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Conmemoran un año más de la Redota de Artigas

Con un acto celebrado al pie del monumento al Gral. José Artigas en la plaza de su mismo nombre y flanqueado por diversas representaciones de la zona, se iniciaron ayer los actos de conmemoración de La Redota, que organiza la Asociación de Amigos del Patrimonio de Salto.

Allí, la oradora fue su Presidenta, Ofelia Piegas y posteriormente la caballada con sus jinetes desfilaron por calle Uruguay con dirección al Río Uruguay, para concentrarse en las inmediaciones del Ayuí, donde presenciaron el intercambio de banderas argentinas y uruguayas que protocolarmente realizaron a bordo de una lancha los intendentes de Salto, Andrés Lima, y Enrique Cresto, de Concordia.

​Este sábado se realizó la recreación de La Redota (el Éxodo Oriental), y en el marco de las actividades realizadas por la Intendencia de la vecina ciudad de Salto, los intendentes Enrique Cresto (Concordia) y Andrés Lima (Salto), realizaron el tradicional intercambio de banderas en el río Uruguay.

“Esto es una muestra de la real integración de los dos pueblos, a través de su historia, de su cultura, que estamos fortaleciendo en el presente con todo el trabajo en conjunto que ambas intendencias estamos llevando adelante, y que se proyecta al futuro”, expresó el Intendente Cresto.

 EL ÉXODO ORIENTAL:  Fue la emigración voluntaria que hizo el pueblo de la Banda Oriental siguiendo a su líder, el jefe uruguayo José Gervasio Artigas, luego de haberse firmado el armisticio del 20 de octubre de 1811 entre el virrey Elío y el primer Triunvirato.

Tal armisticio disponía, entre sus cláusulas, el compromiso de abandonar el sitio que las fuerzas de Buenos Aires mantenían sobre Montevideo y también, que las villas entrerrianas Gualeguay, Gualeguaychú y Concepción del Uruguay quedaban sometidas nuevamente a la autoridad del virrey. Todo el contenido, y en especial estas dos cláusulas, del armisticio provocaron la indignación de Artigas y la de las poblaciones, que sintieron que esta capitulación era verdaderamente deshonrosa.

El caudillo, en su carácter de jefes de los orientales, se puso al frente de 4.500 voluntarios en armas y 15.000 civiles (hombres y mujeres; adultos y niños; blancos, negros, mestizos e indios) y se dirigieron hacia el norte.

Pasando por Canelones, San José, Monzón y Paso del Yapeyú, en el río Negro, costearon el río Uruguay y llegaron al Salto Chico y, cruzando la tierra entrerriana, la muchedumbre acampó a orillas del arroyo Ayuí (donde hoy se encuentra el camping Tortuga Alegre) en noviembre de 1811.

Fuera de la zona entregada a Elío por el mencionado armisticio, esta gente vivió poco más o menos que a la intemperie. La ciega obediencia de los gauchos orientales hacia su jefe, sometidos a permanente adiestramiento militar y a rigurosa disciplina, hizo decir al teniente coronel de Vedia, veedor de Buenos Aires, que “esas fuerzas tenían valor militar”.

En ese tiempo, el poeta criollo Bartolomé Hidalgo compuso la Marcha Oriental considerada como e! primer Himno Nacional uruguayo, la que, a través de sus estrofas, rendía un verdadero homenaje al heroico pueblo que abandonó su vida estable para enfrentar otra azarosa, llena de privaciones y sobresaltos, en pos de lograr la libertad y de resistirse, hasta el final, al dominio del poder foráneo.