Diario EL SOL Matutino Independiente (Concordia - Entre Ríos) "Un sello de calidad en la comunicación informativa"

El drama de una abuela y su nieto: Viven en una carpa a orillas del río

Sobre Augusto Niez y el límite con el río Uruguay es común ver en la playa Nébel a una mujer que se interna en las malezas. Allí está su improvisada vivienda, una carpa que le prestaron a Ramona y su pequeño nieto de cinco años para vivir.

Sobreviven en condiciones extremas, bebiendo agua del río y sin tener un lugar para ir al baño. Comen lo que consiguen y hasta veces pescan para obtener alimentos; esta es la historia de abandono que está viviendo Ramona a metros de los barrios residenciales más caros de la ciudad.

Ramona Edelmira Carruega, así se presenta la mujer de 50 años, manifiesta que vivía en la localidad de La Criolla y como no tenía trabajo ni otra forma de subsistir eligió venir para nuestra ciudad. “Acá hago changas y siempre consigo algo, el problema es que no tenemos donde vivir”, apunta.

 DESDE SIEMPRE CUIDÓ A SU NIETO 

Cuenta que su nieto está bajo su tutela desde que tenía cinco meses porque la madre del niño no quería hacerse cargo. “Él tiene cinco años, va a jardín en la escuela del barrio Nebel, hace dos meses que estamos viviendo acá”.

Ramona reclama ayuda, un lugar para vivir, y dice que beben agua en crudo del río Uruguay sin tratar. “Las noches son duras sobre todo cuando llueve, cuando prenden las luces acá enfrente nos iluminamos, tomamos agua del río, la hiervo bien y después la tomamos, para comer consigo lo que me dan o cocino y cuando no hay nada me pongo a pescar, y siempre sacamos algo para comer”.

Al borde del río Uruguay la zona barrancosa de la playa Nebel es un lugar muy peligroso, cuando nos quedamos dormidos el río crece y las otras noches casi nos lleva porque estábamos adentro de la carpa, lo que quiero es una pieza o lo que sea”.

El niño está escolarizado pero desde el establecimiento escolar no asistieron al menor.

Ramona necesita ayuda de la manera que sea; es inaceptable que esté viviendo en la precariedad, en una acampe al aire libre y alimentándose de lo que pesca y o de lo que consigue.

Anoche, en las redes sociales algunos indicaban que desde la Municipalidad ya le habían brindando la ayuda, que durante la jornada la mujer reclamó ante El Sol.