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Trump dice que permitirá que se abran los archivos sobre asesinato de John F. Kennedy

La mayoría de los documentos pendientes de publicación fueron creados por la CIA, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y el Departamento de Justicia.

El mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, informó este sábado que desclasificará los archivos del asesinato de John F. Kennedy, expresidente demócrata de EE.UU. que murió por disparos de bala en una visita política a Dallas (Texas) el 22 de noviembre de 1963.

A través de sus redes sociales, Trump informó que permitirá “que se abran los ARCHIVOS JFK bloqueados y clasificados por mucho tiempo”.

El tuit de Trump llega cuando se acerca el fin del plazo del 26 de octubre definido en la ley por el Congreso de Estados Unidos que ordena la difusión pública de los documentos todavía secretos, incluyendo los archivos del FBI y de la CIA, prohibiendo cualquier acción del presidente para bloquear la liberación de ciertos documentos.

Bajo una ley firmada por George Bush en 1992, el Congreso estableció como fecha límite para la publicación de estos archivos el próximo 26 de octubre, con el objetivo de esclarecer las teorías de conspiración en torno al asesinado de Kennedy.

Se estima que existen 3.100 expedientes clasificados, por lo que los Archivos Nacionales deben decidir cuáles pudieran salir a la luz y cuáles deben seguir en secreto para mantener en seguridad las operaciones encubiertas de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por su sigla en inglés) y las identidades de los funcionarios.

En días recientes, una portavoz de la Casa Blanca, Lindsay Walters, declaró a una revista local que la oficina de Trump está trabajando “para asegurar que pueda publicarse la máxima cantidad posible de datos”.

La representante también reconoció que a la Casa Blanca le preocupa el hecho de que “algunos registros de esta colección no se crearon hasta la década de 1990” y deben ser revisados para garantizar que su publicación no cause un “daño identificable” a la seguridad nacional.

Por su parte, Trump dijo el sábado que tiene la intención de permitir la publicación de documentos clasificados del gobierno sobre el asesinato del presidente John F. Kennedy, “sujeto a la recepción de más información”.

“Sujeto a la recepción de más información, permitiré, como presidente, que se abran los largamente bloqueados ARCHIVOS JFK”, dijo Trump, dejando abierta aparentemente una posibilidad de que algunos documentos puedan seguir retenidos.

Trump desmintió así una información que había circulado en algunos medios de comunicación y que apuntaba -el pasado viernes- que el presidente tenía previsto bloquear la divulgación por motivos de seguridad, de parte de los miles de documentos sobre el asesinato de Kennedy en noviembre de 1963 y cuya moratoria de publicación expiraba precisamente la semana que viene.

Parte de esos documentos datan de la década de los ’90 y expertos en seguridad consultados por la web Político sospechaban que Trump iba a negarse al considerar que podrían revelar operaciones secretas relativamente recientes del Gobierno estadounidense, aunque tampoco descartaban una publicación parcial y profundamente editada, como parece que va a ocurrir.

La Casa Blanca dijo en un comunicado a Politico a principios de esta semana que estaba trabajando “para asegurar que la máxima cantidad de información pueda ser liberada al público” para la fecha límite de la próxima semana.

El propio Trump no es ajeno a las controversias y teorías conspirativas que han rodeado al asesinato del 35 presidente de Estados Unidos.

Durante la campaña de 2016, Trump hizo el señalamiento infundado de que el padre de su rival republicano Ted Cruz estaba asociado al asesino de Kennedy, Lee Harvey Oswald, una acusación de la que nunca renegó ni se disculpó.

Historiadores que han estudiado el asunto no creen que los documentos lleven a ninguna nueva conclusión explosiva sobre el asesinato de Kennedy, pero los archivos podrían ofrecer más luz sobre algunas facetas de la investigación y de un misterioso viaje de Oswald a México semanas antes del crimen. Algunos han expresado preocupación porque los documentos resulten embarazosos para México y afecten las relaciones entre ese país y Estados Unidos.

Trump puede retener la publicación de ciertos documentos si cree que su liberación puede causar daño a la inteligencia de Estados Unidos, a sus agencias de seguridad, el ejército o las relaciones exteriores.

“No habrá ninguna prueba ahí”, dijo a CNN Gerald Posner, autor de “Caso Cerrado: Lee Harvey Oswald y el Asesinato de JFK”. “Pero si alguien cree que esto pondrá de cabeza el caso y que mostrará repentinamente que hubo tres o cuatro tiradores en Dealey Plaza, no es el caso”.

La divulgación de estos documentos también responde a la “JFK Records Act“, una ley aprobada en 1992 a raíz del renovado interés despertado por el caso tras el estreno de la película JFK, en la que Oliver Stone daba su visión sobre el asesinato cometido el 22 de noviembre de 1963 en Dallas, estado de Texas.

En su filme, Stone planteaba una hipótesis defendida por los investigadores Jim Garrison y Jim Marrs en sus respectivos libros “On the Trail of the Assassins” y “Crossfire: The Plot That Killed Kennedy”, que alimentaba las viejas teorías conspirativas y descartaba el informe oficial de la famosa Comisión Warren, que apuntó a un solo hombre como responsable: Lee Harvey Oswald.