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Madre denunció los maltratos que sufre su hijo con asperger en la escuela

Según reveló, “la maestra lo agarra del brazo, le grita, lo saca afuera del aula, lo deja solo en el patio”. La lucha de una mamá para hacer valer los derechos por una educación integral de su hijo.

El drama de una mamá cuyo hijo de seis años fue diagnosticado con Síndrome de Asperger. Amarú Méndez Viola contó a Elonce TV que no encuentra respuestas ante los reclamos para hacer valer sus derechos por una educación integral para el pequeño.

El Síndrome de Asperger es una condición del neurodesarrollo, una variación del desarrollo que acompaña a las personas durante toda la vida. Influye en la forma en que éstas dan sentido al mundo, procesan la información y se relacionan con los otros, según consignaron profesionales de la Asociación Asperger Argentina (AsAAr).

“A mi hijo lo diagnosticaron en octubre del año pasado, en Jardín de 5 estuvo bastante bien, pero llegó a primer grado y ya a principios de año comenzamos a tener varios problemas con respecto a su maestra”, comenzó su relato.

“La maestra no lo dejaba ir al baño y entonces, se hacía encima. Gritaba. Los compañeritos le avisaban a ella que él quería ir al baño y le decía que no. Los mismos niños de la escuela me decían que él le gritaba a la seño pero que ella no lo escuchaba”, indicó la mujer.

El episodio, hasta indignante, se registró en junio pasado durante la mega muestra Tecnópolis Federal en Paraná. “Fue toda la escuela y a él no lo invitaron”, reveló Méndez Viola.

“Yo lo llevé el viernes a la escuela y no había nadie; me enteré por una ordenanza que se habían ido a la muestra, siendo que el día anterior había tenido una reunión con ellos y no me avisaron”, rememoró la mujer.

En la oportunidad, esta mamá denunció que su hijo es víctima de maltratos por parte de la maestra. “Lo agarra del brazo, le grita, lo saca afuera del aula, lo deja solo en el patio, situaciones que me fueron relatadas por otras mamás justo cuando salió lo del Asperger en Buenos Aires”, indicó.

La mujer se refiere al caso de un grupo de madres que envía a sus hijos al colegio San Antonio de Padua, en Merlo, las que en un grupo de Whatsapp celebraron que el niño con Síndrome de Asperger había sido expulsado del curso.

“Nosotros compartimos esa publicación y ellas me dijeron `nosotras sabemos cómo tratan a tu hijo´”, recordó la mamá.

Otro episodio que reafirmó la preocupación de la mujer fue “el 31 de agosto cuando se hizo un acto de Adultos Mayores en la escuela”.

“A la salida, cuando llegó el transporte, lo encontró afuera del establecimiento y con la puerta cerrada… él caminando a la vereda”, contó la mujer. En aquella oportunidad, la vicedirectora del establecimiento educativo argumentó que “el niño no hace caso”.

“Por una semana no lo mandé, porque con qué tranquilidad lo envío al colegio si no sé lo que le puede pasar”, justificó.

La gota que rebalsó el vaso

“El último hecho fue el viernes, cuando se agotó mi paciencia. A él se le había salido una zapatilla y le pidió a su maestra integradora y su otra maestra que se la pusieran, pero ninguna de las dos lo hizo”, contó la mujer. “Él se enoja, hace un berrinche, le tira la zapatilla y quien termina poniéndosela, fue la transportista”, agregó.

“ES LA ESCUELA LA QUE NO HACE SU PARTE”

Debido a que la familia no tiene obra social, no pueden acceder a una maestra integradora.

Reclamaron por asistencia integral ante José Luis Panozzo, responsable del CGE, y lograron una reunión con el Servicio de Apoyo Interdisciplinario Educativo (SAIE), la directora de Educación Especial y responsables de la escuela.

“Se llegó a una adaptación curricular para el segundo semestre, cosa que no sirvió de mucho porque las notas no mejoraron. Y la maestra integradora de la escuela no lo trata bien”, advirtió Méndez Viola.

A la Justicia

Méndez Viola, con el apoyo del abogado Sergio Patcher, presentó una nota a la Dirección Departamental de Escuelas de Paraná para pedir la intervención del Supervisor en la escuela a la que asiste el niño. Según lo que supieron, Roque Caviglia ya derivó el expediente.

“Trascurrida una semana, y dada la urgencia del caso, no hubo respuestas, así que evaluamos una presentación judicial ante un fiscal”, adelantó Patcher. “Hablamos de un niño de seis años, vulnerado totalmente en sus derechos y con casos de violencia extrema”, justificó.

“Me pregunto, si el docente está capacitado para atender a un chico con esta problemática”, apuntó Patcher al tiempo que inquirió: “No hay, para estos casos, la debida atención de parte del presupuesto de Educación”.