota» fueron expuestos en el Coloquio de Idea como ejemplos a seguir. En el panel «El juego de la cooperación» los empresarios Daniel Herrero (Toyota) y Miguel Gutiérrez (YPF) y el senador por Neuquén Guillermo Pereyra dieron detalles sorprendentes de las mejoras en la competitividad que generaron esas modificaciones.

Entre los empresarios que concurrieron a la reunión en el 53 Coloquio de IDEA el consenso generalizado es que la reforma laboral no será a través de una nueva ley, sino con las modificaciones en las condiciones contractuales caso por caso o sector por sector y tomando en cuenta la reducción de los costos salariales no laborales.

Herrero explicó que en 2009, cuando la empresa decidió comenzar a fabricar la camioneta Hilux en la planta de Zárate, invitó a viajar a Japón al titular del sindicato del SMATA Ricardo Pignanelli para que observara la metodología y las condiciones de trabajo en ese país y contó que el sindicalista volvió asombrado de la forma de trabajar de los japoneses. «A partir de ese viaje todo empezó a cambiar» dijo y dio números contundentes de esos cambios en la forma de contratación de los trabajadores. «Antes de los cambios la empresa producía 60.000 camionetas Hilux por año y este año llegaremos a las 120.000 unidades» expresó.

El empresario manifestó a Infobae que «a los acuerdos laborales hay que trabajarlos punto por punto como hicimos nosotros con el que logramos cerrar con Smata, que es un acuerdo que bajó a cero la conflictividad gremial y no creo que seamos extraterrestres, se puede hacer en varios sectores más».

El CEO de YPF Miguel Ángel Gutiérrez explicó que «antes del acuerdo laboral para extracción de shale no convencional de Vaca Muerta que firmamos con el sector sindical se frackeaban unos 11 pozos mientras que ahora estamos en unos 40 y queremos llegar a fin de año a los 120». Gutiérrez explicó que «la fracturación hidráulica, fractura hidráulica o estimulación hidráulica conocida por el término en inglés fracking es una técnica para posibilitar o aumentar la extracción de gas y petróleo del subsuelo en forma no convencional por eso pudimos firmar un acuerdo diferente sin modificar el Convenio Colectivo de Trabajo. Lo que hicimos fue mejorar las condiciones de trabajo y pagar más a los trabajadores si producen más».

En tanto, Guillermo Perreyra, en su doble rol de senador y secretario general de los trabajadores petroleros privados de Neuquén, La Pampa y Río Negro, expresó que «la reforma laboral no es necesaria y ya tenemos la ley marco y, si fuesen necesarias reformas, podemos hacerlas a través de los convenios colectivos de trabajo».

Ante una consulta de Infobae, el senador explicó que «los cambios en la legislación laboral tienen que hacerse a partir de modificaciones en la normativa actual y no veo por qué sacar una ley nueva ya que hay que respetar los convenios colectivos de trabajo que nosotros respetamos en Vaca Muerta en la negociación con las empresas». Y agregó: «No me vengan a hablar de flexibilización laboral que para nosotros es una mala palabra y ya tuvimos la ley Mucci con Raúl Alfonsín y la ley Banelco con Fernando De la Rúa y todas fracasaron y le generaron grandes problemas a nuestra sociedad».

En un caso inédito en un Coloquio de Idea, donde por primera vez expusieron dos empresarios junto a un sindicalista, Gutiérrez junto a Pereyra detallaron cómo fueron las negociaciones para llegar al acuerdo de Vaca Muerta. Ambos contaron que el presidente Mauricio Macri los llamaba cada quince días para interiorizarse de la evolución de las negociaciones. El titular de YPF manifestó: «Luego cerramos dos nuevos acuerdos, que incluyen nuevas metodologías de trabajo por encima del convenio de trabajo tradicional, con los sindicatos petroleros de Chubut y Santa Cruz».

En el panel «El juego de las superficies» el presidente de Techint, Paolo Rocca, cuya empresa opera en Vaca Muerta, avanzó sobre el reclamo de una mayor flexibilización laboral. «El cambio en la tecnología transforma el mundo del trabajo a una velocidad muy superior a la de un ajuste gradual de las relaciones laborales, es necesario estimular la inversión de riesgo de las empresas y hay que darles flexibilidad y el trabajo a término y la concepción del modelo laboral actual no son las del mundo que conocíamos».

Rocca explicó que «una buena opción son los contratos colectivos y los contratos por empresas, por eso hay que revisar la rigidez que al final perjudica la capacidad de adaptación de la economía y esto está en la agenda de todo el mundo: cómo adecuar las relaciones laborales con la disrupción y el acuerdo que firmamos en Vaca Muerta con los trabajadores es una muestra de lo que se puede hacer».

Quien generó la discusión de la reforma laboral fue Marcos Galperín cuando hace un mes publicó el siguiente tweet: «Viendo la reforma laboral brasilera, Argentina puede imitarla, salir del Mercosur o resignarse a perder millones de empleos». El dueño de Mercado Libre retomó la polémica en el panel junto a Rocca al manifestar que «cualquier discusión sobre empleo hay que comenzarla aclarando que no se quieren bajar salarios. Eso genera miedo y la gente y entonces no se discute lo que hay que discutir sobre el marco laboral». Y agregó que «si queremos salir de los índices de 30% de pobreza y llegar a un dígito, es imposible hacerlo con el régimen laboral que tenemos. Y si miramos la reforma que hizo nuestro principal socio comercial Brasil, no nos podemos quedar al margen».

Otro de los «caso por caso» que analiza el Gobierno es el que adelantó el jueves pasado luego de la tradicional reunión de banqueros que se realiza en el Coloquio de IDEA. En esa reunión estuvieron presentes entre otros el presidente del HSBC, Gabriel Martino, el titular del Banco Santander, Enrique Cristofanni, y el presidente del BBVA Martín Zarich.

El sector buscaría un acuerdo salarial de dos años en lugar del actual que es de uno. Lo cierto es que ya las cuatro cámaras del sector como ABA que agrupa a los bancos extranjeros, los privados nacionales (Adeba), la banca pública (Abappra), y la banca especializada (ABE) ya han tenido charlas informativas. El acuerdo con el gremio vence a fin de año y se empezará a discutir tras las elecciones.

La definición de la pauta salarial para el año que viene es clave y habría una propuesta consensuada entre los banqueros que sería la negociación salarial a dos años para llegar a proyectar un un horizonte salarial hasta fines del 2019, el año en que Mauricio Macri finaliza su mandato. Los banqueros ofrecerían para el 2018 un aumento salarial de entre el 10 y el 12%, que está alineada a la inflación proyectada por el Banco Central.

La mayoría de empresarios y banqueros consultados coincidieron en que la agenda posterior a las elecciones de la semana próxima debe incluir como tema prioritario una mayor flexibilización, tanto en los convenios de trabajo como en las cargas laborales.

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