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Pensaban que tenía un tumor pero en la operación hallaron una “bola de gasa”

Susana era operada en Paraná para recibir un riñón que iba a donarle su hermano y en su cuerpo, los cirujanos hallaron una “bola de gasa” encapsulada, que fue olvidada en una intervención a la que se había sometido hace 20 años.

Durante una intervención quirúrgica que se estaba realizando en Paraná para trasplantarle un riñón a Susana Retamar, se produjo un imprevisto e insólito hallazgo: en el cuerpo de la mujer, los cirujanos encontraron una “bola de gasa” olvidada en una operación que la paciente había sufrido hace 20 años. Mientras se producía esta insólita situación, en otro quirófano ya le habían extraído el órgano a Eliseo Retamar, hermano y donante de su hermana.

 BULTO E INFECCIÓN 

Sandra, esposa de Eliseo Retamar, explicó en Radio Máxima que el hallazgo se produjo cuando ya le habían extraído el riñón a su marido, por lo que debieron operarlo por segunda vez para reinstalarle su propio órgano.

La mujer dijo que “primeramente prepararon a mi esposo que iba a ser el donante del riñón para su hermana y le realizaron la operación de extracción del órgano. Simultáneamente, en otro quirófano, Susana, mi cuñada, era operada y fue entonces que los cirujanos descubren un bulto de importantes dimensiones adherido en la zona del intestino grueso y una importante infección en la zona”, explicó la mujer.

 COMO UNA PELOTA DE PING PONG 

La cuñada de la paciente que tuvo un rollo de gasa en su cuerpo durante 20 años, expresó que “en un primer momento, los médicos pensaron que podía tratarse de algún tumor, pero finalmente, descubrieron que era una bola de gasa encapsulada, del tamaño de una pelota de tenis de mesa. Eso estuvo ahí desde hace 20 años, cuando mi cuñada fue sometida a una operación por otra afección en el Hospital Centenario de Gualeguaychú”, recordó.

 HISTORIA DE AGRADECIMIENTO 

Sandra, relató que la operación fue filmada porque “nadie esperaba lo que ocurrió. A mi marido hubo que operarlo por segunda vez, para volver a colocarle su propio riñón que ya le habían extraído y que lógicamente, nunca le pudieron trasplantar a su hermana”.

Eliseo había contado en Radio Máxima, que “el sentía que podía devolver a su hermana parte del afecto y la contención que ella le dió cuando eran chicos, en una familia de doce hermanos, donde la madre salía a trabajar y quedaban bajo el cuidado de Susana”.